Cada vez el catálogo de juegos de PlayStation 4 se llena de más proyectos españoles gracias a PlayStation Talents y la gran cantidad de equipos nacionales que trabajan duro por sacar sus proyectos. En esta ocasión hablamos del estudio vasco RELEVO, que hace pocos días estrenaba el juego Treasure Rangers.

Este juego es muy especial, pues busca concienciar a los jugadores y a la sociedad sobre un tema muy presente: el autismo. Y es que uno de los protagonistas del juego sufre este trastorno y descubrimos que es igual de capaz que el resto de vivir aventuras.

Nosotros lo hemos podido jugar y os contamos qué nos ha parecido.

Cuatro amigos muy especiales, el trabajo en equipo es la clave

¡Que comience la aventura! Lo primero que hay que decir de Treasure Rangers es que es un juego de plataformas y puzles en el que tenemos cuatro personajes jugables. La historia nos sitúa en un pequeño barrio donde viven Randy, Lucy, Roxy y Eric, cuatro amigos que componen la pandilla con el nombre que recibe el juego.

Algo extraño está pasando y el barrio está lleno de agujeros y caos. Como buenos aventureros, estos amigos se preguntan qué está pasando y se proponen descubrirlo y ponerle fin. Unas extrañas luces los transportarán a un subnivel del suelo, un lugar lleno de criaturas y también de poderes, pues allí abajo los cuatro cuentan con ventajas especiales.

Cada personaje tiene sus propias habilidades: Lucy puede empujar grandes piedras y convertir a los otros personajes en piedra, Eric tiene una gran velocidad y deslizamiento y puede bucear, Roxy puede dar un doble salto y tocar una potente melodía con su guitarra, mientras que Randy tiene unas súper botas con las que salta más alto que nadie y tiene una gran memoria. Combinar las habilidades de cada uno es la clave para avanzar por cada escenario que componen cada nivel.

Pero el elemento más importante del juego recae en Randy, porque se trata de un joven con autismo. Lo notamos en que puede parecer más distraído que el resto y no participa en las conversaciones, pero lo que se demuestra es que es igual de capaz que sus amigos de vivir esa aventura y es un miembro importante, con sus ventajas.

Hay ciertos elementos en los escenarios que le afectan de manera especial: los ruidos fuertes y las mariposas. Lo primero es simplemente muy molesto para él y las mariposas le distraen, en ambos casos le impiden avanzar. Pero sus amigos le ayudarán con esto, haciendo más desafiante el avanzar, y finalmente Randy avanza junto con ellos siendo una pieza igualmente importante para el grupo por sus habilidades.

En definitiva, Treasure Rangers no está dedicado especialmente a las personas autistas, tan solo quiere mostrar a todo el mundo que una persona con este trastorno es igual de capaz que los demás de superar cualquier obstáculo y es además una ayuda para el resto, no una carga. La historia no gira entorno a ello, tan solo nos deja ese importante mensaje que ojalá cale en toda la sociedad.

La historia en sí ya os la hemos contado y viene a ser muy simplona. Unas criaturas atacan el barrio, y es suficiente para iniciar una aventura. No es malo, pero este comienzo de juego ya lo hemos visto muchas veces antes. Y ni siquiera sabemos a quién tenemos que enfrentarnos para detenerlo hasta el mismo final. La falta de un enemigo jefe claro hace que, desde el inicio hasta el final, se pierda la esencia de la historia y estemos simplemente completando niveles.

Sacando provecho a nuestras habilidades especiales

En total, Treasure Rangers cuenta con cuatro niveles, y en cada uno hay cuatro escenarios. Cada nivel estará dedicado a uno de los personajes. Y esto no significa que dicho personaje será más importante, sino que en el escenario final, donde hay un monstruo jefe al que enfrentarse, solo el personaje elegido podrá hacerle frente haciendo uso más que nunca de sus habilidades y pensando la estrategia.

Los enemigos aparecen en grupos y la cosa se pone más seria cuanto más avanzamos en el juego. Para derrotarlos hay que saltar encima de ellos con cuidado de que no nos golpeen. Y para darle variedad hay diferentes tipos de enemigos, algunos muy puñeteros. El mayor peligro reside en que no hay una barra de vida sino que nuestra vida son unas piedras azules que vamos recogiendo.

Estas piedras están dispersas por todos los escenarios hasta un total de 100 en cada uno. Y además de ser necesarias para el 100% del juego, son nuestra fuerza vital. Pero será muy drástico: un golpe enemigo nos quitará todas las piedras que tengamos, y si nos quedamos a 0 y recibimos otro golpe será el fin. Así que aseguraos de dejar algunas piedras sin recoger cuando tengáis que hacer frente a un grupo de enemigos, que en la mayoría de casos será obligatorio derrotar a todos para poder avanzar.

A decir verdad, Treasure Rangers es un juego muy simple. Los escenarios y niveles no tienen gran dificultad, quizá algo más el jefe final, pero una vez descubres el truco se vuelve bastante fácil. Y los escenarios acaban siendo bastante parecidos dado que todos tienen el mismo objetivo: abrir la puerta que da a la salida. Los elementos están puestos en diferentes lugares y las salas son diferentes, pero no hay mucha variedad con la que jugar y es muy facilón. Además, tampoco tiene situaciones en las que haya que pensar un nuevo giro para las habilidades de cada uno.

Ahora, si pensamos en que es un juego dirigido a niños (tiene una clasificación PEGI de 7 años), para ellos puede suponer un reto mayor. Y aunque no es del todo así, seguramente lo disfruten mucho más que alguien más adulto. Pese a todo, sigue siendo un juego muy disfrutable para todos.

Música de fondo y coleccionables completan el juego

La mayor parte de escenarios en Treasure Rangers son los del subsuelo, y no hay mucho que destacar de ellos. En general, las zonas por donde nos movemos no son muy grandes: ni el exterior tiene muchos lugares a los que ir ni los interiores tienen más de 4 o 5 salas. Los gráficos son correctos y todos los elementos aparecen claros, aunque la peor parte recae en los personajes. Carecen de expresión (y de carisma, todo hay que decirlo) y su diseño no es el mejor, pero no es algo que preocupe.

Los botones y jugabilidad en general es muy sencilla y me ha sorprendido gratamente los pocos fallos y trabas que he encontrado. Es muy importante crear fluidez y lo han conseguido, así que da gusto jugarlo. Aunque tengo un pero: cuando toca bucear, la movilidad es más tosca. Con esto algo mejorado habría sido perfecto, pero no afecta mucho a la jugabilidad general.

Lo que menos me ha gustado es el uso que hace de la vibración del mando. Cuando abrimos puertas o cuando pasan ciertas cosas el mando vibra, pero de una manera excesiva. Menos tiempo de vibración habría sido mucho mejor. Pero, nuevamente, nada importante.

Por otro lado, se trata de un juego mudo. Los personajes tienen diálogos pero son todos con subtítulos, en perfecto castellano, así que lo que nos acompaña en todo el juego es la música de fondo. Y esta es muy animada y agradable de tener de fondo en cada escenario. Quizá no puedo hablar tan bien de los efectos de sonido y vuelvo al mismo fallo de antes: el sonido cuando se bucea no es muy acorde a la propia actividad, es más de chapoteo.

La duración de Treasure Rangers es bastante modesta y muy poco ampliable. A mí completar el juego me ha llevado unas 5 horas y lo único que puede ampliarlo es hacer el juego al 100%. Esto se consigue con dos elementos: acabar los niveles con las 100 piedras azules y cogiendo las piezas de puzles que hay en cada uno. De las piedras ya he hablado, pero las piezas de puzles son básicamente los coleccionables.

Cada escenario tendrá escondidas 5 piezas de puzles. Pero “escondidas” es quizá demasiado exagerado, pues no son nada difíciles de encontrar. Muchas veces están por donde tenemos que pasar pero otras están algo más ocultas, aunque nada que requiera más de un minuto. Me atrevería a decir que es más difícil acabar con todas las piedras azules debido al peligro de los enemigos, y encima no se acumularán si jugamos de nuevo el nivel; hay que recoger todas otra vez.

Conclusión

¿Buscas una nueva aventura? Entonces te recomiendo Treasure Rangers. Si estás acostumbrado a otros plataformas este te resultará más sencillo, pero es una historia agradable de conseguir. Y es mejor aún si buscas que algún peque esté entretenido y concienciado sobre el autismo.

No vamos a encontrar un juego muy ambicioso, pero es colorido y el uso de los diferentes personajes le da una gran jugabilidad. Quizá hasta te topes con algún enemigo que te dé un quebradero de cabeza. Y si vas a por el platino descubrirás que no es tan fácil como parece.

Un juego del que no sobresale nada pero tampoco tiene ninguna pega: sabe lo que es y lo que puede ofrecer y lo cumple a la perfección. Y eso tampoco es malo. Cuesta ver juegos completados en su lanzamiento, así que es de agradecer.

Si quieres hacerte con él, tan solo está disponible en formato digital mediante PS Store en exclusiva para PlayStation 4, por un precio de 19,99€.