Puede que el nombre de la compañía Spiders no os diga nada, ciertamente no es una de las desarrolladoras de videojuegos más conocida ni nada por el estilo, y sus juegos aunque buenos, no han ofrecido experiencias demasiado pulidas. Algunos de sus títulos son Bound by Flame o Of Orcs and Men, títulos que no aún no siendo sobresalientes ofrecen algunos detalles interesantes, así como varios problemas técnicos relacionados en gran medida con el presupuesto de la empresa. En The Technomancer tenemos algo muy similar a lo antes mencionado, un juego que aunque tiene unos cuantos fallos técnicos por falta de presupuesto, deja entrever ideas interesantes y un trabajo de fondo que se agradece, aunque el producto final no haya quedado tan bien como nos hubiese gustado.

Historia

Al iniciar un nuevo juego, se nos colocará inmediatamente en una pantalla de creación de personaje bastante limitada, en la cual solo podemos cambiar la cara, el pelo, el color de los ojos y poca cosa más, además tendremos que elegir entre una selección escasa. A esto hay que sumarle unas pocas herramientas para ajustar algunas características/habilidades de menor importancia en relación con nuestro protagonista, y entonces estaremos preparados para iniciar nuestro viaje. El personaje principal solo puede ser masculino, extrañamente no disponemos de una opción para crear un héroe del género contrario. El nombre de nuestro tecnomente es Zachariah Mancer.

La aventura se desarrolla en el planeta rojo, que ha sido colonizado hace unos 200 años por el ser humano. Actualmente un problema relacionado con la escasez del agua ha llevado a la guerra a diversas facciones. La historia de nuestro héroe comienza en la ciudad de Ophir en el planeta Marte, y después de hacer algunos trabajos para sus jefes en torno a la ciudad, Zachariah se entera de que le están siguiendo y es entonces cuando posteriormente se verá traicionado por su propia gente.

Tras esto huirá a la ciudad de Noctis, donde se nos mostrará cual es el objetivo principal del juego: encontrar un faro que establecerá una conexión entre Marte y la Tierra. Como veréis la historia no es que sea lo más original que se haya escrito, y es bastante previsible saber que es lo que va a pasar; es cierto que hay algún que otro giro a lo largo de la aventura, pero generalmente es fácil verlos venir de lejos.

Jugabilidad

Los tecnomentes son diestros guerreros tanto en el uso de diversas armas como en el uso de algunos hechizos de rayo, siendo capaces de electrificar sus armas físicas y lanzar rayos al mismo tiempo. El combate se lleva a cabo a tiempo real, y el juego nos propone tres posiciones/estilos de lucha:

  • Pícaro: Golpes rápidos pero débiles y movimientos evasivos con pistola y una daga.
  • Guardián: Una estrategia centrada más en la rama defensiva con un escudo y una maza.
  • Guerrero: Opción de ataque con velocidad intermedia y un alcance más amplio, con un báculo como arma.

Tendremos que probar los distintos estilos y ver cual se adapta más a las necesidades del momento, por ejemplo, puede que si nos encontramos con un grupo disperso de ladrones nos interese más optar por el sigilo que ofrece la daga y la pistola; pero en caso de que haya una gran concentración de adversarios, quizás preferimos decantarnos por entrar con un barrido circular del báculo para intentar golpear a varios enemigos, y pasar después al escudo y la maza para evitar llevarnos demasiados golpes. Por supuesto, otra opción es utilizar la pistola cuando los enemigos están lejos y cambiar al báculo cuando los tenemos más cerca para golpearles con más fuerza.

Habrá que acompañar estas posiciones de lucha con movimientos evasivos para esquivar los ataques enemigos, y los golpes de interrupción para “aturdir” al contrario. Asimismo el sistema de combate puede ser acompañado por objetos como campos protectores o trampas, al igual que se nos permite usar items de recuperación. La inteligencia artificial no brilla por destacar siendo bastante predecible, aunque no por ello debéis confiaros, porque aunque enemigos individuales no suelen representar una amenaza la cosa cambia cuando viene una cantidad importante de rivales. En este último caso golpear a lo loco os puede traer más de un disgusto. El sistema de combate parece tomar buenas ideas de aquí y de allá, pero la finalización no es buena y termina volviéndose algo monótono.

Hay árboles de habilidades para las tres posiciones y el poder del tecnomante, pero estas nuevas capacidades son bastante insustanciales, y dan la sensación de buscar el mayor estiramiento posible de la progresión del personaje, que la eficacia real de estas habilidades. El arma del pícaro puede por ejemplo obtener un tiro explosivo, mientras que el báculo del guerrero consigue una mayor superficie a la hora de golpear, y junto a esas actualizaciones hay otras menores  que aumentan el daño y mejoran nuestras armas ligeramente. Dicho esto ninguna de las mejoras se siente lo suficientemente sustancial como para utilizarlas o cambiar el enfoque de nuestra forma de afrontar los combates de forma significativa. Si se hubiese puesto un mayor interés en proporcionar unas habilidades al árbol que añadiesen cambios más trascendentes, creo que el combate podría haber evolucionado para mejor, pero tal y como está, es difícil que seamos capaces de mantener el interés en los combates durante algo más que las primeras horas de juego.

The Technomancer cuenta con un sistema de equipamiento para piezas de la armadura y armas; y otro de creación/artesanía medianamente decente que sirve para actualizar nuestros equipamiento y armamento, el problema radica en que la recogida de los componentes necesarios para estas mejoras es lento, y los resultados se sienten infructuosos debido a que las actualizaciones no ofrecen unas beneficios demasiado llamativos. Los materiales pueden conseguirse recogiéndolos del suelo, de diversas cajas o de enemigos derrotados, y una vez que los hayamos obtenido deberemos buscar una mesa de trabajo en la cual llevar a cabo la mejora que deseemos.

Aparte de las misiones principales habrá NPC’s  que nos encomendarán otras tareas secundarias que suelen ser del tipo ir a un determinado punto, hablar con alguien, matar enemigos o recoger objetos. Gracias a estas se pueden establecer relaciones con nuestros aliados a través de sus propias misiones secundarias, y dar así un poco más de contenido a sus historias. Es cierto que este tipo de “recados” son algo común en los juegos de rol, y es muy debatido hasta que punto se abusa de ellas en ocasiones para alargar de forma artificial la duración de un juego, ofreciendo misiones simplonas que no aportan nada nuevo a la historia, las relaciones entre los personajes, etc. En este caso, las misiones principales no distan demasiado de las secundarias, dando la sensación de que somos una especie de “chico de los recados” más que un héroe. Esto conlleva que la trama de la historia avance de forma lenta y pausada, quizás más de la cuenta sobre todo durante las primeras horas de juego.

Gráficos

Son varias las deficiencias que pueden verse en el apartado visual de la obra. En primer lugar los gráficos no están al nivel que se esperaba para un título de PlayStation 4. La peor parte se la lleva las expresiones faciales de los personajes, dado que en la mayoría de casos aparecen como unos maniquís inexpresivos cuyas bocas se mueven de forma desincronizada con el diálogo gran parte del tiempo. Cabe mencionar además que el juego se nos quedó parado en un par de ocasiones y nos tocó reiniciar la consola, aunque por supuesto, esto bien puede haber sido un error puntual. Aunque si que hay algún aspecto positivo, la velocidad de fotogramas se mantiene suave a 30 fps en la mayoría del tiempo, con excepciones cuando aparecen una gran cantidad de enemigos en pantalla.

Sonido

Los actores que han prestado su voz al título tampoco han realizado un trabajo destacable, el diálogo es pobre, y aunque no pongo en duda la buena voluntad de estos por intentar sacar el proyecto lo mejor posible, no he podido evitar tener la sensación de que se estaba leyendo un texto sin poner interpretación alguna en ello. El título cuenta con subtítulos al castellano, mientas que las voces están disponibles en el idioma de Shakespeare. La banda sonora aunque discreta, tiene algunos momentos destacables a cargo del señor Olivier Deriviere.

Duración

La duración de la historia principal de The Technomancer ronda las 18-20 horas. A ese tiempo hay que sumarle un buen número de misiones secundarias que hay repartidas por Marte, lo cual podría extender la jugabilidad unas cuantas horas más. Extrañamente el título no ofrece la posibilidad de iniciar una nueva partida +, una vez que has llegado al final de la aventura. Por tanto una vez terminado, la única opción sería jugarlo desde el principio en la misma dificultad o superior.

Conclusión

The Technomancer ofrece cosas buenas y cosas malas, este es ese tipo de juego con una buena cantidad de ideas que pueden funcionar, pero que se pierden en una deficiente finalización, y es una pena… Su sistema de combate es lo suficientemente divertido para mantenernos entretenidos las primeras 9-10 horas, pero el juego con el tiempo va perdiendo fuerza y su historia tampoco es excesivamente destacable, además debemos ser pacientes porque las primeras horas de aventura avanzan con lentitud. Para empeorar las cosas, los problemas técnicos dañan la experiencia hasta el punto en que es difícil sentir empatía por los personajes durante lo que se supone que son escenas con cierta carga emocional, debido a lo antes comentado en relación con su inexpresividad e interpretación. En cualquier caso, si ahondamos un poco y pasamos algunas cosas por alta, encontramos un juego RPG de acción medianamente decente, que puede servir de aperitivo para todos aquellos que esperan para echarle el guante a Mass Effect: Andromeda.

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