En el mundo de los shooters en primera persona hay un subgénero que se aleja de las carreras, el apretar el gatillo de forma indiscriminada, el ir “a pecho descubierto” dejando a Rambo a la altura de un colegial, sin granadas, lanzamisiles ni cargadores infinitos.

Hablo de los juegos de francotiradores, con una jugabilidad muy adaptada a la actividad de estos lobos solitarios, donde escoger por un buen lugar para apostarse, conocer el terreno, tener paciencia infinita y estar calmado son aspectos vitales para que un único tiro sea suficiente: Misión cumplida, a recoger los bártulos y otra cosa.

En este subgénero hay dos sagas muy reconocidas: Sniper Elite y Sniper Ghost Warrior. Precisamente hoy os venimos a hablar de la última, una saga con casi 10 años a sus espaldas: Sniper Ghost Warrior Contracts, un juego que se ha atrevido a salir en noviembre y que probablemente para muchos ha pasado desapercibido por compartir mesa y mantel con todos esos pesos pesados.

Pero aquí estamos nosotros, para analizarlo y contaros si el tiro le ha sido certero a CI Games o se ha desviado varios metros.

Sniper Ghost Warrior Contracts, contratos en la nieve

La acción nos lleva esta vez a la helada Siberia, una zona dura, quizás no la ideal para tumbarse y estarse quieto durante cierto tiempo, aunque las duras condiciones climáticas ofrecen ventajas para alguien que quiere pasar desapercibido.

Nos encontramos cinco grandes mapas, que a priori pueden parecer pocos, pero la verdad es que cuentan con un diseño bastante acertado, llenos de escondites, distintos niveles, decenas de lugares, en definitiva, para escoger como “despacho de trabajo” y realizar nuestra misión.

El estudio de CI Games ha querido que tengamos cierta variedad y no todo sean disparos de larga distancia, y por ello algunas misiones están bastante alejadas de las que haría un francotirador en la vida real, como infiltrarnos en un complejo plagado de enemigos, piratear un servidor, colocar una carga explosiva…

Habrá quien piense que este tipo de misiones le restan realismo o autenticidad al juego, otros lo agradecerán porque realmente aporta cierta variedad, aunque lógicamente las mecánicas para hacerlo no están tan bien resueltas como las de los disparos y se sienten algo genéricas. A mí no me sobran, pero ya puestos podían haber sido algo más imaginativas.

Es cierto que por lo general los entornos son parecidos, el blanco de la nieve será el color predominante, aunque tendremos zonas de bosques, centrales eléctricas, pueblos… el diseño de niveles es bastante bueno en esta Siberia independizada de Rusia y controlada por mafias.

Otro punto interesante de Sniper Ghost Warrior Contracts es que ofrece total libertad para cumplir las misiones, no hace falta seguir una secuencia ni obligarnos a cumplirlos en puntos concretos del mapeado. Me parece muy acertada esta decisión de poder planificarnos nosotros mismos el orden de las misiones y el lugar, y que no todo esté scriptado.

Jugabilidad, o cómo sentirnos una auténtico francotirador

En un título de estas características resulta esencial que la experiencia de sentirnos un francotirador real esté bien representada, ofrecer una suerte de “simulador” de francotiradores, y haya una correcta representación de toda la idiosincrasia que tiene el oficio.

Por suerte el juego centra la jugabilidad en esta labor, y aunque ya he comentado que permite otro tipo de misiones la principal, el disparar a distancia con nuestro rifle de precisión, está muy bien representada y resulta del todo satisfactoria.

Además de la ya mencionada libertad para escoger el lugar donde apostarnos, tendremos que tener en cuenta aspectos como las rutas de patrulla de los enemigos, la distancia, fuerza y dirección del viento… y por supuesto apuntar bien y aguantar el aliento para que el disparo sea preciso y certero, y consigamos eliminar al objetivo sin alertar a todo el mundo.

También el juego ofrece ciertas recompensas adicionales si decidimos cumplir restricciones más complejas, como no hacer saltar alarmas, usar trampas explosivas o terminar la misión en un tiempo determinado.

Nos valdremos de unos potentes prismáticos que permitirán marcar a los rivales y tenerles siempre localizados, con un marcador que además ofrece la distancia real en cada momento de los distintos objetivos.

A nivel de ayudas visuales lo cierto es que el juego no anda parco, incluso se podría decir que se abusa de ellas, algo que facilita que sea más accesible al gran público, aunque habría estado bien que se pudieran desactivar para una experiencia más dura y realista.

Y es que podremos visualizar la trayectoria de la bala para facilitar los disparos, y además de la ayuda de marcar a distancia a los rivales y tenerlos siempre controlados en posición y distancia, nos podremos equipar con una máscara que resalta objetos importantes con los que poder interactuar (por ejemplo un bidón que explote para crear una distracción) e incluso mejorarla y tener a la vista la posición de todos los enemigos aunque estén ocultos por un obstáculo o poder ver la trayectoria de las balas de francotiradores enemigos.

Como digo, tal vez sea demasiada ayuda y echo en falta poder desactivarlo, o un grado de personalización de la experiencia para poder dejar ciertas ayudas y quitar otras, si bien a alguien como yo, poco habitual en este género, le han venido de perlas.

Esto no significa que el juego no pueda ser difícil,cuenta con distintos grados de dificultad y en niveles altos se vuelve muy exigente, con enemigos que nos detectan muy rápido y con punterías letales.

El título cuenta con un sistema de progresión, y podemos ir mejorando nuestro equipo, no solo la ya mencionada máscara, a medida que vayamos avanzando en las misiones. Podremos mejorar el rifle, adquirir nueva munición y también hacer mejoras en el traje, y serán mejoras necesarias para ir superando objetivos cada vez más completos, con una curva de dificultad bien medida.

Nuestro personaje podrá escalar, agarrarse a cornisas, arrastrarse, usar tirolinas… tendrá la suficiente movilidad como para buscar un buen lugar en el que hacer su trabajo. También es posible, cómo no, coger un rifle de asalto y liarse a tiros, tal vez incluso sobrevivamos, aunque no es nada recomendable seguir este camino.

El juego casi te obliga a un perfil bajo, permite combinar el rifle de larga distancia con momentos en los que infiltrarse, poner trampas, matar a varios enemigos con un cuchillo sin saltar las alarmas, y lógicamente apuesta por una jugabilidad pausada y un ritmo lento, acorde con lo que se espera en este subgénero.

Una Inteligencia Artificial regulera

Todo lo que he comentado hasta ahora de la jugabilidad os sonará prometedor, pero por desgracia está algo lastrado por una I.A. que deja mucho que desear.

En un juego donde la ambientación es tan importante, nos saca un poco de contexto cosas como disparar a un enemigo, que el disparo rompa un cristal y otro enemigo que esté a un metro ni se gire, o que no nos detecten en las misiones de infiltración a pesar de encontrárnoslos de frente.

Donde más “canta” la inteligencia artificial es precisamente en esas misiones de infiltración creadas para aportar variedad, que es cierto que la aportan, pero también restan realismo por estos fallos.

También hemos notado fallos puntuales en la detección del disparo, donde podemos ver que claramente hemos acertado en un órgano vital pero el enemigo no termina de morir, o momentos en los que el juego no nos deja ir por ciertos sitios que aparentemente nuestro personaje no debería tener problemas en recorrer, simplemente porque el estudio no ha programado que vayamos por ellos, lo que corta un poco esa sensación de libertad que, por otra parte, casi siempre ofrece.

Apartado gráfico y sonoro

Sniper Ghost Warrior Contracts cuenta con un nivel gráfico razonablemente bueno, usando un motor ya poco utilizado como es el CryEngine de Crytek, con una representación de los entornos helados de Siberia bastante decente.

A nivel texturas, modelado de armas y efectos de viento y nieve cumple, aunque no esperéis la mejor iluminación ni una nieve representada a la perfección (ni siquiera Naughty Dog en The Last of Us: Parte 2 puede hacerlo, qué decir de un juego de los denominados “doble A”).

También podría destacar las físicas, pero solo a medias… muy bien representado el peso de la distinta munición, el efecto del aire en la trayectoria… resulta muy satisfactorio (y algo macabro) ver como un calibre potente es capaz de volar la tapa de los sesos a un enemigo a 300 metros, o de amputarle un brazo, aunque algunas otras físicas en el manejo del personaje no están tan trabajadas y deslucen el resto.

Donde más podemos quejarnos es a nivel de IA, que podrían ser mejores como ya hemos comentado, pero al menos el juego luce una tasa de frames bastante estable y tampoco a este tipo de juegos le pedimos la excelencia gráfica.

Respecto al sonido tenemos una banda sonora que también cumple, con temas que no desentonan y que saben ambientar los momentos de tensión y aquellos de más calma y reposo, y determinados efectos de sonido están muy conseguidos, aunque en ocasiones hemos notado que algún efecto no ofrece el volumen que debería ofrecer en función de su distancia.

Si hablamos del idioma tenemos voces en inglés y subtítulos en castellano. Si no domináis el idioma tendréis que leer, pero tampoco hace falta mucha lectura, en este sentido el juego no es que tenga una gran narrativa ni resultará molesto que no venga doblado a nuestro idioma.

Conclusiones

La sensación general es que CI Games ha sabido construir un buen juego de francotiradores, que se centra en ofrecer una experiencia de disparo a distancia muy bien construida, con libertad para escoger orden de misiones y lugar donde ejecutarlas, y con bastantes ayudas para que hasta los no iniciados cojan pronto los conceptos y con un poco de práctica se sientan verdaderos “snipers”.

A pesar de aportar algo de variedad, las misiones más allá de esos disparos de francotirador podrían ser más imaginativas, y a menudo se ven lastradas por una IA que podría estar mucho más trabajada y a veces nos saca de la ambientación que el juego se esfuerza en crear.

Tampoco a nivel técnico el juego es precisamente un portento, pero sí ofrece el nivel suficiente como para cumplir con creces, y el conjunto creo que satisfará a cualquier fan del género.

Así que ya sea que te gustan los títulos de este corte, o te quieras iniciar en alguno, Sniper Ghost Warrior Contracts es una buena puerta de entrada, y su precio reducido de salida también ayuda.

Dónde comprarlo