Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital facilitada por PLAION España, título actualmente disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S (versión analizada) y PC.
Que aparezca un nuevo videojuego de carreras siempre es una buena noticia, y si está bien hecho mejor que mejor. La franquicia de la que os hablo hoy ya tiene algunas entregas a sus espaldas, pero de otra época. En el análisis de Screamer os intentaré trasladar todas las emociones vividas en cada carrera, en qué consisten los modos de juego, así como de su modo historia.
La buena gente de Milestone, junto con PLAION, demuestran una vez más su buen hacer en cuanto a juegos de carreras se refiere. Estamos ante un corte arcade frenético, con mecánicas frescas que lo elevan a una buena posición en los títulos a tener en cuenta este año.
No solo eso, también cuenta con un modo historia, algo poco común en los ejemplos del género. Una trama con varias capas que gana interés según avanzamos en su desarrollo.
La trama sobre ruedas
Para hablaros del modo historia sería más apropiado asemejarse con una novela visual donde no se toman decisiones, solamente en sus carreras. La trama transcurre mediante vídeos, y conversaciones, rara vez ocurre algo durante las carreras, cosa que habría sido un acierto.
Su formato episódico nos ayuda a ir poco a poco, a conocer a sus personajes, sus relaciones, además de ver cómo se entrecruzan los caminos. Pero, ¿De qué va Screamer?, una buena pregunta que se responde fácil, es una competición donde el ganador, o ganadora, se lleva millones de dólares.
La peculiaridad es que no solo cuentan con sus coches, el mecánico más atractivo del lugar tiene una sorpresa, el Sistema Echo que da habilidades especiales a los competidores. Desde realizar turnos, pasando por volver a la pista en cuestión de segundos aunque explores, hasta poder hacer verdaderos Takedowns (entiéndase la referencia).

A este modo principal le cuesta arrancar, puede parecer una historia genérica sobre bandos, venganzas, e intereses ocultos, pero es mucho más que eso, hay relaciones personales, miedos, nuevas amistades, fantasmas del pasado, y un buen compendio de historias que se relacionan entre sí, mezcladas con carreras interesantes con objetivos.
Corre y no mires atrás
La base de Screamer es sencilla, corre todo lo que puedas para llegar el primero, ese camino está lleno de derrapes, circuitos variados, así como una buena diferenciación entre coches. Cada personaje cuenta con su propio vehículo característico, así como una habilidad asociada que puede activarse bajo unas condiciones determinadas. Ya sea por derrapar, por el rebufo, o con maniobras casi imposibles nos aumentará el nivel de Sincronización, con el cual la cual podemos usar para realizar un impulso.
Tras varios impulsos conseguimos Entropía, la cual nos permite realizar ofensivas con las que atacar a los rivales. Screamer cuenta con grandes diseños de coches, con personalidad, que nos dan grandes momentos en carrera. La conducción es intuitiva, frenética, llena de adrenalina, la cual consigue un buen equilibrio entre el coste-beneficio de algunas acciones.

Cuanto apurar en una curva, cuándo realizar un impulso, cuándo atacar o defender, son preguntas continuas que deben responderse rápido si queremos reaccionar a tiempo, y esto llena de emoción cada carrera. La sensación de velocidad está más que conseguida, así que, te adelanto, que si buscas una experiencia puramente arcade que recuerda a una buena recreativa, este es tu sitio.
Por qué Screamer es diferente
Screamer no pretende quedarse sólo en una experiencia arcade, añade capas de profundidad con su modo historia, así como modos como el de equipos, por puntuación, o carreras centradas en los líderes o miembros de los equipos.
Los líderes suelen tener una sensación más robusta con una pizca de mejora con respecto al resto, pero nada de eso, es muy excitante competir contra líderes con coches de miembros. Pensar que no vas a alcanzar a un rival para acabar quedando en primer lugar gracias a una buena gestión de todo lo que ofrece cada carrera, es una sensación muy buena.

Ya pude probar en la Gamescom 2025 parte de su grandeza, y de cómo atrapa al jugador o jugadora para seguir. La jugabilidad es asequible, aunque hay que dominar cada habilidad general, así como las de cada coche para saber con cuál nos sentimos más cómodos. El Sistema Echo lo puede asimilar a un juego de lucha en plena carrera, ya que se trata de un sistema de defensa y ataque.
En la parte defensiva es posible realizar impulsos que nos sirven para evadir, así como activar un escudo protector ante los Strike. Estos últimos son ofensivas explosivas donde el coche realiza una embestida y podemos acabar con los rivales con ella. Si activamos el sistema Overdrive nuestro coche entrará en un modo berserk que arrolla todo a su paso y va a toda velocidad, pero como choquemos contra una pared nos haremos polvo.
Cada elemento de Screamer está pensado al dedillo, tanto su historia que funciona a modo de tutorial extenso para entender todas las mecánicas mientras se acompaña de una historia que gana mucho en sus misiones secundarias.

Se trata de un título que sabe conectar con las personas que se ponen a los mandos, todo ello acompañado de una estética anime muy bien lograda que casa perfectamente con el diseño de Neo Rey, una ciudad futurista donde las reglas las ponen los corredores.
Apartado gráfico y sonoro
El acabado visual de Screamer es todo un acierto, los escenarios realistas se mezclan con un diseño de vehículos de estética anime donde se consigue un perfecto equilibrio. Las carreras suman emoción gracias a los efectos climatológicos, donde cambian de día o de noche, o cuando llueve. Si atendemos a estos cambios sentiremos cada carrera diferente, sobre todo si variamos en el uso de los, y las pilotos.
En Xbox Series S no saca todo su potencial a reducir, donde su hermana si destaca, pero es sorprendente la fluidez y el buen rendimiento que alcanza en la que no lleva lector de disco. A nivel de efectos es muy satisfactorio ver el uso de las diferentes habilidades, lo cual añade un toque de ciencia ficción que le queda como anillo al dedo.

En el apartado sonoro nos encontramos con temas frenéticos, la banda sonora casa perfectamente con toda la acción desarrollada en las carreras, incrementando la sensación de arcade repleto de velocidad. En cuanto a las medidas de accesibilidad son variadas, desde poder modificar la velocidad de las carreras, pasando por varios ajustes de asistencia en curvas, derrapes, o con un sistema que reduce los choques, hasta llegar a varias opciones de dificultad tanto en carrera, como en el modo torneo.
Conclusiones
Screamer introduce elementos muy bien ideados en sus carreras, como el uso de un joystick para maniobrar con el coche, y el derecho para derrapar, aportando esa sensación de completo control sobre el vehículo, una mecánica que añade capas de estrategia a unas carreras centradas en la velocidad.
Pero no olvidan su apartado de combate con habilidades únicas para cada piloto, además del Sistema Echo basado en la defensa y el ataque, no solo debemos pensar en ganar, también en el tipo de conductor o conductora que queremos ser en carrera.

Al modo historia le cuesta arrancar con todo el potencial que tiene, y veremos alguna consecución de vídeos y eventos donde conducir parece secundario, pero pasados varios capítulos nos sentiremos cómodos y cómodas con su planteamiento. También se echan en falta más opciones de personalización de los coches, donde simplemente podemos cambiar el color de las piezas, colores que debemos desbloquear.
Screamer ya me encandiló en la Gamescom 2025, el productor final ha conseguido afianzar este gusto por el mismo, además de darme más pilotos, comprender mejor sus mecánicas, y una variedad de circuitos exquisita. Si te gustan los juegos de conducción arcade esta es una compra obligada, porque asegura muchas horas a los mandos, además de su modo multijugador que ayuda a tener instalado el juego durante mucho tiempo, lo recomiendo completamente.









