Al contrario que sucede con el fútbol, donde dos colosos compiten año tras año, cada uno con sus propias armas y su base de fans, en el baloncesto la gente de 2K Sports vive relativamente cómoda. Es cierto que por ahí está siempre la amenaza de NBA Live, una saga que lleva mucho tiempo sin levantar cabeza, pero tratándose de EA Sports uno nunca puede dormirse del todo.

Ya sea por eso, o por el simple afán de superarse, de querer alcanzar la excelencia, NBA 2Ksiempre intenta dar pasos hacia delante, mejorar una fórmula que año tras año recibe alabanzas, grandes notas, sin acusar desgaste ni pecar de continuismo, sin acomodarse. Y no es fácil cuando consigues una jugabilidad tan pulida, una base tan sólida que sabes que, por tu bien, no debes estropear pero sí modificar lo siguiente para darle motivos a la gente a volver a pasar por caja.

Así pues, a falta de competencia, el equipo de Visual Concepts ha tenido ante sí un reto importante con este NBA 2K20 que analizamos aquí. El balón ya está en el aire, va directo a tablero. ¿Cantaremos triple?

Licencias, chicas al poder

Una vez más NBA 2K20 cuenta con la licencia de la NBA, la competición de baloncesto por excelencia, con una gran representación de los estadios, camisetas y un escaneado facial de los jugadores que roza el fotorrealismo.

Una de las grandes novedades en este aspecto es la llegada (ya era hora) del baloncesto femenino gracias a la inclusión de la WNBA, que viene acompañada de los 12 equipos con los que cuentan sus dos conferencias, es decir: Chicago Sky, Los Angeles Sparks, Seattle Storm, Atlanta Dream, Indiana Fever, New York Liberty, Minnesota Lynx, Phoenix Mercury, Washington Mystics, Conneticut Sun, Dallas Wings y Las Vegas Aces.

Y como suele suceder en estos casos no se trata de un mero cambio estético, se ha contado con algunas jugadores de primer nivel para la captura de movimientos, como Candance Parker y las españolas Maite Cazorla y Amaya Valdemoro (que tuvimos la suerte de ver en la presentación del juego en Madrid) para representar de la mejor forma posible las diferencias entre basket femenino y masculino.

El nivel de detalle en animaciones – más de 3000 incluidas solo para la WNBA – y realismo visual está por debajo del de los chicos, pero es un paso adelante y esperemos que en futuras entregas se vaya mejorando.

Y por si fuera poco, se ha ampliado el número de equipos clásicos creciendo hasta 65, con incorporaciones destacadas como los Spurs de la temporada 13-14 o los Washington Wizards de la 06-07 con el gran Antawn Jamison, así como selecciones de cada década desde 1960 hasta el 2010, equipos de ensueño para organizar partidos épicos.

Una carrera para brillar

Pasando a comentar los modos, nos encontramos con Mi Carrera, Mi Equipo y Mi Liga como los tres pilares básicos (y que leídos así de corrillo suenan un poco egocéntricos). En primer lugar en Mi Carrera volvemos a partir de un personaje creado en el potentísimo editor, que se ha rehecho para no solo crear visualmente lo que queramos, también definir parámetros como físico, habilidad, estructura corporal, peso, altura, y de esta forma crear a un jugador ágil con buen pase, un pívot con gran masa muscular o un alero que vuele en la pista.

Una vez creado, nos tocará como siempre hacernos con un nombre en el mundo del baloncesto, ir ganando puntos de habilidad para subir de nivel, e incluso recrear cómo será el jugador con niveles más alto. Así nuestro “Che” disfrutará de una historia que ha sido recreada en colaboración con la productora de LeBron James, SpringHill Entertainment, llamada “Cuando Brillas con Luz Propia” y que cuenta con la aparición de jugadores de talla mundial como el propio LeBrom, Scotty Pippen o Kemba Walker, además de estrellas del cine de  Hollywood como Rosario Dawson (mentora) o Idris Elba (entrenador)… ¡hasta hay un cameo con el actor que interpreta al personaje de Steve Urkel!

Durante esta carrera empezaremos como un veterano de la universidad, que tiene que intentar abrirse paso en el Draft tras sufrir una lesión que pudo acabar con nuestra carrera antes de tiempo. Viviremos algunos entresijos que rodean al mundo del basket como las presiones por cumplir los contratos publicitarios, tensiones con el entrenador, relaciones entre jugadores… lo habitual. Aunque no haya nada sorprendente o demasiado profundo, se agradece que se haya contado con algunos cameos y con figuras del mundo real para darle ese puntito de realismo.

Particularmente disfruto mucho de este tipo de historias, aunque me habría gustado que no se hubiese limitado a contar solo la llegada hasta el debut en la NBA, momento en el que aparecen los créditos y a partir de ahí se limitan a escenas muy genéricas entre temporadas y en algunos momentos puntuales; se entiende que si quieres darle continuidad a las temporadas no puedes mantener el ritmo narrativo tanto tiempo, pero habría estado bien que la duración se fuese más allá de las 3 horas, te deja con ganas de mucho más y se corta en lo mejor.

Una vez terminamos Mi Carrera desbloqueamos El Barrio, una suerte de lobby online donde podemos disputar partidos callejeros, comprar en tiendas, organizar partidos Pro-Am 5v5 o participar en distintas pruebas, además de contar entre otras novedades con eventos especiales con los que el equipo pretenderá que siempre haya motivos para conectarse, recompensas, decoraciones para Navidad, Halloween…

También tendremos un gimnasio donde podemos completar ejercicios (sentadillas, cinta, balón medicinal) para mejorar las stats y tampoco faltan los minijuegos, como el de lanzar la pelota cerca del objetivo estilo “golf” o el clásico balón prisionero. Al final es un modo curioso, para relajarse, aunque no entiendo muy bien que se tenga que completar la Campaña para desbloquearlo, pero se agradece que exista y también nos sirve para practicar de cara a lo serio.

Mi Liga y Mi Equipo

Respecto a Mi Liga poco que decir, aquí tenemos oportunidad de disputar una temporada regular de la NBA con Temporada, también una Liga Online, si preferimos alternar partidos con tareas de gestión de equipo tenemos Mi GM donde manejaremos contratos, finanzas, fichajes y demás, y por supuesto el Blacktop con partidos callejeros 1v1, 2v2, 3v3, 4v4 o 5v5 con la posibilidad de configurar las reglas a nuestro gusto.

Y termino hablando de Mi Equipo, que viene a ser el FUT (FIFA Ultimate Team) de NBA 2K20, por lo que nos esperan cromos en sobres, decenas de artículos para construir una plantilla de ensueño totalmente personalizable y que también se ha cuidado mucho con novedades como los objetivos propuestos, que tras superarlos podremos evolucionar jugadores más allá del crecimiento habitual.

Me ha gustado que, al contrario que pasaba en la edición anterior, ya no es necesario completar todas las estrellas teniendo que hacer partidos casi perfectos para lograr la máxima puntuación e ir avanzando por sus categorías, ahora basta con completar un tercio, lo que lo hace menos frustrante y más rejugable, pues seguramente queramos volver a disputar esas pruebas con un equipo más potente para sacar las 99 estrellas y ganar la recompensa. Es una prueba más de que en el estudio han escuchado el feedback de la comunidad y le han hecho mucho caso, que es algo que siempre se dice pero no siempre se cumple.

Dentro de este modo tendremos varias opciones, tanto offline como online, destacandoDesafíos, inspirados en momentos históricos del baloncesto y que incluyen leyendas, que también aparecen en Triple Amenaza enfrentándonos a varios de los mejores tríos de la historia, sin olvidarme de Dominación, un torneo de 250 mil dólares llamado “Mi Equipo Ilimitado”, Desafíos online o simplemente partidos en red con amigos.

Hagan sus apuestas

Dedico un apartado por separado a un tema que ha levantado gran polémica, y es que de NBA 2K20 casi se ha hablado más del asunto de los micropagos que del juego en sí, tanto que desde Visual Concepts han tenido que “suavizar” el asunto para calmar los ánimos…

El título cuenta con una gran variedad de modos en los que debemos usar moneda virtual, una moneda que iremos consiguiendo ganando partidos, completando desafíos diarios… incluso participando en encuestas dentro del modo 2K TV. Ganaremos monedas también en Mi Carrera, donde curiosamente podemos “pagar” para mejorar nuestro jugador pero solo hasta nivel 95, dejando el resto a nuestra habilidad…

Al final es cuestión de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Es cierto que todo se puede conseguir jugando, pero también que el título está demasiado orientado a comprar y comprar, solo hay que ver que en la Edición Deluxe ofrecen 100.000 monedas y 50.000 puntos para Mi Equipo, además de la posibilidad de conseguir 5.000 monedas pagando 1,99 euros (dinero real) y hasta 450.000 monedas por 99,99 euros.

Como aquí no se trata solo de cambios estéticos sino de mejorar más rápido a los jugadores de nuestro equipo y competir en línea, al final con esto fomentas que si quieres jugar en igualdad de condiciones o dedicas un número excesivo de horas o encuentras rivales demasiado poderosos, especialmente en las primeras semanas.

Para colmo, se han incluido todo tipo de ruletas, tragaperras y demás para recompensas y sobres que en el fondo son aleatorias, pero que visto cómo está el patio con el asunto de los juegos de azar, la política y la opinión pública, no parece la mejor de las decisiones, y tampoco ponerle un PEGI 3 a un juego que permite apostar esa moneda virtual en partidos de El Barrio.

A nivel personal, creo que se han tomado pésimas decisiones, que NBA 2K20 tiene tanto que ofrecer que toda esta parafernalia es innecesaria y perjudicial, y probablemente a nivel económico sea muy rentable (solo hay que ver los beneficios de EA con FUT, su gallina de los huevos de oro), pero como suele decirse… “la avaricia rompe el saco” y a 2K no le conviene exprimir demasiado a su base de jugadores, no vaya a ser que la competencia despierte y se aproveche.

Sensaciones jugables

Fuera de polémicas por micropagos, que en el fondo uno puede ignorar y no gastar un duro (que ya bastante nos gastamos pagando los 60 euros de turno), quiero hablar de la jugabilidad de NBA 2K20, que como podéis intuir es continuista respecto a NBA 2K19 aunque incluye algunos detalles interesantes.

Empezando por un ajuste en las físicas que le han dado un mayor peso a los jugadores, reflejando mejor las inercias, la pesadez de los giros… todo ello genera un ritmo de juego algo más pausado, pero sigue resultando tremendamente fluido gracias a las grandísimas animaciones con las que cuenta el juego, tantas que uno a veces se pregunta si no está viendo un partido real.

Volvemos a poder driblar, pivotar, penetrar, definir estrategias en tiempo real y probar variantes tácticas, y de nuevo la IA de nuestros compañeros responde bien para que la experiencia sea tan satisfactoria como siempre. Existen aún más diferencias entre los jugadores rápidos y más pesados, las colisiones están magníficamente tratadas, y el juego sigue brillando en todas esas decenas de pequeñas animaciones de jugadores que no tienen el balón y se lamentan de un pase, la piden, aplauden, o del magnífico público que parece vivo y ofrece un nivel de inmersión absoluto.

También he notado un mejor tratamiento del cansancio, yo soy mucho de esprintar a muerte cuando juego, pero aquí hacerlo es una mala idea, los jugadores enseguida se quedan sin energía y eso afecta a su precisión en pase y tiro, además de su propia velocidad punta, lo que obliga a tener que tomarse las cosas con más calma y jugar con la cabeza, especialmente con nuestros jugadores estrella si no queremos que pasen más de medio partido en el banquillo.

Siempre he alabado en la saga que ofrezca un sistema tan profundo y a la vez tan accesible que un recién llegado pueda disfrutar desde el minuto uno del partido, pero también pueda picarse y estar mejorando su juego meses después de su primera experiencia.

Apartado técnico

A nivel visual NBA 2K20 sigue siendo el espectáculo de siempre, con jugadores que presentan unos modelados plagados de detalles, tatuajes, imperfecciones, sudor y unas caras que rozan el fotorrealismo, incluyendo el escaneo este año de las casi 140 jugadores de la WNBA, que cuentan con su propio sistema de físicas, o los jugadores clásicos con las equipaciones de la época.

La ambientación también presenta un nivel muy alto, los estadios parecen vivos, no solo porque el público ofrece animaciones independientes y no da sensación de que todos son clones, también por todo el show que rodea a un partido de la NBA… las CheerLeaders con sus trabajadas coreografías, tipos que lanzan camisetas al público, mascotas, acróbatas que hacen mates… puro entretenimiento.

Y qué decir del Modo Carrera, que cuenta con un nivel de cinemáticas espectacular, casi parece que estemos viendo una película. El trabajo con las físicas del balón y de los cuerpos sigue estando muy bien representada, me ha gustado que se hayan mejorado las inercias y los pesos, aunque tal vez el ritmo actual cueste un poco al principio.

Respecto al tema musical la promesa del estudio era crear la banda sonora más ambiciosa hasta la fecha y es difícil valorarlo, pues depende mucho de gustos personales, pero a mí me está encantando, con artistas tan de actualidad como Sia, Calvin Harris, Katy Perry, Selena Gomez, Drake, J. Balvin, Bad Bunny o Ariana Grande, por citar algunos.

El juego cuenta con los comentarios de tres grandes del baloncesto como son Antoni Daimiel, Sixto Miguel Serrano y Jorge Quiroga, aunque seguro que habrá quien cambie a los comentaristas en inglés, y me parece un puntazo que se ofrezcan entrevistas a pie de pista con el periodista David Aldridge que además no son puro relleno y algunos jugadores dicen cosas bastante interesantes.

Conclusiones

El mayor rival que podemos tener somos nosotros mismos. Esa mentalidad de superarse día a día es la que lleva a los campeones a mantenerse, a labrar su leyenda en el mundo del deporte, y parece que en Visual Concepts tienen este “concepto” muy interiorizado.

Esto nos permite disfrutar, un año más, del mejor título de baloncesto de la historia, un juego que mezcla una jugabilidad exquisita, un catálogo de animaciones de infarto y un estilo visual que presenta modelos de jugadores ultra detallados y una gran ambientación para que vivamos noches de basket inolvidables.

NBA 2K20 cuenta con una variedad de modos muy amplia, una Carrera llena de estrellas con un tono muy cinematográfico, opciones offline y online para dar y tomar, aunque muchas quedan empañadas por esa manía de querer sacar dinero con micropagos hasta debajo de las piedras que por suerte se ha suavizado al poco de salir el juego a la venta.

A pesar de todo, nuevo triple de 2K al género, y ya van… imprescindible si te gusta el baloncesto.

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