A estas alturas, nadie tendrá dudas de que Monster Hunter World ha sido una de las mayores sorpresas que se dieron durante 2018. Hay que reconocer que Capcom, ha sabido darle un gran lavado de cara a la saga, además de volver a dar el salto a consolas de sobremesa y PC.

Tras los éxitos cosechados en este juego durante años, y quizás porque la expresión que mejor defina a la entrega sea la de “estar muy vivo”, es posible que en la compañía japonesa se decidiera lanzar este mega DLC de deja de cualquier manera menos helado, Monster Hunter World: Iceborne.

Esta expansión se ha ha lanzado después de más de año y medio, y es aquí donde nos podemos preguntar (y con motivo) si merece la pena o se trata de contenido que los desarrolladores se dejaron en el tintero y vuelve a ser un producto reciclado, como ya pasaba en las plataformas de Nintendo.

Pues bien, la respuesta es sí y no, pero sigue leyendo este análisis y te contamos por qué…

Historia

Los acontecimientos transcurren justo después de acabar la historia principal de Monster Hunter World. Justo cuando los ecosistemas del nuevo mundo volvían a normalizarse, durante una expedición rutinaria se descubre un fenómeno extraño, los legianas están migrando.

Este suceso provocará el descubrimiento de una nueva región helada, el Arroyo de Escarcha en la que estableceremos como ya hicimos con Astera una nueva base, Seliana.

Una vez nos asentemos en el nuevo territorio es cuando verdaderamente nos adentraremos a la aventura del Rango Maestro (Rango G para los más veteranos).  Para empezar, comentar que desgraciadamente todas las armaduras conseguidas en World no te servirán prácticamente de nada debido a la ferocidad y dificultad de los nuevos monstruos. Es por esto que recomendamos hacerse una perteneciente a este nuevo rango lo antes posible.

Las armas por otro lado sí que nos serán útiles, ya que podremos librar las primeras cacerías con facilidad y seguir mejorándolas con los nuevos materiales.

Dichos recursos podremos obtenerlos ya sea en las misiones de encargo (historia), misiones opcionales e investigaciones que nos irán dando por encontrar huellas, rastros o abatir a los objetivos. También podremos participar en misiones de evento semanales o simplemente salir de expedición para recolectar recursos.

Frescas novedades

Se puede llegar a pensar que el contenido del DLC solo añadiría un puñado de monstruos, además de sus correspondientes armas y armaduras. Nos referimos a algo parecido a lo visto en las misiones especiales de Devilho, Lunastra, Bégimo (Final Fantasy) o el Leshen  (The Witcher 3), pero no.

Tal como como decíamos al principio, Iceborne se trata de un mega DLC o mejor dicho, una expansión en mayúsculas del juego original.

En All Gamers In, hemos tenido mucho tiempo para poder jugar y disfrutar de este gran juego, es por eso que desglosaremos las novedades más importantes sin entrar en spoilers e intentar no dejarnos nada en el tintero.

Seliana y el Arroyo de Escarcha

Como ya hemos mencionado antes, la nueva trama se desarrolla en un nuevo campamento base, Seliana, éste se encuentra alojado en la gélida región recién descubierta, el Arroyo de Escarcha.

Desde nuestro punto de vista y muchos coincidirán, Seliana es algo más pequeña que su homónima del nuevo mundo, Astera, pero los puestos importantes (tienda, forja, centro investigaciones, cantina, etc)  están mucho mejor pensados y organizados. Es decir, todo está mucho más a mano para el cazador a la hora de prepararse para una misión y no hacernos perder el tiempo dando vueltas de un sitio a otro.

Por otro lado, la sala online de este campamento está mucho más elaborada y contiene más funcionalidades que nos permite hacer prácticamente todo sin tener que salir fuera y sufrir los tiempos de carga.

Ahora podemos seleccionar las investigaciones que queremos hacer desde un centro de investigaciones dentro de la propia sala, además de poder acceder a la forja directamente.

También se han añadido minijuegos de recreo para hacer las esperas más llevaderas. Podemos echar pulsos contra otro jugador, disfrutar de una relajante sauna o poder descansar junto a nuestro camarada felino en unos baños termales.

Con respecto a la helada zona del Arroyo de Escarcha, se trata de la zona más amplia con respecto a los originales.

Disfrutaremos de parajes helados con un ecosistema propio en el que tendremos que tener en cuenta el frío, protegiéndonos con bebidas calientes y zonas de gran densidad de nieve que provocará que nos movamos con mayor dificultad.

Esta tundra es el lugar idóneo para una gran variedad de monstruos que aporta un planteamiento diferente de la situación. Sin duda la compañía ha escuchado a los jugadores, ya que tenemos de vuelta un terreno muy esperado.

Catálogo de Monstruos y equipo

Sin duda, el grueso del DLC lo ocupa la selección de monstruos a abatir, junto a sus respectivas armaduras y armas.

Es en este apartado donde vemos algunas luces y sombras, pero no por ello deja de ser impresionante.

Tal y como pudimos ver y disfrutar durante la beta lanzada meses antes, encontramos nuevas bestias originales de Iceborne, como Beotodus o Bambaro y otras que se han rediseñado de entregas anteriores como el Tigrex.

Esto nos parece un total acierto, ya que los que hemos disfrutados de estos en consolas portátiles, nos produce una gran satisfacción volver a verlos (y cazarlos) y sentir que esta generación les sienta genial.

Sin embargo, con el objetivo de conseguir un amplio catálogo para esta expansión, se han introducido muchas subespecies de monstruos que ya aparecían y que básicamente solo se diferencian del original por el color y los tipos de debilidades.

Estas subespecies mantienen la gran mayoría de los comportamientos y ataques del monstruo base, lo que hace que a veces tengamos la sensación de estar cazando al mismo objetivo.

monster-hunter

Con respecto al equipo, la única novedad es el aumento de resistencia de las armaduras (debido a los monstruos de rango maestro). Lo que sí es notorio es la gran variedad de diseños en las armas, ya que en World hubo cierto descontento por la poca originalidad entre estas, al ser muy similares dentro de la misma categoría.

Mejoras de la eslinga

Este artefacto fue introducido en World con la idea de que nuestro personaje pudiera engancharse a los Dracoalados, wyverns de tamaño medio para poder transportarnos por el aire. También sirve para lanzar distintos objetos, activar trampas naturales o llamar la atención del monstruo. La idea de este instrumento no estaba mal pero sabíamos que la idea podía dar más de sí y es lo que han hecho en Iceborne.

Ahora podremos engancharnos al monstruo y movernos a través de su cuerpo para atacarlo, quitarle materiales o incluso hacerlo chocar contra paredes u otros objetivos.

Otras

La fábrica de vapor es otro de los minijuegos que podemos encontrar, en ella tendremos que ayudar a elevar la presión de vapor acertando las combinaciones de botones correspondientes. Por cada acierto, iremos recibiendo objetos consumibles o esferas armadura para mejorar nuestro equipo.

Otra novedad es el nivel de profundidad a la hora de personalizar nuestro hogar, el cual podremos poner a nuestro gusto de arriba abajo a medida que vayamos consiguiendo mobiliario. Además, cuando estemos en una sesión online, otros jugadores podrán visitar nuestro hogar y nosotros el suyo.

Aunque esto es totalmente innecesario y no aporta nada al objetivo principal, nos encanta que Capcom aporte ese toque que demuestra que pone cariño en lo que hace.

Gráficos y sonido

Nosotros hemos podido jugarlo a través de su versión de PS4 y, en lo que en el apartado gráfico se refiere, Monster Hunter World: Iceborne continua en la línea del original.

Se mantienen los escenarios cuyo objetivo es el de transmitir que estamos en un entorno salvaje, vivo y en el que los juegos de luces hacen gala dependiendo de la zona en la que estemos.

Quizá el mayor el defecto sea la cámara, ya que a veces durante la ejecución de combos en un enfrentamiento, ésta se descuadra o no nos sigue como debería.

En cuanto a la banda sonora, mantiene los esquemas del juego base, acordes  lentos y suaves que nos ayudan a mimetizarnos al explorar el entorno y tonos más intensos y rápidos para cuando estamos enfrentándonos al objetivo. Además hay ocasiones en que monstruos concretos tienen su propia melodía, lo que nos hace reconocerlos cuando están cerca.

Jugabilidad y diversión

En este apartado tenemos que tener en cuenta tanto a los jugadores veteranos como a los recién llegados a lo que la dificultad se refiere. Creemos que Iceborne cuenta con una progresión de dificultad adecuada si tenemos en cuenta toda la variedad de objetivos y el número de misiones (prácticamente infinitas) del que disponemos para avanzar.

Otra de las cosas a destacar es la introducción de nuevos combos y ataques de las armas, que aunque no son muchos más, sí que se adaptan algo más a la situación del combate. También podemos combinar algunos ataques con la nueva función de la eslinga que hace que algunas cacerías no se hagan demasiado tediosas.

Aun así, quizá el punto negativo se lo lleve el limitado número de monstruos nuevos y haber querido lanzar un gran catálogo a base de que un gran número se trate de subespecies de otras.

Con esto vemos que se pretende ser ambicioso y se termina pecando por falta de originalidad llegando incluso a ser aburrido, sobre todo si tenemos el objetivo conseguir las coronas de cada monstruo.

Así como ya hiciesen con World, en Iceborne también recibimos contenido nuevo totalmente gratis. Desde el lanzamiento de la expansión, hemos tenido dos actualizaciones en las que hemos tenido un breve argumento de historia para introducir a Rajanj, a Zinogre Estigio y próximamente, un nuevo dragón anciano.

Conclusión

En resumen, Iceborne es la mega expansión que ha sido lanzada después de más de año y medio del juego original.

Llega con aire fresco para darle un nuevo empujón a la saga y poder disfrutarlo durante más tiempo, ofreciéndonos más historia, más desafíos y nuevos objetivos a los que abatir.

Aunque con algunas cosas nos ha dejado un poco helados, no es algo a tener demasiado en cuenta, ya que hay que reconocer el mérito de traer esta expansión, conservando la esencia y ofreciéndonos a la par nuevas mejoras y mecánicas.

Ya podemos disfrutar Monster Hunter World: Iceborne para las plataformas PS4 y Xbox One y se espera que llegue a PC en enero de 2020.