El día de hoy vamos a dejar un poco de lado el exceso de testosterona y adrenalina para hacer un viaje retrospectivo con Button City. Se trata del primer título en consolas de Subliminal Games, quienes ya habían tenían cierta experiencia en la industria gracias a Sky Pets, un título para dispositivos móviles.

Hechas las presentaciones básicas, veamos si Button City es tan adorable, relajante y nostálgica como nos quiere vender el tráiler o si por el contrario es una aventura que no termina por encontrar su camino.

Un viaje a tiempos más sencillos

Button City nos invita a viajar a una época que para muchos ya quedo atrás, la infancia. Durante aquellos días todo parecía una aventura e incluso las cosas más simples podían convertirse en algo realmente épico si se llevaban a cabo con amigos.

En este juego nos pondremos en los zapatos de Hinojo, un joven zorro bastante introvertido pero con gran curiosidad y ganas de hacer nuevos amigos que acaba de llegar a la ciudad.

Por pura casualidad nuestro pequeño protagonista irá a caer a Button City, el salón arcade de la ciudad y el lugar donde la diversión nunca termina (excepto cuando están cerrados).

Button City

Ya llegarás, tú a tu ritmo

Jugablemente Button City es una invitación abierta a sentarse, dejarse llevar y disfrutar a nuestro ritmo, ya que si bien existe un sistema de misiones principales y secundarias, estas no tienen fecha de caducidad y nada te presiona a llevarlas a cabo inmediatamente tras descubrirlas (salvo el deseo de querer avanzar en la historia principal.

Podemos tomárnoslo con tal calma que es posible pasar tiempo jugando en las máquinas de arcade o comprando coleccionando y mejorando nuestra colección de Gobabots. ¿Qué son los Gobabots? pues el juego más importante entre los chavales de la ciudad y una de las arcades más divertidas de todo el juego.

No voy a entrar en detalles, pues considero que Gogabots es parte de la propia historia, pero he de decir que de todas las arcades con minijuegos esta es la más divertida.

La interacción y la libertad que Hinojo tiene al moverse entre las diversas zonas de la ciudad y explorar es sorprendentemente alta. Siempre veremos pequeños cambios que se pueden traducir en nuevos personajes u objetos en lugares que ya creíamos del todo visitados.

Por cierto, el hecho de que el mapa del juego se asemeje a un diorama ayuda a que el hecho de trasladarse de un lugar a otro no se sienta como una tarea mecánica, a la par que le dan un toque único al juego.

Interactuando y descubriendo es como nos damos cuenta de una de las cosas más interesantes de este juego. Las historias de fondo de muchos de sus personajes. Es cierto que algunos brillan más que otros, pero si prestamos atención veremos que en Button City se refleja con acierto la diversidad y cómo es que desde los ojos de un niño las cosas pequeñas se hacen grandes, teniendo el juego un espacio para hablar de forma sencilla pero efectiva sobre enfermedades, el abuso del capitalismo o el miedo a la pérdida. Todo esto sin necesariamente rodearse de un aura depresiva o dejar de ser un juego lleno de ilusión.

Button City

¡Adorable a rabiar!

Button City cuenta con un apartado visual adorable a la par que destacable. Por un lado la perspectiva isométrica del juego hace que tengas la sensación de estar viendo un diorama o un cuento en 3D, mientras que por el otro el estilo “mini” que se ha escogido para representar a los personajes resalta lo bonitos que pueden llegar a ser al expresar emociones.

En cuanto al rendimiento el juego funciona de maravilla gracias al no ser demasiado (aparentemente) exigente gráficamente, así que no existen problemas destacables con las caídas de frames y se ve excelente tanto en el modo portátil como dock. Eso sí, creo que el minijuego de bailes tiene un pequeño glitch (o yo lo juego muy mal).

Sobre el apartado sonoro, tenemos un título que si bien no cuenta con voces, cuenta con una banda sonora suave y que evita ponerte bajo situaciones de tensión excesiva o estrés. No existen voces para el mismo, pero he de decir que la localización y traducción están bastante logradas.

¿Es esto felicidad?

Pese a sus minijuegos, hay que decir que Button City es un juego que entraría dentro de la categoría de aventura narrativa, pues el diálogo juega un papel muy importante y está presente en un 90% del viaje, pero ¿sabéis qué? da igual.

Estamos ante un título con muchas dosis de adorabilidad y nostalgia que si bien cuenta con una historia algo “tontorrona”, consigue que conectes con ella rápidamente gracias a que está bien escrita y en ningún momento te deja de lado o te pide más de lo que puedes, teniendo en cuenta que somos un niño, aspirar a dar.

Crecer y enfrentar a algunos problemas del mundo adulto no es fácil, y eso es algo que el juego sabe reflejar sin necesidad de recurrir a la violencia o a una trama que intenta forzar cosas. Ha sido una experiencia corta, pero siento que he recuperado un poco de esa felicidad que la situación actual del mundo nos ha arrebatado.

¿Dónde comprarlo?

Button City está disponible en formato digital en Steam, Nintendo Switch, PlayStation 5 y Xbox Series. Si queréis probarlo antes de decidiros si haceros con él o no, la plataforma de Valve cuenta con una demo del mismo.