Amy Henning, la antigua escritora y directora de Uncharted y actual empleada de Ubisoft ha hablado, a través de un podcast, sobre los desarrolladores de videojuegos. No es un secreto que muchos de ellos se mueven en torno a unos plazos muy limitados, y Henning especifica que ese problema también existe en las grandes compañías.

Cuando le preguntan sobre el impacto que tuvo en su vida personal trabajar en Naughty Dog, Henning dio la siguiente respuesta:

Fue realmente duro. Durante todo el tiempo que estuve trabajando en Naughty Dog (unos diez años y medio) probablemente, de media, no hubo ninguna semana que trabajara menos de 80 horas. Había excepciones que era como ‘vale, voy a tomarme un par de días libres’, pero más o menos trabajaba siete días a la semana al menos durante 12 horas al día.

Naughty Dog es bastante famoso por la cantidad de lanzamientos de calidad, pero obviamente desde el papel de directora siempre intentas hacer más.

También habló sobre las condiciones laborales cuando la compañía estaba trabajando en Uncharted 3.

Uncharted 3 fue duro, pues aunque volvíamos a tener dos años para este nuevo proyecto, fue apenas dos años después de dos proyectos más que fueron un triple A. Además fue al mismo tiempo de intentar que el estudio creciera y la ruptura de dos equipos, con los problemas de contratación que esto conlleva.

Finalmente, declaró que desarrollar un triple A no merecía la pena, y comentó algo que tenía que cambiar.

Hay gente que nunca va a su casa y ve a sus familias, y tienen hijos que no ven crecer. Yo no tenía hijos y cambié de profesión muchas veces, y tenía que ser leal a ellas. Cuando hacía estos sacrificios, ¿afectaba a mi familia? Si, pero principalmente me afectaba a mi misma y tenía que tomar una decisión. Pero cuando me fijé en las otras personas…lo entendí, mi salud se vio afectada y tenía que protegerme, porque no estaba bien. Y hubo gente que colapsó, o que tuvo que mudarse para comprobar ellos mismos el sitio donde esos juegos estaban hechos. O se divorciaron. No está bien nada de esto. Nada merece la pena.

Tenemos que conseguir una legislación propia como una industria que somos, y el problema es que acaban de empezar a hacerlo. Es una carrera imposible de ganar y está destrozando gente.

Son algo desoladoras las palabras de Ammy Henning. ¿Qué os parece? ¿Os habéis parado a pensar en esto antes?

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