Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital facilitada por Epic Games, título actualmente disponible en PC, PlayStation 5 (versión analizada), y Xbox Series X|S.
Vivimos en una época donde las buenas ideas se premian, hay muchos ejemplos dentro del mercado, y no viene mal hacer una revisión de aquellas que ya están presentes. Por eso tengo sentimientos encontrados en el análisis que hoy nos compete, FBC Firebreak podría ser un soplo de aire fresco en el mundo creado en Control y Alan Wake, pero no consigue soplar lo suficiente.
Sé que empiezo fuerte y sin tapujos, simplemente me llevan las palabras porque la mayoría de las creaciones de Remedy me parecen un acierto, y sus historias me envuelven de principio a fin.
Este acercamiento al multijugador por parte de la desarrolladora no ha sido muy acertado, pero os explicaré el por qué. Tiene varios ingredientes para mantenernos unas horas dentro de las partidas, aunque pronto se acaba todo el contenido que incluye.
Dentro de la Casa Inmemorial
Tras los acontecimientos de Control la FBC (Oficina Federal de Control) es un lugar desconocido e incontrolable, el cual pueblan todo tipo de anomalías. Sin duda para poder dar contexto a todo lo que jugamos es recomendable haber jugado Control, ya que ofrece una mayor inmersión en la situación, y las diferentes localizaciones.
Este título no nos cuenta una historia como tal, debemos realizar misiones en diferentes espacios del edificio para solventar y hacer frente a las anomalías. Para ello disponemos de tres clases con un equipamiento limitado, donde cada una de ellas es útil para una tarea determinada.
Aquí es importante la compenetración y la cooperación, ya que no cuenta con modos competitivos. Una tarea difícil al jugar con desconocidos puesto que no hay chat de voz o de texto, y en varias ocasiones nos vemos trabajando por nuestra cuenta, o da la casualidad que el grupo se quiere mantener unido.

Las misiones a la larga se acaban haciendo repetitivas puesto que no hay mucha variedad, puesto que los cinco niveles cuentan con tres fases cada uno y vamos a repetir todos ellos una y otra vez. Esta falta de actualizaciones periódicas lleva al juego a un camino sin salida, ya que una vez jugadas todas, faltan alicientes para continuar.
Clases y posibilidades
Cada clase cuenta con un equipo determinado, así como con armamento especializado, aunque es posible manejar cualquier arma con todas ellas. El experto en reparaciones puede realizar las mismas en segundos, porta una llave inglesa gigante bastante útil. El experto en electricidad puede controlar a grandes masas gracias a sus habilidades, como el radiocasete, el cual atrae a los enemigos antes de explotar.
Por último, y no por ello menos importante, el kit de limpieza hace la vez de clase de apoyo mediante un humidificador para curar y eliminar estados alterados. Estos se pueden combinar, por ejemplo, al rociar agua con el kit de limpieza, el kit eléctrico puede electrocutar a grandes masas gracias a estar empapados.

Se puede jugar en multijugador con hasta tres jugadores o jugadoras, pero no hay posibilidad de ir con bots controlados por la IA. Lo ideal siempre es llevar a las tres clases, pero es complicado compenetrarse con quien no te puedes comunicar, sobre todo a la hora de portar objetos para realizar misiones determinadas.
Sacar más partido a su mundo
Aunque FBC Firebreak tiene buenas ideas como que cada misión tiene una característica única, ya que en la misión “En caliente” es vital reparar los ventiladores de refrigeración mientras nos intentamos refrescar debido al calor creciente, o en dar la nota donde debemos luchar contra centenares de notas adhesivas, lo cual tiene un toque humorístico.
El problema es que se acaban haciendo repetitivas debido a que no hay mucha variedad de misiones, pero sí que contiene diferentes modificadores de amenaza que tienen que ver con la dificultad. A esto se le suman los niveles de acceso, que desgrana en tres zonas cada misión con más objetivos y enemigos, así como niveles de corrupción con anomalías aleatorias.

Aún con todo esto no demuestra su verdadero potencial, donde se habrían agradecido más misiones y añadidos, ya sea por temporadas o simplemente por actualizar sección de la casa Inmemorial. Con toda la cantidad de secretos y misterios que aloja el mundo de Control podría mostrar más lore del mismo, así como campañas temáticas características de la saga.
Los enemigos no son muy variados y eso puede jugar en su contra, aunque el gunplay es satisfactorio, no están del todo pulidas las mecánicas en cuanto a enfrentamientos con grandes masas. Puedes experimentar con varias sinergias entre clases, y utilizar parte del entorno como barriles explosivos, pero estos añadidos se quedan cortos a la hora de sumar posibilidades.
Se echa en falta algún hilo conductor o historia que le dé sentido a las incursiones más allá de conseguir más requerimientos o investigaciones para adquirir nuevas armas o piezas cosméticas, así como ventajas globales. Aunque es posible subir el nivel de cada clase, no hay muchos más alicientes para continuar.

Apartado gráfico y sonoro
A nivel visual la compañía saca a relucir su buen hacer, pero denota un par de niveles menos de calidad con respecto a otras creaciones suyas. Quien haya jugado a Alan Wake 2 o a Control sabe que Remedy puede dar mucho de sí, y aquí no se ha visto esos niveles de calidad.
En cuanto al rendimiento mantiene el tipo aunque haya muchos enemigos en pantalla, y el nivel de texturas, o de partículas en pantalla están a un nivel notable que hace que mejore la inmersión. Consigue la atmósfera de Control pero sin florituras, con espacios vacíos, y oleadas de enemigos aleatorias.
A nivel sonoro demuestra buena calidad, con piezas sonoras que acompañan en cada una de las misiones. En cuanto a la accesibilidad se echan en falta opciones de alto contraste, así como un mayor de nivel de personalización de notificaciones visuales o sonoras, aunque cuenta con traducción al castellano.

Conclusiones
Siento que este es uno de esos casos donde se ve un potencial desperdiciado, no discuto que tiene sus horas de entretenimiento pero FBC Firebreak me ha decepcionado en varios sentidos. Sobre todo tras mi análisis de Alan Wake 2, y después de haber jugado Control hasta terminarlo para ampliar toda la historia posible del mundo de Remedy.
El cooperativo de hasta 3 personas se habría enriquecido mucho más a través de un sistema de comunicación, o al tener una historia subyacente con personajes con mayor carisma, y no simples avatares. Se podrían haber tomado muchas más decisiones en cuanto al diseño de la historia que quieres contar, y no solamente avanzar para conseguir equipamiento o habilidades.
El mundo que ha creado la desarrolladora es muy rico en contenido, en los misterios que aguarda, así como de todas las historias que aún quedan por contar. Como la esperada continuación de Control que puede aguardar muchas sorpresas, si quieres una experiencia multijugador corta y bastante light puedes darle una oportunidad, pero no te atrapará durante muchas más horas de lo que duran las cinco misiones disponibles.









