Todavía recuerdo aquel final de 2017. El resurgir del modo Battle Royale de Fortnite hizo tambalear lo que, hasta ese momento, era una idea de juego pequeño de parte de Epic Games.

¿Quién iba a esperar que el modo multijugador de “Salvar el Mundo” se iba a convertir en el fenómeno actual que todos conocemos? Estoy seguro que esa recta final de 2017 supuso un antes y un después en la forma de ver el mercado de los videojuegos.

Era época, también, de las conocidas microtransacciones en la industria. Esa forma de “conseguir financiación extra” para un estudio a base de poner precio a cosas estéticas (y no tan estéticas).

Unos mas y unos menos pero, por normal general, raro era el juego que no tenía esos 4,99€ para gastar en fichas intercambiables por, yo que sé, jugar con Luke Skywalker o Darth Vader en Star Wars: Battlefront II.

Claro que, el caso sonado del juego de DICE, tuvo algo más de repercusión que todos aquellos que venían de atrás, destacando entre ellos Need For Speed: Payback.

Acelera un poco más…

Cuando debido a las quejas insistentes de la comunidad, Disney dio un pequeño toque de atención a Electronic Arts y Battlefront II y prescindió de sus micropagos, el resto de compañías decidieron poner el freno y limitarse a ofrecer “cosas estéticas de verdad”.

Puede que, en menos medida que el juego de Star Wars, Need For Speed: Payback fue penalizado seriamente por la comunidad debido a esa forma abusiva de someter a los jugadores a pasar por caja si querían avanzar en el videojuego.

Entre eso y que últimamente la saga Need For Speed no termina de coger el puntillo, antes de intentar rescatar una franquicia que, desde Hot Pursuit, se había convertido en un referente en lo que a videojuegos de carreras arcade se refiere, Electronic Arts parece ser que, ha tirado la toalla y ha decidido no confiar mas de la cuenta en el juego de los coches.

Tanto es así que Need for Speed Heat, el último videojuego de la saga, salió casi de tapado, coincidiendo con uno de los juegos mas esperados del año como es Death Stranding y sin apenas promoción por parte de Electronic Arts. Por no existir no existen ni rastro de las microtransacciones tan recurrentes por parte de la gente de EA.

Evidentemente, un juego libre de compras in-game, para los usuarios, es una buena noticia pero, si miramos un poco mas allá y leemos entre líneas los síntomas que presenta la saga Need For Speed, nos podemos dar cuenta que prescindir de esas “cosas aleatorias”, pagadas con dinero real, que ayuden a aumentar el progreso más rápidamente en el juego, es un claro indicio de que, en las oficinas de EA, no querían poner mas trabas de las que el juego traía de serie.

Mejor que lo compren 10 personas a ninguna, pensarían. Y no sin razón ya que, si tú mismo desconfías de un juego, las esperanzas de que la gente no desconfié se reducen proporcionalmente.

Si tú desconfías, yo desconfió

Hay que ser conscientes de que, como digo, es sintomático que Need for Speed Heat no tenga microtransacciones ya que, es una obviedad que durante todo el tiempo de Andrew Wilson como CEO principal de Electronic Arts raro es el juego que, en mayor o menor medida, no haya entrado en el grupo de “juegos como servicio”.

Sin ir mas lejos el descalabro de Anthem fue, en parte, causado por esa filosofía “Always Online”. Si apuestas por algo, debes confiar en ello con todas las consecuencias.

Intuyo que pensareis que estoy loco haciendo “apología de los micropagos” y puede que no os falte razón pero creo que, visto lo visto, en este caso en concreto la carencia de estos delata un problema en Electronic Arts que se ha saldado con la primera víctima. No saber por donde tirar como empresa, les está saliendo bastante mal. Recordemos que parecía que Apex les podría salvar de cara a los accionistas y terminó, por hache o por be, siendo un espejismo.

Mucha gente, entre las cuales me incluyo, se sorprendió cuando EA decidió no llevar a Need for Speed Heat al E3 2019, entiendo que los bloques, en el EA Play estaban bien definidos pero… ¿Tanto costaba buscar un hueco para que, al menos, los fans de Need For Speed, pudieran tener fe en la nueva entrega de la saga?

Sintomático de que algo no va bien es que, antes incluso del lanzamiento oficial del videojuego, podías encontrarte en grandes almacenes el juego rebajado casi en un 40 por ciento. Y eso que aún quedan unas semanas para el Black Friday.

Need For Speed Heat y Electronic Arts

Creo que estamos todos de acuerdo en que las microtransaciones y todo tipo de compras “in-game” es algo preocupante dentro de la industria.

Algo que desde finales de 2017 se ha medio regularizado y ha dejado de ser tan invasivo como lo era en su día pero, cuando una compañía como EA, que su modelo de negocio se basa, principalmente, en el uso de las cajas de loot y los micropagos, el mantener el juego constantemente conectado a internet, utilizar campañas de promoción y sobre todo “salir a ganar” ubicando sus títulos en fechas donde realmente pueda ser competitivo, que un juego se aleje de todo esto, que el propio fan se tenga que preocupar y molestar de “cuando sale el nuevo Need for Speed” porque su distribuidora no hace bien su trabajo, transmite poca confianza.

A pesar de esa bajada de precio extraordinaria del 40 por ciento, en algunos lugares, el día de su lanzamiento, me temo que, o el juego, por sí mismo, remonta o me parece a mi que, a día de hoy, Need for Speed es una sombra de lo que fue en su día.

El juego, por cierto, está disponible en PC, PlayStation 4 y Xbox One, y podéis comprobar en nuestro análisis que no recibió la nota que muchos esperábamos.