Mucho se ha escrito y publicado sobre Nintendo Switch desde su lanzamiento el pasado 3 de marzo de 2017. En estos casi tres años se ha alabado y criticado el concepto, el rendimiento, los lanzamientos, los exclusivos, los Joy-con, la batería y el acabado general de la máquina.

Con toda esta información en la cabeza me creía yo, ¡oh! ingenuo de mí, que ya conocía todo lo que tenía que conocer de Nintendo Switch. La verdad es que estaba muy equivocado. No es lo mismo tener el conocimiento en la cabeza que experimentar lo que ofrece la híbrida de Nintendo una vez la tienes en las manos.

Es por todo esto que expondré, de una manera clara y sencilla, la experiencia que ha supuesto hacerme con la híbrida de Nintendo.

El problema comienza cuando te acercas a tu tienda de videojuegos de confianza y te preguntan: ¿Quieres el modelo original o la versión Lite? Es aquí cuando un sudor frío recorre toda tu espalda mientras el vendedor espera una respuesta directa a tan aterradora pregunta.

Vamos de compras

La verdad es que algo tan sencillo como acercarse al centro comercial o a la tienda del barrio para adquirir Nintendo Switch se convierte en todo un drama leyendo y escuchando según que cosas. ¿Compro la Switch normal o la Lite? ¿Cuál es la mejor? ¿Necesito tarjetas de memoria? ¿Con qué juego estreno estreno mi Switch?

Iré directo al grano: decidir entre la versión normal y la Lite me supone una primera barrera. Tener que adquirir una tarjeta de memoria me encarece el precio del producto. Tener que comprar un juego por obligación también dispara el presupuesto.

¿Qué hago ante esta triple realidad?

¿Nintendo Switch normal o Lite?

Esto es lo primero que hay que tener claro a la hora de adquirir una Nintendo Switch. Siempre he leído que depende del uso que le vayas a dar. Si solamente vas a jugar en modo portátil entonces lánzate a por la Lite. Si por el contrario tienes pensado utilizarla en el televisor, tu elección será la normal.

Perdonad que os diga que no estoy del todo de acuerdo con estas afirmaciones. Sí que es cierto que se han de tener en cuenta, pero os explicaré mi experiencia.

Con el lanzamiento de Nintendo Switch Lite tuve claro que sería la sustituta de mi querida PS Vita. Tamaño similar, prestaciones aumentadas, compacta y grandes títulos eran argumentos suficientes para lanzarme a comprarla. Además, el precio es realmente atractivo. Así que, de entrada, tenía muy clara mi compra. Pero la cosa cambió. Al final te planteas que por unos 90€ más, puedes tener “la versión completa” de la videoconsola de Nintendo.

Me compré la Nintendo Switch normal

Así que, finalmente acabé haciéndome con una Nintendo Switch normal. ¿Contradicción? Simplemente tenía miedo de no poder disfrutar de todos los títulos de una manera completa. Me explico; sé que existen una pequeña serie de videojuegos que deben jugarse en el televisor, como 1, 2 Switch, por ejemplo. Además se necesitan los mandos desacoplados de la consola.

En una Switch Lite, la única solución a este problema es jugar en la pantalla de la propia consola conectándole dos joy-cons externos, lo cual hace que la experiencia sea claramente deficitaria en comparación al planteamiento original de jugar a este título en un televisor. Exactamente lo mismo sucede con ARMS.

Esa sutil vibración

Hay otro detalle importante a tener en cuenta. De una manera u otra, la mayoría de videojuegos lanzados para Switch incluyen vibración. La versión Lite carece de esta característica, lo cual es un problema ya que, una vez te acostumbras a notar esa sutil vibración en las manos, la echas mucho de menos al jugar en otros sistemas que no la incluyen al nivel de Switch. Y no hay que olvidar una realidad: algunos juegos dependen, directamente, de dicha vibración, como es el caso de Super Mario Odyssey que la utiliza para encontrar energilunas.

La mitad

Pero lo más escandaloso fue cuando me di cuenta de lo que significaba plenamente el concepto Switch. Si vas a por una Nintendo Switch Lite tienes, literalmente, la mitad de la consola. ¿Te parece fuerte esta afirmación? Sigue leyendo, que lo explicaré en pocas palabras.

Lo primero que haces al sacar tu nueva Nintendo Switch de la caja en la que va empaquetada es encenderla y configurarla. Una vez hecho esto, el siguiente paso es probarla. Si no tienes ningún juego, puedes acceder a la eShop y descargarte Asphalt 9. El título de conducción arcade es gratuito, gráficamente espectacular, y no tienes la necesidad de suscripción para jugar por internet.

Acto seguido es interesante probar las diferentes demos que existen en la eShop, lo cual nos dará una idea muy certera de las joyas de que dispone esta consola a su disposición. Lo que yo hice, despues de sacarle todo el jugo posible a las demostraciones gratuitas, fue hacerme con Mario Odyssey y Just Dance. Y aquí fue donde comprendí la profundidad de la propuesta de Nintendo. Juegas un rato a Mario en modo portátil, luego lo pones en la TV, juegas a dobles con un amigo, uno controlando a Mario y otro la gorra, acto seguido te echas unos bailes con Just Dance y, finalmente, vuelves a jugar en modo portátil a Mario Odyssey o Asphalt 9.

Es justo en ese momento cuando una luz reveladora entra en tu mente y eres consciente de la realidad: has podido realizar todas estas prácticas gamers con una sola máquina, sin necesidad de tener dos “hardwares” diferentes. Ahí está la magia de Switch; es esa libertad de poder disfrutar de cualquier título, en cualquier lugar, en cualquier momento. Juega donde quieras, como quieras, con quien quieras, cuando quieras; concepto muy utilizado por otras marcas pero que solamente Nintendo ha conseguido hacerlo realidad de una manera plenamente satisfactoria.

Sin necesidad de tarjetas de memoria

Esta ha sido otra sorpresa que se aplica a las dos versiones de la máquina. De entrada no hace falta comprar una tarjeta de memoria, aunque es muy recomendable hacerlo. En mi caso he podido instalar varios títulos completos y algunas demos sin necesidad de adquirir una tarjeta de memoria.

Y lo mismo se aplica a los juegos. Puedes disfrutar de tu Nintendo Switch sin necesidad de adquirir ningún título ni pagar ninguna suscripción on-line. Este es el caso de Asphalt 9, un fantástico título de conducción arcade off-line y on-line con un acabado gráfico impecable. Aviso importante: es un auténtico vicio.

Conclusiones

Dicho todo esto, espero que, ahora sí, tengas una idea clara de qué modelo de Nintendo Switch comprar. No se trata solamente del uso que le vayas a dar, sino que hay que tener en cuenta otros factores.

La idea es clara: si te decides por una Nintendo Switch Lite tendrás, literalmente, la mitad de la consola. Por el contrario, si decides hacerte con una Nintendo Switch normal tendrás la totalidad de las funciones con que fue diseñada originalmente.

Y añado: si lo que buscas es, no tanto tener una consola principal de Nintendo, sino mas bien disponer de una portátil como sucesora de PS Vita o como complemento a tu PC, Xbox One o PS4, entonces sí, sin lugar a dudas, donde te encontrarás más cómodo será con una Nintendo Switch Lite en tus manos.