Continuamos con el artículo sobre Bioware en su segunda y última entrega. Si aún no has leído la primera te recomiendo encarecidamente que lo hagas aquí.

Como ya te comenté, en la segunda parte me centro en Anthem y a partir de ahí daré mi opinión sobre su desarrollo, el presente de la compañía y su futuro más inmediato con Dragon Age IV

Sin más dilación, vamos a por ello.

Anthem, esa chica que tanto nos gusta

A partir de aquí es donde empiezo a mojarme más y dar mi opinión sobre el juego más polémico de la compañía y mis impresiones sobre su futuro con Dragon Age IV en el horizonte. Procedo a argumentar mis opiniones:

Anthem es un juego del que cuando oímos hablar por primera vez de él no logró llamar demasiado nuestra atención. Sin embargo, Bioware siguió trabajando en su desarrollo y con el paso del tiempo había pasado de ser una sombra a ser un juego esperado por la comunidad.

Finalmente llegó la fecha de su lanzamiento y el interés por Anthem era bastante notable. Personalmente decidí darle mi voto de confianza y comprarlo de salida para jugarlo con un amigo. Y… bueno, fue divertido pero constantemente surgía en mi cabeza la idea de que faltaba algo. Algunas piezas simplemente no terminaban de encajar.

Anthem 10

Debo decir, que personalmente yo no he tenido en ningún momento problemas de cuelgues y reinicios forzados en PS4 o que se me averiase la consola, como llegaron afirmar algunos. Que el juego adolecía de tiempos de carga altos y demasiado frecuentes era un hecho, pero tal vez lo que nunca se le ha perdonado ha sido el hecho de dar la sensación de ser un juego inacabado, hecho con prisas y falto de contenido en su lanzamiento.

A día de hoy buena parte de esto se ha subsanado. La compañía ha remado contra viento y marea y se ha sumergido en el más espeso de los silencios. Se han corregido numerosos bugs, se está empezando a añadir contenido y por fin tenemos el evento más esperado: El Cataclismo.

¿Entonces es Anthem un buen juego? ¿qué es lo que ha fallado en su desarrollo? para dar respuesta a estas preguntas deberemos utilizar un poco la imaginación a modo de juego y para hacer más amena la lectura pero que serivará perfectamente para ilustrar la idea que quiero transmitir:

La primera cita. La magia del misterio

Imaginad que estamos ante nuestra app favorita para conocer gente, deslizamos el dedo y… ¡ahí está! Anthem, con una figura esbelta, le gusta la literatura, mide 1,70 y le encanta tocar la guitarra eléctrica, ¡si hasta forma parte de una banda de rock! En este caso para darle un toque de realismo, a Anthem la voy a llamar: Laura.

—Que cada uno le ponga aquí el nombre que más le guste. En el caso de las chicas que nos estáis leyendo, sentiros libres de ponerle nombre a vuestro chico ideal.—

Pues bien, Laura (Anthem) a simple vista tiene una biografía la mar de interesante y sus gustos parecen coincidir con los nuestros. Nos ponemos un poco nerviosos pero decidimos dar el paso y le escribimos. Nos responde y tras unas horas de charla concertamos una cita para nuestro primer encuentro.

Acudimos a un bonito restaurante para cenar, a media luz, una vela encendida encima de la mesa y allí está Laura con tez serena frente a nosotros, mirándonos, nos sonríe alegremente. Miramos la carta, pedimos los entrantes y entablamos conversación. Tras intercambiar unas palabras nos vamos dando cuenta que le gusta la literatura sí pero el único libro que ha leído es el de una tal Esteban, que en la foto salía más alta porque llevaba puesto tacones y que la única guitarra que ha tocado es la de Guitar Hero: Rock Band jugando con sus amigas.

—En vuestro caso chicas, si ya le habías puesto nombre a vuestro chico ideal, ahora imaginad que en la foto salía con pelo pero en realidad es calvo, lleva peluca y que en vez de trabajar en la banca, vende aspiradoras.—

No es que esto sea un problema o que esté mal (todos mis respetos para las chicas que juegan a rock band y los señores con o sin pelo que venden aspiradoras) pero se han idealizado unos aspectos de esa persona que no se corresponden con la realidad. Esta es la idea que quiero transmitir y os comento con más detalle en el siguiente párrafo.

El deseo por complacer más allá de lo real

Cuando tenemos nuestro primer encuentro con alguien que estamos conociendo, muchas veces se tiende a exagerar las cualidades. No tanto con la intención de engañar sino con la intención de querer agradar a esa persona y de que se fije en nosotros, de querer mostrar una mejor versión de nosotros mismos de la que realmente somos.

Y esto es justamente lo que le ha pasado a Anthem, ha querido dar la sensación de que era un juego muy ambicioso por parte de Bioware, que nos iba a brindar una gran experiencia. Y la realidad ha sido que obtuvimos en su lanzamiento un juego con una experiencia a medias, algo crudo, que si le hubieran dedicado unos meses más a pulir el juego antes de sacarlo a la venta, el resultado hubiera sido completamente diferente.

Ojo, no estoy diciendo que sea un mal juego pero todo el mundo coincidirá conmigo que unos meses más en el banquillo antes de salir a la cancha no le hubieran venido mal.

Aquí, probablemente hayan contribuido dos factores. El primero son las exigencias de Electronic Arts de sacar el juego antes del cierre fiscal del año en un intento por aumentar los beneficios de la compañía, ya que Battlefield V también supuso un considerable descalabro para EA a nivel de ventas, rebajando el precio a casi la mitad unos meses después de su salida porque muy poca gente compró el juego.

El segundo detonante lo podríamos encontrar en el uso del motor Frostbite (propiedad de Electronic Arts). En plena ebullición de la polémica con Anthem, surgieron filtraciones de correos internos de la empresa y declaraciones de antiguos empleados que afirmaban que trabajar en el desarrollo de Anthem con Frostbite era toda una pesadilla a nivel técnico. Debido a la complejidad del propio motor gráfico.

Lo que ha resultado un lastre en lo técnico, pese a todo ha resultado ser tambíen un juego muy disfrutable aquí el que tenemos entre manos. Con una jugabilidad y gunplay muy fluido, con una buena ambientación, una hermosa y colorida construcción de niveles y un interesante lore, que espero que sigan expandiendo con futuras actualizaciones.

Resumiendo: ¿Es un buen juego? sí, Anthem a día de hoy lo tiene todo para triunfar. Su mayor problema es restablecer la confianza que ha perdido con la comunidad y que aquellos jugadores que han abandonado el juego, vuelvan.

Con unos sólidos cimientos, todo es cuestión de que sigan poniendo ladrillos, que sigan brindándole soporte al juego e introduciendo más contenido. Tengo claro que Anthem no logrará quitarle la corona a su rival más directo, Destiny 2, pero sí que tiene un largo camino por delante para ser un juego notable y que merezca el reconocimiento que se merece.

¿Hay vida más allá de El Cataclismo?

Esta es la pregunta que me inquieta. ¿Qué hay después de El Cataclismo?, sabemos que estamos en el último tramo del acto 1. Y luego veremos un acto 2 y acto 3. Sin embargo la incognita sobre que nos depara el siguiente acto todavía se mantiene.

Mientras tanto el equipo ya trabaja a todo trapo en el desarrollo del futuro Dragon Age IV. Y es que esto puede dar un doble mensaje a la comunidad. El hecho que han dejado el equipo de Anthem en mínimos y podría dar la impresión de que han abandonado el juego, en aras de pasar página del mayor desastre comercial en su historia (no tanto en ventas, de hecho ha sido el mejor lanzamiento de uno de los juegos de la compañía hasta la fecha) y avanzar hacia Dragon Age IV, el juego que pueda devolverle a Bioware su antiguo esplendor.

Para tranquilidad de todos, tenemos varias confirmaciones por parte de Bioware donde afirman que seguirán mimando a Anthem. Más aún, aquellas voces de la comunidad que son más críticas y claman por el cierre inmediato del estudio de desarrollo después de sus fracasos con Mass Effect Andromeda y Anthem, se han encontrado con la respuesta por parte de sus creadores de que no sólo no van a echar el cierre inmediato sino que tienen todo el apoyo de Electronic Arts. Y esto es muy importante.

Dragon Age IV

Tras un desarrollo truculento que ha obligado al equipo a su cargo a replantearse la estrategia. Sumando más personal dedicado y reiniciando su deasarollo que partiría de lo que han logrado construir con Anthem. Esto, que pudiera parecer una mala noticia, no tiene por qué serlo.

Tal vez lo más preocupante sean los rumores de que Electronic Arts tiene intenciones para que Dragon Age IV tenga micropagos en su vertiente multijugador. Con idea claro está de monetizar el juego. Y es que, nos guste o no, parece que los juegos como servicio han llegado para quedarse.

Fallout 76, Destiny 2 y una ristra de juegos que podríamos añadir que harían de la lista bastante extensa. No hay tanto problema en que se monetice un juego siempre y cuando se haga de forma equilibrada y no rompa las mecánicas del juego.

Un ejemplo algo exagerado para que nos entendamos sería que para jugar “x misiones” en Dragon Age hubiese que pagar. O para descubrir nuevas zonas. Esto rompería el juego y afectaría notablemente al desarrollo de nuestro personaje. Sin embargo si nos proponen comprar una skin más vistosa o algún complemento que sea totalmente opcional en el juego y no afecte directamente a las skills o al rendimiento de nuestro personaje, es perfectamente válido. Ya quedará a opción del jugador si pasar por caja para adquirir esos complementos o no.

La clave una vez más, es el equilibrio. Por el momento apenas hay detalles sobre Dragon Age IV, más allá de que los rumores sobre que tendrá una vertiente multijugador (que ya exploraron en Inquisition), con algunos micropagos. Además que el juego contará con un diseño de niveles más reducido que en Inquisition pero que dotará al jugador de más libertad.

Conclusiones: ¿Echará Bioware el cierre en unos años?

El futuro nadie lo sabe. Pero desde luego no va a suceder a corto plazo por culpa de un pobre rendimiento en los dos últimos lanzamientos de la compañía. En mi opinión, muy mal lo tienen que hacer para cargarse una saga como Dragon Age. Si eso llegara a suceder, poco o nada podría salvar a Bioware.

Sin embargo estoy plenamente convencido de que la empresa sabrá reencontrarse a si misma, dándole un soporte continuado a Anthem, además de firmar un juego notable con su Dragon Age IV.