¡Bienvenidos a todos! este artículo de opinión va a constar de dos partes. En la primera parte haré un repaso a la historia y trayectoria de la compañía así como algunos de sus lanzamientos más destacados.

En la segunda parte me centraré en Anthem y a partir de ahí daré mi opinión sobre su desarrollo, el presente de la compañía y su futuro más inmediato con Dragon Age IV.

Algunos de vosotros tras terminar de leer el artículo tendréis la sensación de que no he abarcado todos los juegos o bien no he profundizado en ellos. El motivo de esta decisión ha sido no hacer un artículo sumamente largo, de lo que ya por sí ha quedado.

Érase una vez la historia de una compañía desarrolladora que otrora había sido insignia y gala del buen hacer de un videojuego. El género de la fantasía imperaba por doquier entre sus obras y allí donde ponía su mano, al igual que un escultor con la arcilla, todo lo que tocaba le confería vida propia.

Como toda buena historia que se precie, tendremos un caballero de brillante armadura, una damisela esperando a ser rescatada y también dragones. Todo empezó con un mito. Y fue ese mismo mito el que dio paso a la leyenda:

Una nueva estrella brilla en el cielo

Diecisiete años después de que IBM contribuyera al avance de la tecnología con la presentación del primer ordenador personal. Los doctores médicos Ray Muzyka y Greg Zeschuk además de Trent Oster, Brent Oster, Marcel Zeschuk y Augustine Yip fundaban Bioware en Canadá en 1995.

Por aquel entonces Ray, Greg y Augustine acababan de terminar la carrera de medicina pero tenían experiencia en el ámbito de la programación, lo que les permitió desarrollar su propio programa de simulación para fines médicos. Posteriormente, su gran afición por los videojuegos los llevó a querer emprender su propia compañía de desarrollo. Tras reunir el capital necesario, su sueño se haría realidad.

Shattered Steel

Una vez plantada la semilla de Bioware en el tejido industrial de los videojuegos, llegó la hora de empezar su primer trabajo: Shattered Steel, un juego basado en robots de combate. Lo que empezó siendo una prueba de demostración, acabó convirtiéndose en los primeros pasos de la compañía. La copia del juego fue enviada a diez distribuidoras, de las cuales recibieron ofertas de siete.

Seguidamente llegaron a un acuerdo con Interplay Entertainment. En 1996 salió el juego al mercado, con una recepción algo tibia, considerada por la crítica como una pequeña victoria para la compañía con ventas mediocres.

Baldur’s Gate

En Bioware estaban pensando cuál sería su siguiente paso. Todo parecía indicar que una segunda parte de Shattered Steel sería lo correcto. Pero en la joven compañía estaban interesados en los juegos de rol de papel y lápiz además de su compromiso por realizar videojuegos.

Fue entonces cuando decidieron cancelar cualquier plan que tuvieran para una secuela de Shattered Steel y comenzaron a trabajar en algo totalmente nuevo. Dos años después el resultado no podía ser más prometedor. Había nacido Baldur’s Gate.

Basado en las reglas de Dungeons & Dragons, la primera gran obra de calado de Bioware fue también la puerta de entrada para muchos jóvenes de la época en el mundo del rol. Más de dos millones de copias vendidas. Bioware acababa de coronarse, además de revitalizar con fuerza el género de interpretación de personajes.

Desarrollado con el motor Infinity Engine, (creado por Bioware), fue lanzado originalmente para el sistema operativo MS-DOS. El éxito arrollador del juego les llevó a desarrollar una expansión para el mismo: Baldur’s Gate: Tales of the Sword Coast así como la secuela Baldur’s Gate II: Shadows of Amn, a la que siguió su respectiva expansión: Baldur’s Gate II: Throne of Bhaal, que nuevamente vendió otros dos millones de copias.

La influencia del juego, lejos de morir con el paso del tiempo, volvió a resurgir nueve años después de la mano de la desarrolladora canadiense BeamDog, que realizó una adaptación del videojuego mediante la actualización del motor Infinity Engine. El título fue lanzado nuevamente para Microsoft Windows el 28 de noviembre de 2012 bajo el nombre de Baldur’s Gate: Enhanced Edition.

El resplandor fulgurante de Bioware

Las buenas ventas de Baldur’s Gate II no fueron suficiente para apaliar la mala situación financiera de Interplay, cuya empresa acabó en la quiebra. Bioware tuvo que buscar nuevos socios y decidió aliarse con Infogrames, quienes posteriormente fueron conocidos como Atari.

Fue al poco tiempo después cuando de esta unión nacería una de sus obras más recordadas: NeverWinter Nights. Uno de los juegos de rol más completos hasta la fecha que combinaba diferentes clases normales con clases de prestigio. Además el título gozaba de grandes posibilidades gracias a su creación de mundos mediante módulos.

En 2003 Bioware se embarcaría en otra gran aventura, haciendo uso de una de las franquicias más rentables de la historia. Me refiero a Star Wars: Knights of the Old Republic. La genialidad de George Lucas y el buen hacer de Bioware hicieron un juego redondo. Rara vez el talento y el arte por contar buenas historias se entremezclan de forma tan homogénea.

LLegó el año 2005 y con ello se tuvieron que tomar decisiones importantes, hacer cambios que la empresa necesitaba acometer. Dos años después fueron absorbidos de forma colateral por Electronic Arts. Y esta decisión no sentó bien a parte de la comunidad de Bioware. De hecho corren ríos de tinta por internet que aseguran que EA, (como se le conoce coloquialmente) tiende a cerrar los estudios que no le dan réditos.

Si bien no todo el monte es orégano. Una cosa si está clara, fue bajo el paraguas de Electronic Arts donde Bioware nos sorprendería una vez más con algunas de las mejores historias que nos han dejado los videojuegos para el recuerdo.

Nace la leyenda de Bioware. La edad del dragón

Corría ya el año 2007 y Bioware sacó de la chistera un juego de rol y acción con reminiscencias del género shooter. Mass Effect, un juego que supuso un soplo de aire fresco y fue una forma diferente de explorar la narrativa. El juego tuvo la adoración de los jugadores y llegó a convertirse en la saga más célebre de la compañía. Alcanzando su punto álgido con una segunda parte muy redonda en Mass Effect 2, tres años después.

Pero no hay que adelantar acontecimientos, pues antes de que Mass Effect 2 brillara con luz propia, nos llegaba en pleno 2009 Dragon Age Origins, la apuesta de la compañía por la fantasía más clásica.

Sus propios desarrolladores describieron al juego como el sucesor espiritual de Baldur’s Gate. Y eso, ya era decir demasiado. Lo cierto es que el juego gozó de un éxito notable tanto en crítica como entre la comunidad.

En 2011 Dragon Age II vería la luz y a pesar de ser un juego notable, algunos cambios no le sentaron tan bien a la saga, y supuso en algunos casos quedarse un par de peldaños por debajo de su primera entrega.

Errores y aciertos. Desde Inquisition hasta Andrómeda

Ahora hacemos un pequeño salto en el tiempo, dejando en el camino a juegos ilustres de la compañía como Star Wars: The Old Republic (2011) y Mass Effect 3 (2012) para llegar hasta el lanzamiento de Dragon Age Inquisition en pleno 2014.

Inquisition fue toda una declaración de intenciones por parte de Bioware, recuperar un poco esa chispa que se había perdido ligeramente en su segunda entrega, para hacer un juego mejor elaborado en esta continuación. ¿Lo consiguieron?, desde luego que sí. Inquisition es puro Bioware dándonos todo lo que amábamos en Origins, equilibrando lo que no sentó tan bien en Dragon Age II y potenciándolo todo en la inquisición de la edad de los dragones.

Esto nos lleva a 2017 donde Mass Effect Andromeda supuso un sonado fracaso para la compañía. Esto se dejó ver bastante en el malestar general en foros, donde parte de la comunidad ponía a caldo el juego y también se vio reflejado en las críticas de la prensa especializada.

Si bien Mass Effect Andromeda suponía en varios aspectos un avance notable frente a sus antecesores, lo cierto es que llegó con la sensación de haber sido un juego hecho con ciertas prisas, fallos en sus expresiones faciales o un mapeado que se sentía menos vivo que en anteriores entregas, terminaron por lastrar las ventas de este título y ser detestado por el fandom más exigente.

Y hasta aquí la primera parte del artículo sobre Bioware, queda mucho que comentar, pero eso será a partir de mañana en la segunda y última entrega de este artículo “Bioware, la leyenda del RPG”. ¡Hasta pronto!