Durante la pasada generación Nobilis daba luz a una nueva franquicia de plataformas y puzles al más puro estilo de los años 90 para dar lugar a una serie de aventuras medievales cargados de magia y fantasía, Trine.

Justamente diez años después nos llega su cuarta entrega, que sin incluir grandes novedades vuelve a cautivarnos con todo su encanto y humor. Eso sí, pese a mantener casi intactas todas sus mecánicas, vuelve a estar a la altura de sus mejores entregas.

En All Gamers In ya lo hemos jugado en profundidad y podemos asegurar que Trine 4: The Nightmare Prince ha vuelto para celebrar a lo grande su décimo aniversario. Para ello, os invitamos a que os unáis a nuestro viaje en esta aventura leyendo nuestro análisis.

Las pesadillas del príncipe nunca han dado tantos problemas

Nuestros tres héroes volverán a las andadas en el momento en el que una extraña citación los aúna nuevamente para salvar la vida del Príncipe Silius, un consentido aprendiz de la Academia Astral que tras usar magia sin permiso, ha dado luz a sus más profundas pesadillas.

Por ello no solo su vida corre peligro, si no todo el mundo, por suerte el mago Amadeus, el caballero Pontius y la ladrona Zoya estarán dispuestos a sacrificar sus vidas una cuarta vez por un mes común… y una jugosa recompensa, si la hubiera.

Aunque nuevamente la historia es breve y carente de originalidad, sigue haciéndonos sentir parte de un cuento de hadas gracias al gran carisma que desprenden sus personajes, y aunque los protagonistas vuelven a quedar en un segundo plano, es innegable que ya le tenemos un gran cariño.

De hecho, la ausencia de una historia más elaborada queda totalmente justificada gracias a las grandes dosis de humor que nos regalarán sus protagonistas, ya que a medida que avanzamos por las fases del juego irán soltando sus perlas.

Sin grandes novedades pero manteniendo su magia

A nivel jugable una de las primeras cosas que nos ha llamado la atención, es el hecho de que abandonamos por completo la posibilidad de movernos por todo el escenario que obtuvimos en la tercera entrega.

En su lugar, volveremos a apostar por una aventura en completo desarrollo lateral siendo nuestro movimiento en completo 2.5 D, recuperando su jugabilidad más clásica como en anteriores entregas.

Por otra parte, aunque nuestros tres héroes dominan ahora nuevas habilidades -las cuales iremos desbloqueando a medida que avancemos en la trama- no incorpora grandes novedades a la saga.

Amadeus seguirá haciendo uso de sus cajas metálicas para ayudarnos a llegar a lugares innacesibles, a la par que su telequinesis podrá mover algunos objetos del escenario.

Por su parte, Zoya puede disparar flechas atadas a una cuerda que también servirá para acceder a nuevos caminos, aunque ahora también podrá congelar sus flechas para paralizar el movimiento de algunos objetos del escenario o calcinarlos.

Y para terminar Pontius será el personaje que menos participe a la hora avanzar por el escenario, pues sus movimientos se basan básicamente en destrozarlo todo o reflejar rayos con su escudo. Eso sí, seguirá siendo la bomba en combate, y posibemente el personaje que mejores batallas nos dé.

Aunque durante las primeras fases actuarán por separado, y dará la impresión de que las mecánicas del juego sin simples, nada más lejos de la verdad, a medida que avancemos los rompecabezas que tendremos que resolver para avanzar en la trama serán más y más complejos, teniendo que combinar en muchas ocasiones los movimientos de los tres héroes.

Y hablando de los combates, aunque bien es cierto es que no aportan demasiado al juego siendo bastante básicos y repetitivos, la verdad es que alcanzan un gran portento con los jefes.

Aunque los combates contra los jefes son más bien escasos (prácticamente uno por cada capítulo) requieren de mucha estrategia y los diseños de estos no están nada mal.

Los combates serán la parte más pasajera del juego.

Infinitas posibilidades para salvar al Príncipe

Hablemos ahora sobre los escenarios del juego, y es que aunque no lo parezca, tener un set de movimientos tan amplio al controlar simultáneamente a tres héroes, nos da muchas posiblidades para afrontar los retos.

No solamente tendremos que avanzar por los escenarios de la trama resolviendo puzles y afrontando distintas formas de abrirnos camino, si no que cada escenario estará lleno de lugares secretos que nos permitirá conseguir jugosas recompensas.

No solamente hablamos de coleccionables que no aporta nada a nuestros héroes, sino que además podremos conseguir puntos de habilidad que podremos emplear para aprender nuevos movimientos de ataque para nuestros héroes.

Los jefes en cambio nos han dejado buen sabor de boca.

Eso sí, no todos los escenarios pueden ser explorados en su totalidad desde el principio, para ello tendremos que avanzar en la trama para aprender nuevos movimientos, por lo que si somos cazatrofeos tendremos que dar una segunda pasada.

El juego nos lo pone fácil, ya que a la hora de rejugar un nivel que ya hayamos completado podremos seleccionar que punto de control queremos hacer, dándonos además información de que objetos nos falta para completarlo al 100%.

Un mundo cargado de magia y detalles, pese a sus fallos gráficos

En definitiva los escenarios son largos y llenos de acertijos, pero lo que verdaderamente nos ha encandilado es la belleza de sus parajes.

Pese a que el juego no explota al máximo las posiblidades gráficas del motor, el estudio ha trabajado duramente en conseguir un nivel de detalle exquisito, y es que pese a que los niveles son muy largos, nunca nos da la sensación de haber pasado dos veces por la misma parte.

Lamentablemente no podemos opinar lo mismo sobre el diseño de los enemigos, pues no solo son bastante básicos, si no que además siempre nos enfrentamos a los mismos pillastres cuya IA además es bastante limitada.

Aunque como ya os mencionamos párrafos más arriba, los combates son solo un simple añadido que no aporta nada en sí a la jugabilidad del juego, cuya gracia y principal atractivo recae siempre en los rompecabezas.

Lo bueno que tiene su limitado apartado gráfico, es que el juego corre siempre como la seda, haciendo que nos olvidemos por completo de cualquier relentización o desastre que nos chafe la experiencia.

La banda sonora pese a cumplir sin más, acompaña estupendamente a la ambientación del juego, que ya os aseguramos que es muy inmersiva. Y pese a no contar con grandes temas, todo el reportorio derrocha magia y simpatía, lo que va de lujo con el mundo de Trine.

Un multijugador a medida pero sin incorporar novedades

Otro de los aspectos que no podíamos pasar por alto es su multijugador, permitiendo a un amigo que juegue con nosotros tanto en modo local con una misma consola o en linea.

Tener que coordinarnos con gente hace que el juego sea aún más divertido, y en muchas ocasiones ofrecerá grandes risas ante la posibilidad de equivocarnos entorpeciendo a nuestros compañeros. Mientras que otras veces notaremos que avanzamos a un ritmo vertiginoso al no tener que cambiar constantemente de personajes.

En definitiva, podemos jugar hasta tres personas a la vez, pero echamos mucho de menos alguna clase de modo competitivo, donde tengamos que hacer uso de las habilidades de nuestros héroes para entorpecer a nuestros rivales.

Conclusiones

Pese a no contar con una gran rejugabilidad, Trine 4: The Nightmare Prince corrige por completo muchos fallos de la tercera entrega, como la duración de la aventura, que es bastante más extensa.

Echamos de menos nuevas mecánicas que añadan algo nuevo a la saga, pues 4 entregas repitiendo las mismas puede resultar demasiado repetitivo pese a plantearnos situaciones distintas, haciendo que parte de los fans pierdan el interés.

Pero Trine 4 sigue siendo Trine, y los que amen los buenos puzles y las aventuras absurdas cargadas de humor y magia tienen una cita obligatoria con esta cuarta entrega, que además sale a la venta con un precio muy competente para todo lo que ofrece en sus 10 horas de duración -dependiendo siempre está de nuestro nivel de habilidad-.

Dónde comprarlo

Trine 4: The Nightmare Prince llega al mercado en formado digital pero también en formato físico contando en ambos casos con varias ediciones.

Por un lado tenemos la versión estándar que solo incluye una copia del juego, pero por otra parte también está la Ultimate Collection que incluye todos los juegos de la saga en su versión ampliada y definitiva.

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