Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital facilitada por Bandai Namco España, título actualmente disponible en PC, PlayStation 5, y Xbox Series X|S (versión analizada).
Seguramente este sea uno de los análisis más complicados a los que me he enfrentado, no por la naturaleza del juego, si no por todos los entresijos y ramificaciones que se crean al hablar de él. En mi análisis de The Blood of Dawnwalker os hablaré de todos los puntos principales, pero, sobre todo, de las sensaciones que me ha transmitido a cada paso.
Rebel Wolves y Bandai Namco han creado una experiencia enriquecedora a varios niveles, donde las decisiones son importantes, controlar los impulsos del protagonista puede ser crucial, y donde crear una historia propia, a la cual puedes darle más o menos valor, pero es la que tú estás viviendo.
Acompañadme en esta historia sobre la venganza, o sobre cómo quieres ser dentro del valle de Sangora, y sobre cómo la dualidad de ser parte humano, y parte vampiro, puede influir en la manera en la que entendemos el mundo con sus tramas asociadas.
El camino de Coen de Laslea
Nuestro protagonista vive en un modesto pueblo llamado Laslea junto a su familia, la cual está formada por cuatro hermanos y hermanas más los padres. Tras la peste el valle ha sido sometido por el vampiro Brencis y sus subordinados, quienes piden tributo de sangre cada luna llena.
Parece una condición sencilla por una vida tranquila pero cualquier fallo se paga caro, si la compensación no satisface a este ser, el castigo puede ser la muerte, o algo peor. El pistoletazo de salida de la trama lo dispara el propio Brencis al secuestrar a la familia de Coen, y morderle para convertirlo en un vampiro, al que deja a su suerte al sol abrasador.
En un giro de los acontecimientos Coen se convierte en un crepuscular, un caminante de noche y de día al que no le afectan los rayos del sol. Con la luz del día es humano, pero cuando cae la noche es un vampiro.

Este Blade del siglo XIV tiene 30 días para salvar a su familia, un camino lleno de rosas y espinas donde conocer a personajes interesantes, resolver subtramas, además de consumir tiempo para conseguir aliados y aliadas, así como rutas para rescatar a su familia. La historia en sí es interesante, aunque sobre todo lo son aquellas que orbitan alrededor de ella, tanto por sus personajes, como por sus implicaciones.
El juego cuenta con diferentes finales a los cuales podemos llegar a través de vías marcadas, pero cada decisión que tomemos, cada acción hecha, o aquellas que no hacemos pueden influir en el resultado, o en el destino de diferentes personajes. Esto lo convierte en un título muy interesante gracias a su planteamiento, a las decisiones que tomemos, y a la gestión que hagamos del tiempo, puesto que la gran mayoría de acciones consumen segmentos del tiempo durante el día y la noche.
Recomiendo no agobiarse porque da tiempo a realizar todas las misiones esenciales, así como para completar la trama principal sin prisas. Donde debemos ser más cautos y cautas en la elección de diferentes misiones secundarias, o en la búsqueda de mejor equipamiento. Su mundo abierto sabe equilibrar el interés por explorar junto con las misiones a realizar, no es tan grande como otros exponentes del género, por lo que no da la sensación de relleno, es bastante orgánico y siempre nos regala historias a realizar de gran relevancia, donde hay cabida para los romances con personajes muy concretos.

La dualidad de humano y vampiro
Puede parecer que la mecánica del tiempo es la más interesante, también existen otras tantas dentro de The Blood of Dawnwalker que lo convierten en un título a tener muy en cuenta. Entre ellas, la dualidad de la parte humana y la parte vampiro de Coen, porque cada una tiene sus propios entresijos.
La primera de ellas puede parecer la más tranquila, porque en la otra es posible que si comenzamos una conversación con un único módulo de sangre lleno la sed se adueñe de nuestro protagonista y devore a la otra parte. Lo digo así sin tapujos porque me he cuidado en toda mi partida de ir siempre con un buen nivel de satisfacción de sangre a las conversaciones por si las moscas.
Esto no lo convierte en un juego de supervivencia donde la sed de sangre sea vital, pero hay que andar con cuidado, donde debemos decidir si podemos alimentarnos solo de animales, o de humanos, o una mezcla de las dos. En sí mismo no hay una enorme diferencia pero puede pesar en la conciencia de Coen dependiendo de quiénes sean las víctimas.

Por ello, las misiones se afrontan de manera diferente durante el día cuando somos humanos, o durante la noche cuando somos vampiros. Cada cual tiene sus habilidades, pero destaca la parte vampiro al poder trepar por las paredes o sortear distancias grandes entre tejados o riscos. Como añadido, en la forma de vampiro podemos usar las garras para atacar con sus consiguientes ventajas, aunque siempre podemos hacer uso de la espada para combinar los beneficios de ambas artes.
El juego sabe plantear a la perfección los dilemas morales que parten de cada una de estas ramas vitales. No por andar por la noche seremos más impulsivos, simplemente hay que medir mejor cómo actuamos porque la gente no está acostumbrada a ver dicha naturaleza tan de cerca.
Como consumidor de muchas historias de vampiros desde diferentes perspectivas (incluida la de Crepúsculo, no me escondo), aquí he visto refleja esta dualidad de una forma muy acertada e interesante. Los dilemas planteados al jugador o jugadora son variados, así como las historias de aquellos que solamente son vampiros o vampiras, y de cómo la humanidad percibe esto como una maldición, o una bendición.

La promesa de la vida eterna es atrayente para muchas mentes, nunca se sabe todos los secretos o vivencias que conlleva, ni su precio. Gracias a esto hay varias misiones secundarias muy interesantes, sobre todo una muy concreta relacionada con el pasado de Coen, que merece mucho la pena experimentar.
El juego nos enseña perfectamente el precio a pagar por rozar el poder, o por conseguirlo, un cóctel que junto a los múltiples finales hacen que la historia principal gane enteros y sea mucho más atractiva. No se queda solo en el objetivo principal, sabe dar los matices necesarios para que reflexionemos, para que seamos responsables de nuestros actos, y, en definitiva, aportar una vivencia más personal a todo lo que vemos.
Ramificaciones en la acción y el pensamiento
Vale, ya tenemos la historia, y la moralidad de la que podemos hacer gala o no dentro del juego, pero, “¿y el resto qué?” pues el juego lo transmite de la misma manera. Si al principio el combate me parecía algo tosco, todo cambió con el tiempo, me acostumbré a sus controles, y todo lo que ofrece.

Los diferentes árboles de habilidad nos permiten mejorar las habilidades de brujería diurnas, la esgrima general, y los poderes vampíricos nocturnos, además, la gran mayoría demandan gasto de tiempo de las secciones disponibles. Esto hace que la gestión del tiempo sea aún más meticulosa, para saber dónde invertir nuestros puntos de habilidad a medida que aumentamos de nivel.
Las habilidades de cada rama se sienten diferentes y variadas, así como las especiales de cada una de ellas que podemos usar bajo un coste determinado. El juego invita a construir diferentes builds ya que es posible recuperar los puntos en todo momento, así que podemos jugar con la experimentación en acción.
En el combate los ataques direccionales son importantes, al igual que ocurre en Kingdom Come Deliverance 2 es importante leer a los adversarios para saber en qué dirección atacan y así poder realizar parrys efectivos o esquivar de forma satisfactoria.

El combate se vuelve profundo, aunque se ve lastrado por la falta de variedad en los enemigos, ya que normalmente enfrentaremos a humanos, animales salvajes, y algún que otro vampiro. No supone un problema real ya que el juego se compone de otras muchas cosas, como la posibilidad de solucionar diferentes conflictos mediante el diálogo.
Las ramificaciones no sólo se ven reflejadas en el combate, en la gran mayoría de conversaciones podemos elegir el camino a seguir, ya sea para apaciguar la situación, escalar a la violencia, o “simplemente” tomar decisiones difíciles que pueden influir en el destino de los personajes, y lleva a diferentes finales dentro de una misma historia.
Los combates contra jefes destacan en su planteamiento, sobre todo contra los subordinados de Brencis, a quienes podemos mermar en número si realmente queremos hacer daño a su mandato. Son quienes ponen a prueba todo el plantel de habilidades de las que disponemos, los cuales pueden darnos grandes ventajas si los vencemos, como sus armaduras, o habilidades únicas.

Aquí el juego gana mucha rejugabilidad, así como un buen lugar junto a exponentes del género RPG, como Baldur's Gate 3 o la saga Dragon Age, donde las decisiones importan, y nos sentiremos totalmente dentro de una partida de rol en vivo.
Apartado gráfico y sonoro
El mundo de The Blood of Dawnwalker es rico en contenido, tiene una extensión considerable, no así mucha diferencia de biomas. El paisaje predominante son campos verdes y bosques propios de la Europa medieval, los cuales se combinan con zonas nevadas, pueblos y una gran ciudad detallada, donde veremos el día a día de sus gentes. El nivel de las texturas es elevado, así como la iluminación, muy importante para cuidar la dualidad de la que os he hablado en este mismo texto.
En la mayoría de animaciones saca buena nota, pero hay algunas a la que se le notan las costuras, como el movimiento de algunos personajes, o en varias acciones de combate de los enemigos. Tras probar su rendimiento en Xbox Series S y PC, está claro que sabe compensar sus pequeñas flaquezas con el resto de elementos, ya que el sistema de partículas es excelente, además de no cargar los escenarios con elementos innecesarios, el mapa va al grano y siempre hay algo por descubrir.

La banda sonora es sobresaliente, tanto los temas de más calma, como los de alta tensión, están implementados a la perfección y saben acompañar con los ritmos que demanda cada parte. Cuenta con doblaje al castellano, con interpretaciones magistrales que no defraudan en ningún momento, saben transmitir cada momento difícil, y cada momento fácil, debemos cuidar las voces de nuestro país porque son joyas en bruto.
En cuanto a las opciones de accesibilidad es posible modificar los controles del juego a nuestro gusto, además de poder ajustar el nivel de sensibilidad del mando, o desactivar la vibración. Se echan en falta opciones de alto contraste, o la posibilidad de incrementar las notificaciones auditivas o visuales para una mejora en la percepción, tampoco es posible modificar el tamaño de los textos y subtítulos. Nos da la opción de cambiar la dificultad, incluso por capas, para la parte de rol, y de acción, a su vez es posible activar el bloqueo automático, o la posibilidad de usar consumibles del inventario durante los combates.
Conclusiones
Podría pasarme horas escribiendo sobre The Blood of Dawnwalker, y no descarto otro texto más extenso sobre sus implicaciones, tiene muchos elementos para convertirse en una saga longeva que sabe plasmar bien todo lo relacionado con el mundo de los vampiros. Aunque cada obra tiene su propia interpretación de ello, aquí encontraréis una de las más interesantes y llena de curiosidades.

Se trata de uno de esos juegos que dependiendo del punto vital en el que te encuentres puedes darle un significado, puedes darle unos matices concretos, todo ello gracias a que tiene un alto grado de reflexión e introspección. Los debates morales planteados, las decisiones a tomar, así como los personajes que vamos descubriendo son todo un compendio de buenas ideas, llenas de emociones y de momentos memorables.
El sistema de combate gana mucho a medida que avanzamos en sus posibilidades, la dualidad de las habilidades de humano y vampiro es destacable y las estrategias planteadas son diferentes. Se pueden ver los posibles defectos notables que tiene el juego, pero se solventan gracias al buen hacer de Rebel Wolves, la cual esta formada por antiguos integrantes del renovado The Witcher 3: Wild Hunt, y a la gran historia que quieren contar.
Pese a sus defectos, para mí se trata de un título que merece la nota máxima, por todo aquello que me ha hecho vivir, gracias a saber transmitir con intensidad y honestidad cada historia que he presenciado y cada decisión tomada, por saber mostrar a la perfección la escala de grises de toda elección, la historia de Coen de Laslea me acompañará siempre. Si disfrutas de los buenos guiones, de la riqueza planteada en un mundo condensado, quieres experimentar un viaje lleno de secretos, personajes a recordar, y combates desafiantes, aquí tienes una gran adquisición, de la cual no te arrepentirás, ya sea de día, o de noche.









