Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital facilitada por Dear Villagers, título actualmente disponible en Nintendo Switch, y a partir del 19 de junio en PC.
Hoy os traigo el análisis de uno de esos videojuegos que llamaron mi atención desde el primer momento, ha pasado bastante desapercibido durante su lanzamiento en el mes de abril, pero tiene mucho que contar, en mi análisis de Star Overdrive os contaré sus virtudes, y sus defectos.
Esta creación de Caracal Games, formado por un equipo de 12 personas, nos propone surfear por las dunas de Cebete, un planeta alienígena lleno de secretos, que podremos surcar con nuestro Hoverboard al ritmo de la música.
En esta historia acompañaremos a Bios en la búsqueda de su pareja, mientras hacemos uso de la velocidad, poderes especiales, además de librar combates con nuestro teclado-guitarra, en una mezcla de mecánicas que quizás no encajan del todo bien, pero que divierten en su planteamiento.
En busca de Nous
Nuestro protagonista se queda varado en un planeta desconocido, pero en el que consigue captar la estela de Nous, su pareja, quien se marchó sin mediar palabra en su búsqueda del conocimiento.
La misión principal es la de encontrar a esta misteriosa chica, quien ha dejado diferentes grabaciones en cintas repartidas por el planeta, así como pistas y enigmas por resolver, mientras escuchamos sus avances poco a poco hasta intentar dar con ella.
Sin duda es una trama muy enigmática que va soltando la información mediante pequeñas píldoras, que mantiene la atención del jugador o jugadora, pero que difumina parte de la historia al desarrollarse por tramos con poco nexo, aunque todo cobra sentido al conocer el conjunto de notas.

En ocasiones nos veremos algo perdidos y perdidas ante la información, pero el objetivo está claro, encontrar a Nous mientras conocemos más sobre su personalidad, el sentido de su desaparición, y la historia relacionada con el protagonista, cuya duración puede rondar las 11 o 14 horas dependiendo de nuestros avances.
Si queremos completar todo el contenido secundario, la duración se extiende sobremanera, así que, asegura un buen puñado de horas a los mandos, pero, ¿Sabe divertir, y entretener en su conjunto?
Surcando las dunas
De una forma sencilla, y directa, os puedo resumir que parte de la jugabilidad de Star Overdrive se inspira en The Legend of Zelda: Breath of the Wild pero con una hoverboard que nos sirve de vehículo, y de apoyo.

En el extenso mapa de Cebete surfeamos las dunas, extensiones de hierbas, y elementos como el agua, entre otros biomas, a toda velocidad gracias a ganar impulso tras realizar acrobacias en el aire, y a determinadas superficies.
Es muy divertido moverse con nuestro fiel vehículo, intentando saltos imposibles, buscando las mejores rampas, y estudiando los diferentes terrenos para alcanzar los diferentes espacios y objetivos.
Durante la aventura nos toparemos con elementos que pueden modificar el movimiento del hoverboard, incluso debemos instalar mejoras que nos permitan movernos por algunas superficies como el agua, ya que, por el contrario, caeremos hacia el game over si no implantamos esta mejora.

Para todo esto, como para el combate, podemos mejorar nuestra tabla voladora, al obtener materiales es posible crear mejores componentes como el motor, el sistema de gravedad, las alas, e incluso, cambiar el diseño del mismo con colores más llamativos, o que se ajusten a nuestros gustos.
En cada zona nos harán una recomendación de las estadísticas que deberíamos tener, así que si se nos atasca alguna prueba de velocidad, o queremos alcanzar zonas más elevadas, toca salir a mejorar nuestro hoverboard para continuar, el cual, también nos sirve de apoyo en combate según aumentemos el nivel de vínculo.
Minas y poderes
La otra parte de Star Overdrive es la jugabilidad a pie, ya que podemos subirnos a la tabla cuando queramos excepto en determinadas zonas, como las minas o mazmorras planteadas en el juego.

En estas minas conseguiremos poderes especiales parecidos a los de sus inspiraciones que puede usar Link, como el de elevar objetos con telequinesis, realizar disparos para atacar o para activar elementos de puzles, así como crear plataformas de salto, e, incluso, de control mental, entre otros.
Estos poderes nos sirven tanto para el combate, como para los rompecabezas, por ello, su inclusión es más que acertada, aunque con nuestro keytar podemos realizar ataques cuerpo a cuerpo al ritmo de sus sonidos, aunque habría agradecido algún sistema de ataque parecido al de Hi-Fi Rush, que le habría sentado de maravilla.
La parte de los combates es algo más tosca debido a la movilidad de Bios, así como de los enemigos, de los cuales no hay mucha variedad, que vira entre fauna autóctona y enemigos mecanizados, así como por el uso impreciso de las habilidades en algunas ocasiones.

Los combates contra jefes son los más desafiantes, pero algunas de sus mecánicas no se equiparan a las posibilidades jugables, y me he encontrado más de un fallo a la hora de desafiarlos, pero, una vez se entienden las posibilidades de cada uno, es más sencillo de jugar.
Apartado gráfico y sonoro
Aunque seguramente sea por su planteamiento, donde prima la velocidad por el escenario sin muchos obstáculos, me he encontrado con un mundo algo vacío de contenido, pero que sabe darnos lo justo para sentirnos dentro de la exploración.
Podemos descubrir cofres, nuevos enemigos, y materiales que usaremos para crear piezas desperdigados por el mapa, así como cintas, minas a explorar, y carreras contrarreloj divertidas, y variadas gracias a la geografía del mapa.

A nivel de rendimiento me he encontrado con más de un tirón en los fps dentro de su rendimiento, así como algunas texturas poco definidas, y una distancia de dibujado corta y poco precisa, pero que sabe paliar con la velocidad de movimiento del hoverboard.
Destaca su banda sonora, repleta de temas llenos de guitarras eléctricas, rock, y buen ritmo, que nos acompañara durante la exploración, los combates, y donde podemos descubrir nuevos temas que reproducir en nuestro keytar.
A nivel de accesibilidad tiene varias carencias, ya que no es posible modificar el tamaño de los textos, ni cambiar la distribución de los botones, tampoco es posible activar opciones de alto contraste, ni notificaciones visuales y sonoras, pero dispone de textos en castellano, y voces en inglés, además de dar la opción de modificar la intensidad de la vibración, y la velocidad de la cámara.

Conclusiones
No sabía muy bien qué me iba a encontrar dentro de la propuesta de este título, la velocidad del Hoverboard mostrada en los tráileres, y el planteamiento de su narrativa llamaron mi atención, y ha cumplido bien con estas dos partes, gracias a dar cada cosa en las dosis adecuadas.
En el combate, y en el uso de las habilidades siento algunas limitaciones, sobre todo en sus posibilidades y sus usos, pero al tratarse de un equipo pequeño, considero que han hecho un gran trabajo creativo, así como de la creación del mundo mostrado, y de las opciones disponibles para afrontar cada rompecabezas, y cada contienda.
A nivel gráfico, y de rendimiento, me he topado con algunos fallos, pero sabe paliar sus costuras con buenas sensaciones a los mandos, sobre todo en la exploración, y en la realización de carreras a toda velocidad por las dunas de Cebete, también dispone de modo foto para capturar momentos espectaculares.

Aunque tengo sentimientos encontrados con Star Overdrive, lo considero un juego con muchas posibilidades, que nos brinda un mapa con diferentes biomas, música para disfrutar cada momento, así como un nivel de personalización elevado, donde disfrutar muchas horas a los mandos.
Actualmente está disponible en Nintendo Switch, pero pronto verá la luz en PC, concretamente el 19 de junio a través de Steam, también tenéis disponible su versión en formato físico gracias a Tesura Games, a muy buen precio, todo sea dicho.









