Hoy se lanza Resident Evil 2 Remake, y en Sonyers no podíamos perdernos la oportunidad de analizar uno de los juegos más esperados no solo de este año, si no también de la actual generación.

Nos adentramos en las entreñas de Racoon City y quién sabe, quizás no salgamos, o tal vez no queramos salir de ahí. Capcom lo ha vuelto a hacer, ha creado un título con una rejugabilidad tremenda que invita a jugarlo una y otra vez.

Pero todo eso y mucho más será mejor que lo veamos a medida que leemos el siguiente análisis, uno que nos hará salir de nuestras casas, ir a la tienda más cercana, comprar el juego y no usar el móvil ni el PC a no ser que tengas que entrar en Sonyers a enterarte de las últimas novedades.

Volviendo a los orígenes de Racoon City, pero de otro modo

Lo primero que sentimos al jugar a este impresionante Remake es una sensación bastante extraña. Por un lado sentimos que estamos jugando a Resident Evil 2, el original. Pero por otra parte, no podemos evitar pensar que es un juego totalmente nuevo, y que Capcom ha conseguido hacer posible lo imposible, presentándonos algo totalmente único y renovado.

Si el original ya estaba cargado de detalles, este remake no se queda atrás, y el realismo que ofrece causa una sensación de inmersión tremenda, haciéndonos verdaderos partícipes de la aventura. No, no es que el juego sea tan realista que creamos que estamos dentro, que también.

Los gráficos de este juego rozan la locura

Se trata de los múltiples detalles que hacen cada pasillo, cada calle y cada esquina única e irrepetible. De hecho, hasta lo objetos que podamos recoger para ayudarnos en nuestra aventura tienen su colocación tan bien pensada que podemos obviar que no solo forman parte del escenario, que están ahí por algo.

Por suerte, este error de los jugadores puede ser saldado gracias a que Capcom piensa en todo, y en nuestro mapa quedará marcado aquello que nos saltemos. Y no solamente eso, todo aquel puzle que nos saltemos o quede por completar también quedará retratado, lo que aligerará bastante que sepamos a dónde tenemos que ir, o qué rompecabezas nos toca resolver.

Más jugable, más desafiante y más manejable que el original

A la hora de crear este remake, Capcom se tuvo que plantear una pregunta: ¿qué podíamos mejorar del original y cómo? Seguramente todos los jugadores coincidimos en algo, la cámara.

Sí, la cámara fija que no nos acompañaba ni a la esquina era parte del encanto del original. Pero seamos realistas, eso no quedaría nada bien en un juego de hoy en día, causaría tremendos problemas jugables y multitud de puntos muertos, y eso es justo lo que quería arreglar la compañía nipona.

Capcom ha acertado con su cámara en tercera persona, y aunque revisitamos muchos pasillos estrechos, no nos deja vendidos en ningún momento, hasta cuando los no muertos nos rodean por detrás podemos verlos con un simple giro de control.

Los zombis nos seguirán pillando por sorpresa, pero no por la cámara

Por otra parte el control es sublime, responde perfectamente a nuestros movimientos y el trabajo al apuntar es tremendo, por fin podemos elegir a qué parte del enemigo apuntamos y eso trae importantes consecuencias. Cualquier parte del enemigo es deformable al disparo, y dependiendo de a dónde disparemos, causaremos distintos estragos en su maltrecho cuerpo.

Eso si, avisamos que los zombis se han vuelto mucho más fuertes que en su versión original, y acertar un disparo en la cabeza no te asegura acabar con ellos antes; sí, será más efectivo que apuntar al pecho o al brazo, pero aún así harán falta varios disparos para acabar con ellos. Y reza para que no se levanten, pues los recursos pueden escasear como buen survivor que es.

Nuevamente, conforme vayamos recibiendo daños, la salud de nuestro protagonista se irá resintiendo, lo que afectará tanto a su aspecto físico como a su velocidad de reacción o de correr.

Por suerte, nuestro Dualshock nos avisará del estado de nuestra salud como si de un chequeo médico se tratará, y emitirá distintos tonos de color en función de cómo estemos.

El juego se ha vuelto mucho más gore, y nos encanta

Pocas novedades más allá del apartado técnico

El juego impresiona bastante gracias a sus detallados escenarios y modelados, sus gráficos fotorealistas y su apartado sonoro y jugable insuperables. Pero creemos que se queda algo corto en cuanto a nuevos contenidos se refieren.

Por una parte, el modo historia si cuenta con nuevas escenas y escenarios, pero nada que haga que nos echemos las manos a la cabeza. Son pocos y casi se pueden contar con una mano. Alargan la duración de la aventura, y aunque contamos con nuevos puzles y situaciones, no es algo que esté a la altura del resto del juego.

Los recursos escasean y en algunas ocasiones más nos vale evitar enfrentamientos

Lo mismo ocurre con los modos del juego, incluye a todos los del original pero nos hubiera gustado ver algo más, aprovechar las nuevas tecnologías hubiera sido un buen incentivo, Resident Evil Revelations 2 lo consiguió con un divertido modo misión online. No entendemos por qué no ha sido incluido en este.

Por suerte, habrá fases nuevas en las que controlaremos a Ada Wong, pero tampoco es que de para mucho.

En total, cada aventura se puede completar en 8-9 horas, en función de lo rápido que seamos y lo mucho que queramos explorar para conseguirlo todo.

También hay que sumar los modos El cuarto superviviente y el señor Tofu, que dan bastante rejugabilidad. Los modos de dificultad también ayudan y a nosotros personalmente nos ha dado ganas de rejugarlo en hardmode, solo por sufrir un poco más y dar algún que otro grito extra.

Tampoco hay que olvidar que más tarde llegará el modo The Ghost Survivors del que os dimos buena cuenta aquí. ¿Será el último o todavía Capcom nos tendrá reservadas más sorpresas vía DLC? Difícil evaluarlo en este momento.

Todos los enemigos cuetan con un nivel de detalle impresionante, y esto es lo que pasa si no alimentas a tus mascotas

El apartado técnico es insuperable

Gráficamente ya habíamos dicho que el juego era una maravilla; gráficos que rozan el fotorealismo, una tasa de fotogramas estable y alta -sobretodo en PS4 pro- y detalles y modelados que rozan la locura.

Su apartado sonoro no queda atrás. Una de las novedades que mejoran mucho al juego original es que no hay transición entre una sala y otra. Esto provoca que cuando entremos en una habitación, por cerrada que sea, nuestros enemigos nos puedan perseguir.

Nosotros estaremos bastante advertidos, pues su apartado sonoro también roza lo inimaginable y podemos escuchar como se acercan o alejan aunque estén algo lejos. Sin duda el apartado sonoro lo clava y da una sensación de realismo impresionante. Jugarlo con cascos es lo mejor.

Esta no es la bienvenida que Leon esperaba a su llegada

Sus temas sonoros son breves, pero tienen un motivo de peso y es no restar el suspense que tiene el juego de por si, ni la sensación de soledad y desamparo que da no escuchar absolutamente nada cuando estamos solos en una habitación.

Eso si, los pocos que tiene están a la altura del juego y son capaces de enfatizar las distintas situaciones a las que nos enfrentamos. Y el sonido de todo lo que tiene que ver con casquería es brutal.

Los enemigos fuertes también son abatibles, pero siempre vuelven

Conclusiones terroríficas

El que sin duda fue uno de los mejores juegos de la primera generación de PlayStation repite siendo uno de los más impresionantes e imprescindibles títulos de PS4. Nadie que aprecie un buen survivor o obra de terror debe dejarlo pasar, ni aunque ya lo hayas disfrutado en el pasado.

Nos hubiera gustado un modo online como lo tuvo Revelations 2, o si quiera algún modo nuevo de inicio y sin pasar por caja más tarde.

Pero a pesar de ello, el trabajo de Capcom con este juego ha sido impresionante y merece cada euro que vale.

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