Gracias a la labor de desarrollo de Spike Chunsoft, creadora de títulos como J-Stars Victory VS+, varios de los juegos de la franquicia Danganronpa o el aclamado y reciente Zero Time Dilemma de PlayStation Vita, llega hasta nosotros One Piece: Burning Blood. Por otra parte, Bandai Namco ha sido la encargada de la distribución del título que reúne a la banda de Monkey D. Luffy. Tal y como puede deducirse por el nombre del juego, y siendo algo habitual ya visto en franquicias como Attack on Titan, Naruto o Dragon Ball, el juego se basa en el archiconocido manga de Eiichiro Oda, One Piece. La premisa de la obra es la siguiente: Monkey D. Luffy es un joven que en una era de piratas, pretende conseguir el One Piece, es decir, el tesoro del antiguo rey de los piratas, Gold D. Royer, y conseguir así su sueño de ocupar el sitio que dejó Gold D. Royer y convertirse en rey de los piratas. En su travesía se encontrará con miles de aventuras y conformará una tripulación pirata que se unirá a él, y le ayudarán durante su aventura.

OnePiece_BurningBlood

En esta ocasión y al contrario de lo que estamos acostumbrados, esto no es un One Piece: Pirate Warriors, franquicia desarrollada por Omega Force y distribuida igualmente por Bandai Namco, enfocada en el género musou, que funciona de manera similar a los Dynasty Warriors, dado que a fin de cuentas no deja de ser un juego de dicha saga pero con los icónicos personajes de One Piece, al igual que se ha hecho con Dragon Quest Heroes: The World Tree’s Woe and the Blight Below en PS4 o Hyrule Warriors en Wii U.

En este caso One Piece: Burning Blood, es un título de lucha que nos propone una experiencia muy similar a los juegos de Naruto, y parte igualmente de una base brillante para crear un juego de ese género. Gracias a un reparto masivo de personajes extravagantes, todos los cuales cuentan con sus propias habilidades, se presentan ante nosotros una ingente cantidad de alocados combates, y la idea parece buena desde luego, y en su mayor parte así es. Se trata de un colorido y grandilocuente beat-em-up que utiliza el material del señor Oda.

Historia

Antes de entrar en materia, me gustaría mencionar que el arco que sigue la historia del modo campaña es únicamente el de la guerra de Marineford, probablemente el favorito de la mayoría de fans de One Piece. La parte de Marineford detalla el intento por parte del protagonista y pirata Monkey D. Luffy para salvar a su hermano Ace, de ser ejecutado por los marines. En general, este es un simple fragmento de la extensa historia que abarca el manga de Oda, y la única diferencia será que viviremos este mismo arco desde el control y las vivencias de 4 personajes distintos durante la guerra, por lo que tenemos un alcance muy limitado y como resultado, es fácil que terminemos luchando contra el mismo rival y en el mismo escenario, pero en el bando contrario. Este arco puede satisfacer a los más aficionados a One Piece, pero sinceramente dudo que a aquellos que no estén tan familiarizados con la obra del creativo nipón, encuentren sentido en repetir una misma parte con 4 héroes diferentes.

El modo historia tiene algunos problemas. En su mayor parte, muchos oponentes pueden ser vencidos con cierta facilidad incluso aún spameando los mismos ataques una y otra vez, pero hay casos en los que de repente el juego sufre de picos repentinos de dificultad. Estos picos de dificultad son causados por ciertos personajes que son tremendamente fuertes, y a los que apenas conseguimos dañar en comparación con sus golpes. Este es un problema que se manifiesta en prácticamente todos los modos de One Piece: Burning Blood, dado que hay algunos luchadores que son bastante mejores que otros.

Es interesante mencionar que al pasar de una etapa a otra, cada pelea viene con su propio objetivo. En algunas ocasiones se nos encomendará la tarea de sobrevivir contra un enemigo fuerte durante 30 segundos, o puede que incluso tengamos que enfrentarnos contra tres oponentes con un solo personaje. Mientras que algunas etapas proporcionan un buen reto, en otras simplemente deberemos luchar contra enemigos excesivamente potentes (los picos de dificultad que antes comentábamos) y que se siente frustrante a la par que innecesario. Uno de los casos más ilustrativos es el de Akainu, uno de los tres todopoderosos almirantes que ciertamente ya era increíblemente fuerte en este punto de la historia de Oda. El quit de la cuestión es que el Perro Rojo es prácticamente capaz de acabar con nuestra barra de salud de un par de golpes, mientras que nosotros deberemos asestarle una ingente cantidad de ellos para obtener ese mismo fin.

Además tendremos que sudar tinta en las cuatro perspectivas del modo historia para desbloquear numerosos luchadores para su uso en otras modalidades de juego. Afortunadamente, si esto no os convence siempre hay una segunda opción para llenar nuestro plantel de selección de piratas para poder utilizarlos, siempre y cuando dispongamos de suficientes monedas para comprarlos en la tienda o ‘Base Pirata’, así como adquirir también los personajes de apoyo y consultar nuestros personajes.

Jugabilidad

En principio, el sistema de combate de One Piece: Burning Blood es accesible y está construido sobre una base bastante estándar: esquives, golpes medios, fuertes, combos, guardias. Dicho esto, tampoco podéis confiaros porque aunque aunque el sistema es algo simple al principio, una vez que se toma en cuenta cosas como buscar guardias perfectamente sincronizadas, ataques especiales únicos, ofensivas aéreas… las cosas rápidamente se vuelven mucho más complejas. De igual forma, una vez que te acostumbras al sistema de combate está bastante bien, aunque quizás esa accesibilidad general al sistema de combate, no termine por convencer a aquellos más habituados al género de las peleas.

Como se ha mencionado, cada combatiente tiene sus propios movimientos especiales que complementan su estilo general de lucha. Por lo que es interesante conocer de cerca a cada personaje, y ver que tipo de combate se adapta mejor a nuestro estilo o a la necesidad de la batalla en cuestión. Por ejemplo, Shirohige (Barbablanca) puede mantener bien a sus enemigos a distancia con su larga lanza; mientras que Ace tiene ataques capaces de cubrir una distancia corta, media y larga. En cualquier caso, las cosas se complican aún más cuando nuestro equipo está formado por tres guerreros, los cuales podremos cambiar libremente durante el combate para que uno releve al otro.

El plantel de luchadores es cuanto menos envidiable, contando entre sus filas con más de 40 combatientes todos diferentes entre si, lo cual es siempre de agradecer. Quizás los fans más acérrimos echen en falta algún que otro personaje, pero como siempre, es complicado contentar a todos los usuarios. Los personajes se engloban en 4 categorías diferentes dependiendo de la Akuma no Mi (Fruta del Diablo) que posean, a saber: Haki, Paramecia Zoan y Logia. Dependiendo de que fruta posea el usuario en cuestión, dispondrá de un tipo de poderes u otros. Otro punto importante es que al ya amplio elenco de personajes, se le suman una cantidad más o menos similar de personajes de apoyo, y que nos otorgarán diferentes ventajas en función de sus especialidades.

Modos en línea y Se Busca

Hablando de los combates online, One Piece: Burning Blood ofrece dos modalidades de juego distintas. La primera consiste en combates estándar clasificatorios y luchas contra rivales al azar. La segunda, conocida como ‘Batalla de banderas piratas’, es un modo algo más creativo. Aquí, las batallas se juegan a lo largo de temporadas, con los jugadores comprometiéndose a luchar por diferentes facciones piratas. El objetivo es hacerse cargo de la mayor cantidad de espacios distribuidos en un mapa, y para hacer esto, nosotros juntos a nuestros aliados tendremos que combatir contra los miembros de los equipos rivales en duelos en línea. En este modo, una vez escogido el grupo al que vamos a apoyar no podremos cambiar hasta finalizada la temporada, aunque se nos permite dejar a mitad de la temporada nuestra facción, no se nos permitirá unirnos a otra hasta terminada la temporada.

Es sin duda un concepto interesante, y que realmente funciona bastante bien en la práctica. Sabiendo que estamos contribuyendo a la causa de nuestra facción por conquistar el vasto mar poco a poco, incluso si sólo aparecemos en algunas partidas ocasiones, se nos ofrece una buena razón para jugar en esta modalidad. Por supuesto, la única preocupación alrededor de ‘Batalla de banderas piratas’ es que sólo vamos a permanecer entretenidos durante el tiempo que el resto de jugadores mantengan sus esfuerzos. Aunque en sus primeros días hay movimiento por este modo, la pregunta es si los aspirantes a reyes piratas se quedarán, o tendremos que acabar por conformarnos con el modo tradicional de combate en línea.

El otro modo offline aparte de la historia, es el llamado ‘Se Busca’. En el cual mediante los típicos carteles de Se Busca tan propios del manga/anime, se nos van proponiendo determinadas misiones especiales que se dividen en varios grupos y que representan una dificultad más o menos elevada que nos pondrán generalmente en un apuro. Estos carteles pueden ser de carácter ilimitado o limitado, es decir, que pueden estar disponibles durante un breve periodo de tiempo o no. Los recompensas son la mar de jugosas, pudiendo desbloquear personajes de apoyo cada vez que salgamos victoriosos de dichas pruebas.

Gráficos

El trabajo audiovisual que ha realizado Spike Chunsoft en One Piece: Burning Blood es simplemente soberbio. Las escenas están magníficamente recreadas para plasmar los momentos de la serie relaciones con el arco de Marineford, y se ajustan al manga del señor Oda con precisión, utilizando en los personajes y escenas unos gráficos cel-shading acompañados de unos preciosos matices que parecen querer representar el entintado típico de los manga. El juego es realmente colorido y vibrante: los ataques, los efectos al golpear, el arrojar oponentes fuera del escenario, las explosiones, las expresiones de los personajes, y una mención especial al derroche visual durante la ejecución de los ataques especiales.

Además hay algunos detalles como el desgaste de la ropa durante la batalla, o curiosidades que solo aquellos que estén familiarizados con la obra de Eiichiro Oda podrán comprender, como por ejemplo la imposibilidad de Sanji de golpear a las féminas. Los puntos más negativos se encuentran en los escenarios que pecan de ser bastante vacíos y planos, y algunos fallos ocasionales con la cámara, aunque al menos se nos permitirá modificar la distancia.

Sonido

Como adelantábamos en el punto anterior, el apartado audiovisual en su conjunto cumple notablemente. Los efectos sonoros están también a un gran nivel, y los golpes, explosiones y demás se escuchan de forma contundente. Por otra parte la banda sonora es variada y casa bastante bien con la acción del juego. Las voces de los personajes son las mismas que las de los propios dobladores del anime original japonés, algo que siempre es de agradecer para los fans de One Piece, y sí, los subtítulos están traducidos al castellano, y los diálogos son un constante en el campo de batalla. De hecho, algunos personajes interactúan y conversan con comentarios propios al inicio del combate.

Conclusión

One Piece: Burning Blood es un regalo para todos los aficionados de One PieceSi os gustan las aventuras de los Piratas del Sombrero de Paja y los títulos de lucha, disfrutaréis 100% de este juego; si por el contrario no estáis familiarizados con la obra de Eiichiro Oda, pero sois jugadores habituales del género de peleas, este juego os ofrece una alternativa válida y diferente a lo que estamos acostumbrados. Por supuesto, huelga decir que los fans de One Piece tendrán un aliciente mayor para disfrutarlo que los que no lo sean.

El producto de Spike Chunsoft ofrece un apartado audiovisual increíblemente bien trabajado, un plantel con una gran cantidad de personajes a elegir y otros tantos personajes de apoyo, las voces originales del anime japonés y una buena tanda de curiosidades que a buen seguro los admiradores de One Piece disfrutarán, y algún que otro modo destacado como el caso de ‘Batalla de banderas piratas’, aunque esta modalidad dependerá únicamente del crecimiento y la actividad de los usuarios, por lo que es complicado determinar cuanto tiempo se podrá disfrutar de él. Por contraposición, los escenarios bastante desiertos que no van tan acordes al gran nivel visual del título, existe además ciertos picos de dificultad protagonizados por unos personajes más fuertes que otros. Por último está el problema del modo campaña, que no deja de ser un mismo arco repetido desde la piel de 4 personajes distintos con lo que esto conlleva: repetición de algunas batallas y escasa duración.

 

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