Nuevamente estamos a las puertas de las Olimpiadas que tienen lugar cada cuatro años, siendo esta vez Japón el país que recibirá al resto del mundo entre sus estadios para dar cita a uno de los eventos mundiales más aclamados de toda la historia.

Mario y Sonic, dos grandes de la industria de los videojuegos, tampoco se han querido perder esta cita, y por ello han vuelto a unir fuerzas para traernos una nueva aventura cargada de minijuegos para jugar solos o con amigos.

En AllGamersIn ya lo hemos disfrutado, y estamos listos para traeros nuestro completo análisis donde os comentamos todos los puntos fuertes y los defectos de este divertido título que promete triunfar en las fiestas de estas navidades.

Sonic y Mario han vuelto, y viajan en el tiempo…

A diferencia de todo lo que podemos esperar de otros títulos con carácter deportivo, Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 es una aventura bastante completa en su modo historia, donde ambos personajes se verán envueltos en una odisea por escapar del control de Eggman y Bowser, que les han encerrado en una vieja consola quedando ellos dos mismos presos también.

Esta consola los teletransporta a una versión pixelada de la mismísima Tokio en el 64 -año en las que acogieron las Olimpiadas anteriormente- recuperando el aspecto original de la primera vez que vimos ambas franquicias por primera vez.

El estilo artístico del juego es inmejorable.

Por suerte para ellos, Luigi y Tails harán todo lo posible desde el exterior para ayudarles a salir, aunque no es tarea fácil, pues tanto amigos como enemigos les propondrán una serie de desafíos muy relacionados con las olimpiadas para proseguir en la trama.

Aunque esta historia es más bien pasajera y sirve únicamente para dar contexto a este modo de juego, tenemos que admitir que hemos descubierto una aventura bastante entretenida, sin grandes momentos pero situaciones muy divertidas.

Además, muchos de los minijuegos inspirados en 1964 se desbloquean jugando de esta manera, pudiéndolos disfrutar luego por separado en otras modalidades de juego, aunque cuenta con algunos peros de los que ya hablaremos más adelante.

En ambas épocas tendremos que movernos por el mapa visitando los lugares más emblemáticos de Tokio

De viaje por el Japón de dos épocas

A aparte, este modo historia cuenta con un simpático mapa de la ciudad donde podemos recorrer todos los puntos históricos y deportivos de mayor importancia de esta ciudad, donde como ya hemos dicho nos recibirán amigos y enemigos con divertidos minijuegos que, aunque poco carácter olímpico tienen, ofrecen mucha diversión en sus pruebas.

Además cada escenario cuenta con varios coleccionables -muy fáciles de distinguir- y que nos servirán tanto para conocer mejor la ciudad de Tokio como a los simpáticos personajes que dan vida al título.

Una vez más, no es un gran añadido ni reinventa la fórmula, pero añade más diversión a la aventura, cuyo mayor pega podemos encontrarla en dos aspectos fundamentales, la dificultad de algunas pruebas -demasiado sencilla- y la brevedad de este modo de juego.

El título más completo de esta saga, gracias a sus minijuegos

Aunque las anteriores entregas de esta saga no gustaron del todo a la crítica, tenemos que asegurar que nuestra opinión ha variado bastante al jugarlo.

Por una parte, las pruebas son más divertidas y variadas, lo cual nos ha encantado partiendo de la base de que este es el principal atractivo del juego, resultando en esta ocasión mucho más originales al revisitar grandes localizaciones de la ciudad en cada una de ellas.

Pero por otro lado, algunas han resultado mucho más simples, y es que varían demasiado entre ellas en cuanto a jugabilidad. Mientras que algunas pruebas son desafiantes y requieren de precisión y habilidad, otras son tan poco costosas como pulsar repetidamente el botón A.

También queremos recordaros, que aunque el juego está basado en los próximos juegos olímpicos, la verdad es que estos minijuegos ofrecen poco realismo en cada situación, pero esa es la magia de Sonic y Mario, que se ha mantenido fielmente recreada.

En definitiva, gracias al realismo de cada área y la originalidad de estos dos personajes se ha recreado una atmósfera única y divertida muy enfocado al estilo arcade y desenfadado.

En total, el juego incluye más de 20 pruebas 3D de lo más variadas aunque algunas de ellas tienen poco que ver con deportes olímpicos como el surf. A las que hay que añadirle las 10 estilo retro que conseguimos durante el modo historia.

Entre estas más de 30 pruebas encontramos mucha variedad como ya hemos dicho, algunas desafiantes, otras muy imaginativas y otras más simples pero divertidas en grupo. En cuanto a las más originales e imaginativas tenemos que destacar escalar la torre de Tokio o alcanzar el tren bala en el que escapa Eggman.

Eso sí, estas pruebas retro tienen un defecto, y es que en ellas no podemos jugar con todos los personajes, solo con los implicados a nivel argumental en el momento que los desbloqueamos: Mario y Sonic.

Un multijugador que cumple pese algunos defectos

Aunque estas pruebas retro nos han parecido una de la parte más satisfactoria del título a nivel de jugador en solitario tenemos que dar una mala noticia, y es que estos modos solo se pueden jugar en single player.

De esta manera, aunque los modos online cuentan con todas las pruebas en 2D -las 20- no es posible jugar a los juegos retro ya que no estarán disponibles en el multijugador en red, pero si en local.

Eso sí, a nivel familiar el título cumple con creces, y aunque creemos que hay títulos más divertidos como Mario Party 8, pero para aquellos que quieran cambiar y probar una propuesta totalmente fresca enfocado a un público más deportivo, es una apuesta segura y divertida.

También es importante recordar que todos los minijuegos pueden ser jugados de distinta manera, según el tipo de control que prefiramos, alterando en gran medida la jugabilidad de cada uno, algo que satisfará a un abanico más amplio de jugadores.

Personajes muy carismáticos y a patadas

Por otra parte, el apartado técnico del título es inmejorable, sabiendo aprovechar muy bien la potencia gráfica de Nintendo Switch.

Los escenarios cuentan con un alto nivel de detalle, por lo que tanto cada segmento del mapeado -precioso en sus dos versiones (2D retro y 3D actual)- al igual que sus personajes, de los que tenemos que hacer dos importantes menciones:

En primer lugar, los personajes representan muy bien la personalidad del juego al que pertenecen, contando con sus movimientos al iniciar las pruebas y durante las escenas del modo historia.

Y por último, contamos con una variedad enorme de ambas sagas, tanto la serie de Mario como de Sonic ha elegido a sus mejores héroes y villanos pero han conseguido hacerlo en un número realmente satisfactorio.

A esto hay que sumarle un pero, y es que en el modo 2D no podemos usar a todo el enorme plantel de personajes, algo que nos ha disgustado un poco, no habría costado tanto hacer sprites de cada personaje.

Respecto a las diferencias entre el modo televisión y portátil, estas son mínimas y en ambas versiones el juego luce una pinta espectacular.

La banda sonora cumple a las mil maravillas, y aunque no sea una OST que represente a la perfección la magia de ninguna de las dos sagas, si resulta una versión combinada de ambas que además saca el reflejo sonoro de lo que son las olimpiadas combinado con sonidos asiáticos para darle más situación.

Tan solo tenemos que echar en cara algunos ligeros problemas a la hora de jugar online como relentizaciones y desconexiones, cosa que no llegamos a saber realmente si se debe a problemas con el anfitrión.

Conclusiones

Mario & Sonic en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 nos ha resultado una propuesta muy divertida. Aunque no es la primera entrega de esta saga de minijuegos familiar basada en las olimpiadas, si que da un aire muy fresco al catálogo de Nintendo Switch.

Tanto en familia como reunidos con amigos o desconocidos en el modo online, el juego reúne unas características muy competitivas que sacará lo mejor de aquellos jugadores que disfruten jugando en igualdad de condiciones picándose.

Si bien es cierto que su modo historia es algo corto y que podría ofrecer mayor variedad y originalidad, nos quedamos con lo bien que ha quedado su estilo retro basado en el Tokio del 64.

Por otra parte, la variedad de minijuegos nos resulta bastante completa, y aunque algunos de ellos pueden ser menos apetecibles, todos sacan unas risas cuando estamos con amigos.

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