Este análisis ha sido realizado gracias a una copia facilitada por ILOVEMEDIA, título disponible en Android, iOS y Nintendo Switch (versión analizada).

Si hay algo bueno que tiene Nintendo Switch es su amplio catálogo de juegos indie, principalmente en su e-shop digital. Hoy hablamos de un nuevo añadido que además tiene una temática que seguro que gusta a todo el mundo: la música. El juego es Encounters: Music Stories que nos llega desde ILOVEMEDIA, o lo que es lo mismo, la compositora y desarrolladora barcelonesa Raquel G. Cabañas.

Si eres de esas personas que con solo escuchar una nota musical ya notas los pies siguiendo el ritmo, este juego te va a interesar mucho. Como dice el eslogan del juego, “porque la música nos une”.

El camino al amor es a través de la música

Aunque Encounters: Music Stories ya estaba disponible desde hace algunos meses en dispositivos Android e iOS, este juego musical acaba de llegar en formato digital a Switch. Y es que es uno de esos juegos que se disfruta mucho en la híbrida de Nintendo por su simplicidad de juego, pero también porque es uno de esos juegos que invita a jugarlo en cualquier momento libre que tengamos.

Encounters se basa, como su nombre indica, en encuentros. Un chico y un perrito, dos jóvenes que notan el flechazo desde lejos, una abuela y su nieto en plena cuarentena Covid… La variedad de personajes que encontraremos es de lo más llamativa, principalmente porque la desarrolladora busca romper con los tópicos de pareja y demostrar que dos seres pueden estar juntos de mil maneras, sean como sean. ¡Es por ello que encontraremos hasta un extraterrestre corriendo a encontrarse con un astronauta!

En cada uno de los niveles (12 hasta el momento, aunque el juego incluye la promesa de más niveles próximamente) se indica una breve historia de introducción de cada pareja. Y es que es verdad eso que dicen de que el amor mueve el mundo, y en este caso es al ritmo de la música.

En nuestra mano está que cada pareja esté junta: afina el oído

Hacer que estos encuentros sean posible está en nuestras manos y, sobre todo, en nuestro oído. Porque seguir el ritmo de la música será la única forma de que los dos personajes de cada nivel puedan estar juntos al fin. Cada individuo de la pareja parte de un extremo de un camino, siendo el objetivo que ambos se encuentren en el medio. Pero no es un camino fácil, ya que para que puedan caminar por él es necesario que les allanemos el terreno.

¿Cómo hacemos esto? Pues siguiendo el ritmo de la música, por supuesto. Cada nivel cuenta con su propia canción, y cada individuo representa una parte de esta canción: uno puede ser el tambor y el otro la guitarra, o el ritmo constante de fondo de la canción. La clave estará en pulsar los peldaños que están por el camino en el momento adecuado, momento que marca la música.

Como hemos dicho, cada nivel tiene su propia canción. Así, encontramos tanto temas clásicos como “Para Elisa” de Beethoven y “Clair de Lune” de Claude Debussy como temas originales compuestos por la persona a cargo del desarrollo del juego, quien también es compositora y ha creado temas especialmente dedicados a algunos de los niveles. De esta manera, vamos desde la música clásica hasta sonidos más actuales.

La canción sigue a los dos personajes a la vez, por lo que la pantalla queda partida y con cada personaje a un lado caminando hacia el medio. Y para que su encuentro llegue a buen puerto debemos vigilar los dos caminos. Esto significa que tenemos que vigilar ambos lados de la pantalla para pulsar en cada peldaño en su momento, completando así el ritmo de la canción y haciendo que la pareja llegue a estar junta.

Encounters en Switch incluye varias maneras de jugar. Bien podemos pulsar los botones ZL/ZR si queremos seguir el ritmo con los dedos, pero también podemos pulsar en cada lado de la pantalla táctil o incluso jugar con los joy-con desenganchados y moviéndolos hacia abajo si lo que buscamos es seguir el ritmo aún más con todo nuestro cuerpo.

En definitiva, nosotros elegimos la forma en que nos gusta más jugar o como nos sintamos más cómodos. Incluso podemos buscarnos un segundo jugador y que cada uno se tenga que preocupar solo de su lado de la pantalla, haciendo que sea más fácil pero también más divertido.

La dificultad no es un problema, pero si buscas un reto lo tendrás

Encounters: Music Stories es un juego para todos, el único requisito es que te guste la música. Para hacerse accesible a todos los jugadores nos presenta varios niveles de dificultad, a elegir en cada nivel.

Partimos de un modo de entrenamiento donde, en lugar de enfrentarnos a los dos personajes simultáneamente, podemos ir de uno en uno para practicar cada camino por separado antes de hacer frente a los dos caminos a la vez. El nivel de dificultad “fácil” es la toma de contacto básica con el nivel en sí, con los dos caminos avanzando a la vez, pero cuenta con la facilidad de que los peldaños que se comparten en los dos lados de la partida se marcan en amarillo para ayudarnos a identificar los movimientos.

Cuando estemos preparados podemos pasar a la dificultad “normal”, la experiencia original donde ya podremos empezar a ganar estrellas dependiendo de las veces que fallemos el nivel. Para terminar, tenemos la experiencia definitiva para amantes de la música y gente con muy buen ritmo: el modo “noche”. Y se llama así porque para superarlo tendremos que aprendernos de memoria los peldaños de la canción, puesto que la pantalla estará totalmente en negro y no podremos ver los caminos de los personajes. Un desafío que, aunque ahora os parezca imposible, después de un par de intentos en cada nivel os daréis cuenta de que ya os estáis aprendiendo la canción y seguro que os da el gusanillo de probar ese modo noche.

De esta manera, no podemos decir que el juego sea difícil. Sí es verdad que algunos niveles me han llevado varios intentos en este nivel de dificultad hasta poder terminarlo, sobre todo para sacar las 3 estrellas del nivel, la mayor puntuación que solo se consigue cuando no fallas ningún peldaño. Pero a base de práctica no hay ningún nivel que sea imposible. Además, hay un apartado con logros, como alcanzar las 300 baldosas seguidas sin fallar, que también nos animará a mejorar en los niveles que ya hayamos superado.

En un juego de este tipo es difícil marcar una duración estimada. Todo depende de lo que queramos: simplemente ir por las canciones sin preocuparnos de la puntuación o buscar la perfección consiguiendo todas las estrellas y, además, aprendernos cada canción completando el modo “noche”. De este modo, hablamos de una duración de entre 2 y 5 horas tranquilamente. Aunque todos sabemos que un juego musical es un lugar al que suele apetecer volver de vez en cuando por lo que la rejugabilidad puede llegar a ser bastante amplia.

Resumen

Hablar de Encounters: Music Stories es hablar de un juego tan fresco, simple y divertido que apetece jugarlo en cualquier momento. Al ritmo de todo tipo de música, conseguiremos que las parejas de los diferentes niveles puedan estar juntos por fin. No es precisamente un juego cuyo fuerte es la historia, pero sí lo es la jugabilidad y en este aspecto destaca muy positivamente.

Y parece increíble que algo tan sencillo pueda ser tan adictivo, pero a veces no se necesita más para pasar los ratos muertos. Podría haberse arriesgado más en múltiples aspectos, pero tampoco es que sea necesario. Eso sí, esperamos con ganas los nuevos niveles que vayan a salir, puesto que los 12 que ya hay entretienen pero al cabo de muchas pasadas acaban perdiendo la gracia.

Tampoco es que se quede corto, ya que los diferentes modos de dificultad y, por encima de todo, el modo “noche” le da una rejugabilidad única que nos puede mantener enganchados durante horas.