Este análisis ha sido realizado con una copia facilitada por Bethesda España. Juego disponible en PC, PLAYSTATION 5 (versión analizada) y XBOX SERIES S/X.

Introducción

Da un poco de vértigo pensar que el reinicio de Doom, ese juego que recuerdo perfectamente como si fuera ayer, salió nada menos que en 2016.

El "nuevo" Doom abandonaba la dirección que habían tomado la anterior entrega numerada, Doom 3, y apostaba por una vuelta a la acción pura y dura, algunos dirán que incluso demasiado para los tiempos que corrían.

En id Software debieron de pensar lo mismo, porque cuatro años después nos trajeron Doom Eternal, que por el título uno pensaría era la versión definitiva.

Efectivamente, el juego de 2020 mantenía el frenetismo de su predecesor, pero introducía elementos narrativos, mapas más intrincados, puzles... Podría decirse que también respondía por primera vez a las preguntas en torno al Doom Slayer: ese ser todopoderoso que machacaba demonios del infierno como quien se sacude la caspa.

Doom The Dark Ages 1

¿Y ahora? Pues aquí me veo con Doom: The Dark Ages, otro giro de tuerca más que, preservando el camino ya recorrido, esencialmente aumenta la escala de esta bendita locura. Vamos pues con el análisis.

Sabor a Doom

Doom: The Dark Ages se ha promocionado como un juego de ambientación medieval, pero antes de nada voy a aclarar cualquier atisbo de duda: esto es Doom chavales.

Algunos estarán encantados con la idea, pero seguramente otros esperaban algo más fresco. Yo soy de los últimos, debo reconocer, y me bastaron apenas unos minutos para entender que, de medieval, Doom: The Dark Ages tiene lo que yo de cura.

En esta ocasión el argumento nos lleva a un mundo completamente imaginario, Argent D' Nur, que por cierto era el nivel final del Doom de 2016. Estaríamos por tanto ante una precuela.

Doom The Dark Ages 2

En este planeta los valerosos habitantes, guiados por su soberano Novik, se baten contra la inmisericorde invasión demoníaca. Una tercera facción aparentemente alineada con los defensores, formada por los enigmáticos Maykrs, ha invocado al Doom Slayer y lo utiliza como un arma contra los demonios. Efectivamente, se huele el drama.

Técnicamente la ambientación en torno a las ciudades, los castillos, las armaduras, etc. responde vagamente a patrones medievales, pero no tardas es descubrir que aquí hay armas de plasma, láseres y en definitiva un batiburrillo tecnológico de lo más curioso.

Doom The Dark Ages 3

Un mundo en guerra

Hemos dicho que Doom: The Dark Ages es una continuación natural, por así decirlo, sin la pretendida renovación que se había anunciado.

Eso no es óbice para introducir novedades, sólo que éstas no son rompedoras. Más bien atañen a la escala de los acontecimientos, puesto que Argent D'Nur es un mundo en guerra total donde la matanza, las explosiones, las máquinas bélicas, el fuego y la devastación llegan hasta donde alcanza la vista.

Las visiones de destrucción masiva son desiguales, todo hay que decirlo. En ocasiones te quedas obnubilado contemplando el paisaje más allá de los límites del mapeado, pero otras veces se le notan las costuras.

De cualquier forma no se trata sólo de la sobrecogedora ambientación, obviamente. La escala en este caso sobrepasa el mero decorado y nos conducirá por grandes mapeados, aparte de llevarnos a situaciones como manejar un mecha gigante, al estilo Pacific Rim, o montar a lomos de un dragón abordando naves. ¿Cómo te quedas?

Doom The Dark Ages 4

Estos niveles donde la jugabilidad cambia sustancialmente aportan frescura, aparte de dejarte ojiplático. Y por cierto aprovecho para decir que hay 22 capítulos bastante intrincados, así que tenemos fiesta para rato.

Como es habitual, quien se quede con ganas de más siempre puede revisitar los niveles ya superados para conseguir el 100%, puesto que hay escondidos muñecos coleccionables, historias sobre la ambientación, patrones de diseño, rubíes, gemas de vida...

También tenemos tres desafíos por fase que pican bastante, ya que de completarlos nos otorgan codiciado oro para potenciar el equipo.

Capitán Doom

El otro elemento promocionado en tráilers y carteles del juego es el escudo-sierra, algo inédito en la saga que mola un huevo.

Así, cual Capitán América, usaremos nuestro escudo para cubrirnos, desviar ataques, embestir enemigos y, por supuesto, serrarlos tras lanzarlo como un arma arrojadiza. Incluso tendrá un uso en la exploración para alcanzar zonas aparentemente inaccesibles o activar resortes varios.

La inclusión de este novedoso elemento de equipo altera las mecánicas del combate, no sólo por su propia naturaleza sino porque se utiliza con el botón que en otros FPS sirve para apuntar. Aquí te puedes olvidar de esa chuminada, o ya puestos de recargar: al Doom Slayer le basta con escupir plomo.

Doom The Dark Ages 5

Respecto a las armas, es indudable que se les ha intentado dar un sabor añejo, por ejemplo hay una trituradora de cráneos que lanza astillas de huesos, o una especie de cañón con una bola atada a una cadena retráctil. Sin embargo me parece conveniente recalcar que, así como el escudo sí introduce cambios en los combates, al final las armas son más de lo mismo, incluyendo las de cuerpo a cuerpo que básicamente funcionan igual.

Todas las armas, además del escudo, pueden mejorarse en unos altares para la ocasión. Llama la atención que en este caso tenemos dos tipos distintos según la munición empleada, en lugar del típico disparo principal y alternativo.

El Doom Slayer también puede potenciar sus propios atributos, como límite de vida, blindaje o munición, a base de reventar a determinados bosses especiales, que esencialmente son versiones más poderosas de los monstruos habituales.

Doom The Dark Ages 6

Apartado técnico

Respecto a los gráficos, Doom: The Dark Ages viene tal cual, como recientemente ha hecho también Indiana Jones y el Gran Círculo.

Me refiero a que las opciones visuales se limitan al brillo, y en todo caso a ajustar el desenfoque de movimiento, la aberración cromática o la profundidad de campo.

No existe selector entre modo calidad y rendimiento, algo que francamente yo agradezco, puesto que en las consolas nunca hubo que elegir entre distintas configuraciones.

Esperemos que otros estudios tomen nota, porque estas dos últimas iteraciones de Bethesda están perfectamente optimizadas, corriendo a unos sólidos 60fps.

Doom The Dark Ages 7

El sonido cumple, tanto en la parte de los efectos como de la música, pero tampoco se puede decir que destaque. Ahora bien las voces están en perfecto castellano.

Lo que sí llama la atención es la cantidad de opciones que ofrece Doom: The Dark Ages en cuanto a accesibilidad, controles, interfaz, tamaño y forma de los subtítulos, etc. Esto incluye el uso de los gatillos adaptativos y la vibración háptica, que para variar no termina de aprovecharse como podría.

A destacar los muchos niveles de dificultad, el más alto de los cuales consiste básicamente en empezar de cero si morimos, o sea en repetir toda la historia.

Conclusión

Doom: The Dark Ages no logra ser la entrega rompedora que pretende, sin embargo ¿lo pretendía realmente? Queda la duda de si todos dábamos por sentado un punto y aparte, cuando siempre estuvimos ante un punto y seguido.

Doom The Dark Ages 8

Así como en su día Doom 3 arriesgó en su planteamiento, pero al mismo tiempo se adentró en un terreno ajeno a la propia naturaleza de la saga, Doom: The Dark Ages no hace experimentos con gaseosa, sino que añade más alcohol a la coctelera.

El resultado es más de lo mismo, pero con el sabor potenciado por la escala megalómana de esta epopeya. Y eso, hablado de semejante franquicia, son palabras mayores.

¿Empacha? Cuestión de gustos. Doom: The Dark Ages tiene el novedoso escudo, niveles completamente inesperados y aún consigue sorprender por momentos, sobre todo porque introduce un cierto componente estratégico o militar en cuanto a los objetivos. Por otro lado no deja de ser un mata mata donde el argumento se coge con alfileres.

Doom The Dark Ages 9

En definitiva, si disfrutaste de las dos entregas anteriores esto es como repetir un plato que te gusta mucho, abundante y bien cocinado. Si por el contrario has terminado un poco harto de matar demonios y esperabas un Doom completamente distinto, puedes llegar a empacharte.