¿Quieres aprender o perfeccionar tus nociones de mecánica? En caso afirmativo a esta pregunta, vete poniéndote el mono de trabajo y preparándote para horas y horas de duro trabajo, sudor y dolores de cabeza en algunas reparaciones gracias a Car Mechanic Simulator.

PlayWay y Koch Media nos traen a PlayStation 4 todo un referente en cuanto a la simulación de juegos de mecánica se refiere, una IP que lleva dando guerra desde 2014 y que se ha querido trasladar a consolas para que aquellos fans de la mecánica de coche puedan disfrutar de su pasión sin mancharse las manos, y los que simplemente estén interesados en el mundillo puedan aprender cientos de cosas… algo que no viene mal, sobre todo si un día te quedas tirado en la carretera sin cobertura en el móvil ni talleres cerca.

¿Juego para todos los públicos? Acompáñanos por este análisis para descubrirlo…

Tutorial… impresincible para situarnos

Si no se tiene conocimiento de mecánica o nunca se ha jugado a este juego, es más que recomendable empezar con el tutorial. En él se informa de cada una de las maquinas que serán necesarias para la correcta reparación de todos los coches que pasen por el taller, así como de un taller de pintura, un banco de pruebas para medir el rendimiento del coche.

También hay un banco de trabajo, donde se pueden reparar algunas de las piezas defectuosas desmontadas y así conseguir que salga más barata la reparación que comprando esa pieza nueva. El desmontaje de piezas es muy intuitivo ya que siempre que se intente desmontar una pieza y otra la bloquee, esta aparece en rojo.

El asunto del dinero es importante en Car Mechanic Simulator, pues en ocasiones tendremos que pensar muy mucho si nos interesa comprar piezas nuevas, ir a un desguace a por antiguas y qué porcentaje de utilidad o usabilidad tienen.

Para ser un tutorial, se echa en falta que no está muy guiado y en alguna ocasión se puede llegar a un punto en el que se necesite ayuda externa para continuar, así que creemos que la gente de PlayWay tendría que añadir más ayuda visual para el no iniciado, aunque si ya tienes experiencia con otros simuladores anteriores de Car Mechanic ni te darás cuenta.

En nuestro caso nos costaron dos cosas: la forma de empezar a montar desde cero el motor nuevamente y la forma de empezar a montar todas las partes mecánicas del coche. El montaje, no obstante, es muy intuitivo ya que una vez colocada una pieza, aparece una sombra de la siguiente que se puede montar.

Ampliar el taller para seguir creciendo

Una vez acabado el tutorial nos damos de bruces con la cruda realidad, nuestro taller es muy pequeño. Un único elevador para trabajar y una única ubicación para dejar los coches de los trabajos que vamos aceptando y poco más.

Según se va subiendo de nivel, se van habilitando nuevas partes del taller, hasta llegar al que aparecía en el tutorial. Además de ir ampliando nuestro lugar de trabajo, se van activando nuevas funcionalidades, como la tableta y herramientas para la comprobación del estado del motor, etc.

El juego no solo se centra en realizar trabajos de mantenimiento y reparación de coches cotidiana como cualquier local oficial o taller que te puedas encontrar a la vuelta de la esquina de tu casa.

También se han habilitado otras opciones para adquirir coches como son:

  • Subasta de coches: Aquí se puede conseguir coches interesantes para ampliar la colección propia o como inversión para realizar una reventa posterior. Pero no será fácil, ya que hay que luchar por conseguir ese chollo con más jugadores.
  • Concesionario: Si quieres un coche nuevo, este es el único sitio donde conseguirlo.
  • Desguace: Como bien dice su nombre, los vehículos que se encuentren aquí no estarán en muy buenas condiciones, pero sí que son una gran fuente de ingresos. Eso sí, tras una inversión en tiempo grande en una restauración al 100%. En nuestra opinión es lo mejor de este juego.
  • Cobertizos: Son parecidos a los desguaces, pero al igual que en la vida real, no son tan baratos como los desguaces.

Gran variedad de opciones de reparación

Según se empieza a jugar, se puede comprobar el gran realismo que hay a nivel mecánico. Para comprar las diferentes piezas que se van a ir necesitando para la reparación y personalización de los diferentes vehículos existen diferentes tiendas en función de las piezas que ofertan: neumáticos, interiores, mecánica general, tuning, …

Aceptaremos encargos representados con un teléfono en el menú, a veces vendrán acompañados de una vista detallada donde se listarán todas las piezas necesarias, pero otras veces nos tocará desmontar el motor y localizar aquellas piezas que estén oxidadas, incluso a veces tendremos que lidiar con piezas desconocidas y la cosa se complica si no tenemos conocimiento real sobre mecánica.

La variedad de piezas es muy amplia, reproduciéndolas fielmente usando unas texturas muy cercanas a la realidad. El taller está reproducido un gran detalle también, y sin duda delata cuál es el principal activo del juego, pues otros elementos y opciones no cuentan con el mismo grado de entusiasmo.

El juego permite que podamos probar nuestros coches en diferentes pistas, añadiendo a las habituales del aeropuerto abandonado o pistas de carreras una pista 4×4 para probar vehículos de este modelo.

Es evidente que casi todo el esfuerzo del estudio se ha empleado en la parte mecánica, pues toda la conducción tanto a nivel técnico como jugable es bastante discreta, y como decimos se le puede perdonar porque habrá quien piense que es mejor que nada, y el objetivo del juego no es ser un juego de conducción, sino un simulador de mecánica.

En general el manejo en el taller es intuitivo una vez nos hemos acostumbrado a sus particularidades, aunque por poner un pero podrían cuidar ciertos detalles, como que extraigamos el motor del coche con la grúa y luego la grúa aparezca sin él, algo que resta realismo y tratándose de un simulador no es lo aconsejable.

Apartado técnico, bien el taller, mal el resto

Los coches reproducen modelos reales que son fácilmente identificables. Suponemos que no disponer de licencias afecta en la reproducción de los vehículos, excepto Jeep y Mazda que si están excelentemente reproducidos. El resto de escenarios están bien representados, pero se nota que las texturas y nivel de detalle no son iguales que con las piezas y taller.

Como ya hemos comentado, el juego lo da todo para representar las piezas, los elementos del taller… pero cuando sales a la pista el apartado gráfico es muy discreto, lejos – muy lejos – de otros títulos de conducción. También hay pequeños errores de cámara cuando estamos trabajando en algunas partes del motor a niveles bajos, posicionándose en lugares ilógicos, pero nada que sea fácilmente subsanable con un movimiento de cámara o un ajuste de zoom.

A nivel sonoro podemos ajustar la radio si queremos trabajar con música, y el título como no podía ser de otra manera cuenta con una gran representación de los sonidos de los motores y del montaje y desmontaje de piezas, realmente conseguido. El juego no tiene voces y cuenta con textos en castellano.

Conclusiones

Car Mechanic Simulator es un juego que además de servir para pasar el tiempo y divertirse, nos sirve para aprender mecánica, algo muy a tener en cuenta y que lo diferencia claramente de otras propuestas.

Y es que muchos simuladores de conducción nos permiten cierto grado de configuración de los coches, pero a un nivel mucho más limitado, así que tanto si eres aficionado, experto o simplemente te interesa aprender sobre mecánica, con este juego podrás hacerlo mientras te diviertes.

Es cierto que habría estado bien más trabajo en la fidelidad de los coches, mayor variedad de pruebas de los coches reparados y algo más de ayuda para los que lleguen nuevos a la saga, pero sin duda se trata de un título recomendado que además llega a precio reducido.

NOTA: Este análisis es obra de nuestro colaborador y experto en coches Jorge López. 

Dónde comprarlo

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