Aunque Godzilla Minus Zero llega hoy a las salas de toda España, tuvimos la suerte de verla por anticipado y os contamos nuestras impresiones.
Disponible tanto con voces en español como en japonés (versión vista), esta secuela directa es uno de los acontecimientos del año. ¿Está a la altura? ¡Vamos a descubrirlo!
¿Mirar hacia adelante?
Godzilla Minus Zero se sitúa 2 años después de la entrega previa, con una sociedad japonesa que aún está terminando de recomponerse de la Segunda Guerra Mundial y la primera gran batalla contra Godzilla.
Pese a que el periodo de paz les ha dado alas para crecer y soñar, esta nueva forma de vida vuelve a ponerse en peligro cuando una nueva amenaza se alce para desafiar a Japón una vez más.
Si la primera entrega nos hablaba sobre la redención y el trauma de la guerra, esta segunda se hace énfasis drama humano del "¿Y qué viene después?". Por un lado tenemos a una nueva amenaza, la cual obligará a nuestros protagonistas a preguntarse si, ante la incertidumbre por un futuro que sólo promete destrucción, la mejor salida no es optar por el mal menor y confiar en quien antes estaba en el bando contrario.
Tanto la Segunda Guerra Mundial como el ataque de Godzilla dejaron secuelas muy marcadas, las cuales hacen que, mientras algunos deban seguir cargando con el peso de sus acciones, otros cargan con el peso de la venganza y algunos pocos con la culpa por algo que escapaba completamente a sus fuerzas.
Todo esto sin dejar de lado la tensión y sensación de peligro constante que pueden generar los Kaijus. Las nuevas escenas de acción y ataques a ciudades son increíbles y se lucen bastante a la hora de demostrar poder, con muchos más momentos icónicos que seguramente encanten a más de uno.
Esto gracias a un buena dirección de coreografías, pero también gracias a unos efectos especiales que vuelven a sentar cátedra. Me lo he pasado como niño pequeño viendo las escenas de acción, disfrutando y apoyando a mi bando favorito en cada momento, pero con el miedo constante de que "no todo estaba dicho".
En esta segunda entrega, Godzilla vuelve a estar en su "prime", con unas apariciones que no pasan desapercibidas para nadie y ninguna de ellas se siente como "oh...ya está aquí este" sino como "¡DIOS, ESTÁ AQUÍ GODZILLA!".
Quienes hemos disfrutado de las películas de la Toho, sabemos que no necesita ser omnipresente para llenar la pantalla y hacer que el corazón nos vaya a mil por hora (tanto para lo bueno como para lo malo).
¡De cara al futuro!
Con Godzilla Minus Zero vuelve a quedar en claro que el legado de Godzilla está en muy buenas manos. Es una película que sabe mezclar con acierto la crítica hacia las secuelas que deja la guerra, el drama humano de aquellos que deben seguir hacia adelante pensando en "¿Y qué viene después?" y la acción de Kaijus.
Sé que recibirá palos por parte de cierta crítica incapaz de pasar 5 minutos sin que algo explote en pantalla, pero también sé que es una de esas veces en las que estamos ante un futuro clásico.
Dentro de 50 años alguien verá Godzilla Minus Zero y descubrirá que "los clásicos" de la segunda década de los 2000 eran increíbles.

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