¿Y si en plena guerra pudieras apostar contra ti mismo? En WARDOGS se puede. La Temporada 2 de este shooter militar de Bulkhead Studios arranca el 15 de octubre y trae mucho más que ese riesgo.

El juego está en acceso anticipado para PC y mezcla combate de zona de guerra con construcción de bases avanzadas. El estudio quiere llevarlo también a las consolas.

Para empezar, hay cuatro armas nuevas: el fusil de asalto TCX Spear, el M14 DMR, el subfusil PP-19 Bizon y la ametralladora ligera Evo-3 Ultra. Cada una llega con accesorios propios.

Vehículos, lluvia y apuestas: todo lo que cambia en la temporada 2 de Wardogs

El parque móvil suma el antiaéreo Flakpanzer Gepard y el tanque T-72. Además, hay dos versiones del ligero Wolf-110, una de ellas con una M2 Browning montada.

Las bases también crecen con tres estructuras: un Wooden Step, un nido para la M2 Browning y un refugio grande. Este último protege puntos clave y sirve para resguardarse del agua.

Porque sí, llega la lluvia. Este nuevo ajuste climático cambia la visibilidad y el sonido, hasta el punto de que los truenos tapan las pisadas. Asimismo, afecta a las estructuras dañadas o destruidas.

También se estrena el Molotov, un arrojadizo pensado para bloquear zonas. Sería lógico que la lluvia influyera en él, aunque eso todavía es una suposición.

La gran curiosidad es el Wager Vendor, un sistema experimental de desafíos propios. Se eligen los objetivos, lo que se apuesta y las muertes permitidas. Si hay más objetivos, el premio crece, pero el riesgo también.

Un shooter militar donde cada decisión cuesta algo encaja bien con esa idea de jugársela. Y la lluvia, de paso, promete cambiar el ambiente de cada partida. Por eso esta temporada parece pensada para quien busca algo de variedad en el campo de batalla.