El estudio independiente Wispfire y la editora de juegos narrativos Fellow Traveller han anunciado que Red Kiss llegará a Xbox y Game Pass desde el primer día, sumándose a su lanzamiento previamente anunciado para PC a través de Steam.
La noticia se reveló durante el evento IGN x ID@XBOX, una gran noticia para los fans de este RPG de espías vampiros ambientado en la Guerra Fría.
Así es Red Kiss, que llegará al Game Pass en Día 1
Ambientado en los bajos fondos del Berlín de 1989, en plena Guerra Fría, Red Kiss nos pone al mando de una «casa» repleta de espías vampiros peligrosamente atractivos y emocionalmente complejos. El juego incluye espionaje, intriga política, vínculos de sangre, decisiones interpersonales cuestionables y una regla fundamental: debes obedecer a «Papi».
Asumiremos el papel de un vampiro recién convertido, reclutado por el misterioso y dominante «Papi» para ejercer como «Augur».
Dotado de la capacidad de comunicarse telepáticamente, el Augur dirige a un grupo de excéntricos agentes vampiros mediante un artefacto ocultista conocido como el «Tabernáculo», enviándolos a recorrer una ciudad fracturada por la política, la paranoia y una red cada vez más enrevesada de intereses sobrenaturales.
Pero gestionar una casa de vampiros no se limita a lucir trajes elegantes, colmillos afilados y lenguas mordaces. Cada agente aporta sus propias habilidades, secretos, relaciones y agendas personales.
Deberemos decidir a quién enviar a misiones peligrosas, cómo afrontar pruebas de habilidad, gestionar los recursos de sangre y energía, y equilibrar las relaciones con unos compañeros espías cuyas vidas se vuelven cada vez más caóticas.
Combinando mecánicas estratégicas de asignación de misiones, una narrativa al estilo de las novelas visuales y elementos ligeros de gestión propios de un RPG, Red Kiss ofrece una fantasía oscura donde el deseo y el peligro rara vez están lejos el uno del otro. Podremos conocer a fondo a nuestros agentes, forjar vínculos de sangre, descubrir sus historias personales y decidir hasta dónde estamos dispuestos a llegar.









