Jugamos a The Defiant, el prometedor shooter hecho en China que muchos ya comparan con la conocida saga Call of Duty.

Desarrollado por Hoothanes y aún sin fecha de estreno, el juego verá la luz en PlayStation 5, Xbox Series y también PC, aunque de momento ya podéis añadirlo a vuestra lista de deseados en la plataforma de Valve.

Lo que pocos saben

La historia de The Defiant se ubica entre los años 1930 y 1940, en la poco explorada Segunda Guerra sino-japonesa, durante la Segunda Guerra Mundial.

Desde su estudio, prometen una historia en distintos escenarios, en un trágico viaje cargado de emoción, compañerismo y lealtad.

Un nuevo frente se ha desbloqueado

Jugablemente, estamos ante un shooter de la Segunda Guerra Mundial, así que no esperéis que las mecánicas de combate reinventen la rueda (al menos no con las que he jugado en la demo), pero ya os digo que están muy bien hechas y dan unas vibras a shooter dosmilero maravillosas.

Donde el juego brilla con luz propia es en su inmersión. Veréis, la Segunda Guerra sino-japonesa fue un conflicto horrible y sangriento. Quizá mucho más que en los distintos frentes de este lado del mundo.

Al inicio de la guerra, China se encontraba en clara desventaja en muchas ocasiones, lo convertía los combates en luchas desesperadas en las que se tiraba de épica, valor y algo de suerte para que los resultados no fuesen tan terribles.

El juego transmite eso perfectamente y durante toda la demo puedes sentir toda esa superioridad inicial por parte de los japoneses. No eres un "súper soldado", eres uno más que intenta sobrevivir mientras ve a los suyos caer ante soldados japoneses que atacan desde todas las direcciones.

La demo fue una experiencia breve, pero bastante intensa, con pocos momentos para descansar y pensar. Pero, pese a eso, podías darte cuenta de la magnitud del conflicto que se está viviendo en ese momento.

El uso de armas ayuda al ser bastante satisfactorio, pero no te confíes demasiado que aquí abandonas una cobertura, sin un plan aparente se castiga con bastante dureza. Y tampoco puedes depender de ellas para siempre, pues el enemigo siempre intentará rodearte desde todos los lados posibles.

Está claro que no puedes simplemente lanzarte en solitario al ataque y pretender que la dopamina y la adrenalina hagan el resto. Tienes que usar la cabeza y ser más táctico y metódico. Quizá teniendo que morir en más de una ocasión hasta dar con la tecla correta.

¡Por fin superamos Normandía!

Cuando pensamos en videojuegos de la Segunda Guerra Mundial, por desgracia la gran mayoría de títulos que vienen a nuestra mente se centran en el Frente Occidental y Oriental próximos a Europa. Quizá con unas pocas excepciones en las que se toca por encima Frente del Pacífico y algo del Norte de África y Mediterráneo.

La invasión a China, su resistencia y posterior victoria, suelen ser completamente ignorados. Haciendo de menos el sacrificio de millones de soldados y civiles chinos que enfrentaron horrores iguales o peores a los vividos en el resto del mundo.

Es un capítulo oscuro del que poco se habla en la historia del mundo (con episodios tan horribles como La Masacre de Nankín). Y es por eso que me alegra ver un juego como The Defiant.

No se trata de mero revanchismo o propaganda vacía, se trata de tener los medios para contar un capítulo importante en la historia de la Segunda Guerra Mundial, desde una perspectiva que quizá jamás pensamos ver. Algo con lo que el juego se compromete y parece dará la talla.