Jugamos a Silent Hill Townfall, uno de los juegos más esperados de este año y también una de nuestras citas más destacadas en la gamescom 2026.
Tras una sesión de hora y media, os cuento qué sabor de boca me deja antes de su lanzamiento en PlayStation 5, Xbox Series y PC este 24 de septiembre (prácticamente dentro de nada).
¿Hogar dulce hogar?
Esta demo se centra en los primero compases del juego, con nuestro protagonista "Simon Ordell" llegando a la misteriosa isla de Santa Amelia por motivos desconocidos.
Sin embargo, al poco de llegar las cosas comienzan a ponerse muy extrañas y algo incómodas. La isla parece ocultar una trágica historia que está directamente ligada con nuestro protagonista. ¿O quizá sea que se está volviendo loco? Hay una verdad oculta y de alguna forma u otra tiene que salir a la luz.
Mi primera sensación tras la introducción del juego es que "sólo sé que nada sé". Silent Hill Townfall consigue que te sientas indefenso y perdido desde el primer momento. En apariencia, no parece que haya nada realmente amenazante y sólo estás ante un pueblo fantasma más del montón. Sin embargo, poco a poco se va construyendo esa sensación de "tengo un mal presentimiento", pasando por el "algo no está bien" para terminar con "tengo que salir de aquí sea como sea".
El juego se toma su tiempo, pero no más del necesario, dando pequeñas pistas sobre el pasado de nuestro protagonista y cómo es que los sucesos se van encadenando poco a poco. En este sentido, se puede decir que es "bastante Silent Hill" (lo cual es bueno y seguramente calle más de una boca).
A esto ayuda bastante el hecho de estar en primera persona. Veréis, yo siempre he sido de jugar en tercera persona, pero admito que Silent Hill Townfall hace un buen trabajo de inmersión. Ahora los enemigos dan bastante más miedo que antes al tenerlos cara a cara, pero también se siente mayor peso en la niebla que rodea la ciudad constantemente.
Durante la demo, la ciudad cobraba bastante protagonismo al estar compuesta de calles y locales que se conectan entre si. De hecho, saltaba a la visa que habría que revisitar muchos de esos sitios o que algunos se mantenían como algo opcional a desbloquear. Personalmente, no me dio tiempo a desbloquear mucho de ese contenido, pero sí había "un algo" que hacía que me diesen ganas de descubrir todos los secretos que se ocultaban.
Los puzles son otra parte importante del viaje y están por todos lados. Si habéis jugado a algún Silent Hill con anterioridad o a la saga Resident Evil, entonces sabréis de lo que estoy hablando. Si por otra parte es vuestra primera toma de contacto, no os preocupéis. Durante la demo sólo 1 puzle resultó ser especialmente "muy suyo", pero el resto eran aplicar sentido común y leernos los documentos y pistas que están por toda la ciudad.
En lo que a combate respecta, Simon puede y debe hacer uso de armas para su defensa (en este caso, recuerdo que usamos una barra de hierro), pero nada más obtener la primera arma el juego te deja en claro que enfrentar a todos los enemigos uno contra uno no siempre será la mejor opción. La mayor parte del tiempo la opción inteligente y segura pasa por ocultarse, revisar todas las esquinas y nuestro confiable televisor portátil.
Este pequeño artilugio viene a suplir la función de la mítica radio, y su objetivo principal es avisarnos (mediante interferencias en sus frecuencia). Estas mismas frecuencias juegan un papel importante, pues sintonizar las correctas nos ayudará a a descubrir mensajes ocultos.
Santa Amelia, Ciudad de vacaciones
Cuando Konami anunció un Silent Hill en colaboración con Annapurna, supe que la cosa prometía bastante. Pero no ha sido hasta probarlo que pude darme cuenta el excelente trabajo que están haciendo ambas partes.
No sólo deja una sensación de buen sabor de boca, sino que da mucha esperanza a que Silent Hill siga por la buena senda y consiga volver al lugar de gloria del que nunca debió salir.











