Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital facilitada por Nintendo España, título actualmente disponible en exclusiva para Nintendo Switch.
A la hora de plantear un análisis siempre hay varios puntos de vista, algunas convergencias, o incluso, subjetividad (spoiler: siempre la hay), como ya hay muchos análisis de Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition voy a alternar entre lo técnico, y las sensaciones, con todo lo que me ha transmitido.
Aunque siempre suelo hacer los análisis de esta manera quiero expresarlo directamente porque creo que el juego lo merece, el resto también, pero da la casualidad que ha sido mi puerta de entrada a la saga, y eso da para mucho.
Os hablaré de su historia, de sus combates, de sus virtudes, y de aquellas cosas que me habría gustado ver de otra manera en este juego de Monolith Soft, pero es un juego que ya viene de Wii U, y poco podía cambiar, así que conserva su esencia.
Salvar a la humanidad
Su gran ambientación de ciencia ficción no defrauda a nivel de historia, en el año 2054 la Tierra es destruida debido a una guerra intergaláctica entre dos razas alienígenas, la humanidad, totalmente indefensa ante una tecnología tan avanzada, decide emprender un viaje por el universo para salvarse.
El conflicto no descansa y la nave Ballena Blanca, una especie del arca de Noe de la humanidad, se estrella en el planeta Mira, a priori habitable, pero el cual está plagado de fauna, y flora desconocida.
Para afrontar esta situación se crea BLADE, una organización que trata de dar respuesta a diferentes necesidades, separada en brigadas de exploración, eliminación de amenazas, o búsqueda de objetos específicos, entre otras, a las cuales podemos unirnos por elección.

Nuestro avatar se encuentra en esa típica situación donde hemos perdido la memoria y toca recordar poco a poco quienes somos, y qué está ocurriendo, aunque el quienes queda en un segundo plano.
La historia encierra varias capas interesantes, que vamos descubriendo tras cada capítulo, este formato episódico dura una gran cantidad de horas, así que el aburrimiento no es una opción, y mas si sumamos una abrumadora cantidad de contenido secundario, desde misiones normales, a otras de afinidad, o encargos.
Debemos buscar el núcleo de la Ballena Blanca, el cual es de gran importancia para la humanidad, en el camino descubriremos partes de la gigantesca nave que albergan más secretos y conocimientos, vitales para conservar la esencia de la especia, así que es importante atender a cada pieza del lore que nos cuentan en cinemáticas, y en elementos secundarios.

Un añadido interesante a esta versión, es una parte nueva de la historia, la cual, sorprendentemente, se siente más intensa y aguarda más sorpresas que la línea principal, así que es recomendable llegar a ella una vez terminemos la historia principal.
Convivir para vivir
Se trata de un título que ha logrado transmitirme una gran sensación de inmersión, gracias a su construcción de mundo, a la historia que plantea, y al elenco de personajes que nos acompañan, ya que son variados y variadas, cada cual con su propia personalidad, y trasfondo.
Aunque algunos personajes me han parecido más planos que otros, siempre podemos formar nuestro equipo ideal, con diferentes clases, ya sea centradas en el cuerpo a cuerpo, o a distancia, o un formato mixto, para explorar cómodamente, con buena complementación de equipo, y con ilusión.

Es importante estudiar nuestro equipamiento y armas, así como las artes, que son habilidades especiales que podemos usar en combate, pero siempre viene bien revisar las posibles combinaciones con el resto de integrantes del equipo.
Esta compenetración en combate se refleja en diferentes momentos de la historia, así como en varios contenidos secundarios, donde podemos conocer a los personajes más a fondo, y transmite coherencia con lo que ocurre en el gameplay y en las cinemáticas, un hecho a aplaudir que mejora la integración de las diferentes partes.
Combates codo con codo
Los ataques básicos de cada personaje ocurren de forma automática, por lo que debemos preocuparnos de posicionarnos bien dentro del combate, así como de disponer de una buena combinación de artes, la cual conviene revisar de forma periódica para ver si están funcionando como queremos, así como para subirlas de nivel.

Cada comando dispuesto en pantalla se ejecuta con nuestra orden, así que debemos pulsar en la acción que queremos que realice nuestro personaje, pero siempre prestando atención a las “voces del alma” recomendaciones que hace nuestro personaje, así como quienes nos acompañan para hacer ataques más precisos y devastadores, y añaden condiciones especiales como curación de grupo, mejora de la defensa y la precisión, entre otras.
Para ello se nos mostrara un icono característico en el arte correspondiente, lo bueno del combate, aunque parece complejo y lleno de engranajes, el poder dedicar unos segundos a la distribución de artes y sus efectos puede aumentar la diversión de forma exponencial, y no ir como pollo sin cabeza.
Un punto que me ha gustado de este apartado es la variedad de enemigos, varios de ellos no parecen interesantes, pero es su forma de atacar, su disposición, o su tamaño, hacen que queramos experimentar, y enfrentar enemigos formidables, ya sea con habilidades elementales, con efectos de derribo o ceguera, entre otras posibilidades.

Este sistema mixto de tiempo real, con opciones por turnos, ya que cada arte tiene su propio cooldown, o debe hacer uso de puntos de PT, es el clásico de la saga, y funciona muy bien gracias a su planteamiento, el cual mejora con el tiempo, y va incitando a cambiar de clase para adquirir, y explorar nuevas habilidades.
El mundo de Mira
Me habría gustado llamarlo en el punto de Mira, pero quizás esa broma no entre ni con calzador, el caso es que estamos ante un mundo muy extenso, que consta de diferentes biomas, así como de geografía bien diferenciada, con montañas escarpadas, lagos enormes, secretos por descubrir, islas, cuevas, y de todo lo que os podáis imaginar en un mapa bien construido.
Algunas zonas me han resultado demasiado monótonas, o vacías, pero como cualquier planeta con formas de vida, tiene que haber de todo, como zonas desérticas, espacios sin enemigos, o distancias demasiado largas, todo para aportar un mayor “realismo” a su construcción, y planteamiento.

Es una gozada explorar el mapa, sobre todo gracias a la sección de FrontierNav, que nos permite poner sondas en puntos marcados que hacen la vez de viaje rápido, y nos permiten extraer recursos, y dinero de forma pasiva.
Explorar este vasto mundo es satisfactorio, y nos sentimos dentro de una verdadera misión espacial para salvar la especie, así que debemos respetar las formas de vida pacíficas, aunque en ocasiones no queda más remedio que entrar en acción.
A coalición de esto, hay enemigos por el mundo que nos atacarán nada más vernos, u oírnos, pero otros nos ignorarán, y seguirán con su vida al no ser hostiles, pero nuestro equipo si que puede iniciar el combate.

Bien entrada la historia, y tras una buena cantidad de horas de juego, podemos sacar nuestra licencia de skell, que nos permite pilotar esta especie de mechas que nos hacen la vida mucho más fácil en la exploración, y que nos permiten enfrentar enemigos de gran tamaño, ya que, también, podemos entrar en combate con estos mechas, cambiando el planteamiento del juego, pero conservando sus mecánicas.
Mira se siente viva, variada, e incita a explorar gracias a los diferentes tesoros repartidos por el mundo, aunque muchas de las misiones secundarías se basan en recopilar objetos, acabar con ciertos enemigos, o encontrar sitios concretos, por lo que en este aspecto puede parecer un MMO.
Esto último se potencia debido a su vertiente online donde podemos realizar misiones con otros jugadores y jugadoras de todo el mundo, un añadido interesante si queremos hacer determinadas misiones en compañía, o en cacerías de hasta 32 combatientes.

Su concepto visual
En el apartado gráfico las mejoras son notables, aunque en ocasiones choca el diseño de los personajes, con clara estética de anime, con un mundo representado con gráficos más realistas, pero en la práctica no nos fijamos tanto en este detalle, y avanzaremos a través de cada capítulo atendiendo a la historia, y a la jugabilidad.
Se ha mejorado la distancia de dibujado, así como la definición de las texturas, mostrando gráficos de alta definición que rinden bien en Nintendo Switch, donde también se han mejorado los tiempos de carga, cosa que se agradece en el viaje rápido.
A nivel sonoro cuenta con una banda sonora magistral a la altura de la saga, con piezas realmente épicas en combates contra jefes importantes, así como en cada zona que exploramos dentro de Mira.

En cuanto a las opciones de accesibilidad nos es posible activar opciones de alto contraste, ni dispone de opciones de notificaciones visuales o sonoras, ni narración de textos, tampoco dispone de filtros para personas con daltonismo, y no es posible modificar el tamaño de los textos.
Si que dispone de diferentes indicadores de enemigos, o de objetos, dispone de textos y subtítulos en castellano, además de permitir la modificación de diferentes opciones dentro del HUD, y activar o desactivar la vibración del mando.
Conclusiones
Es inevitable reconocer la gran magnitud de Xenoblade Chronicles X: Definitive Edition debido a su gigantesco mundo, su gran cantidad de elementos de personalización, de misiones por cumplir, así como de personajes por conocer, puntos que pueden jugar en su favor o en su contra.

Se trata de uno de esos juegos en donde te puedes perder durante horas y disfrutar, o que puede llegar a abrumar al jugado o jugadora debido a su envergadura, y que mantiene su sistema de progresión de la historia, donde, para avanzar al siguiente capítulo de la historia debemos completar una serie de misiones y requisitos.
Esto puede romper la experiencia de fluidez y no es plato de buen gusto para todo el mundo, pero el resto de elementos de este título saben hacer su trabajo, su sistema de combate es dinámico y sabe mantener nuestra atención, gran parte de la exploración es satisfactoria, y todo mejora en cuanto tenemos un skell para movernos, y para combatir.
Sorprende mucho su planteamiento de mundo abierto sin tiempos de carga, todo se siente conectado, abierto, y sin necesidad de pasar por puntos de control, o esperas, salvo contadas ocasiones al entrar en estructuras, esto dice mucho de su envergadura, y transmite una gran sensación de libertad, aunque hay ciertas barreras, como los niveles de los enemigos, algunos de ellos tienen muchos niveles por encima del nuestro, y debemos esquivarlos hasta poder plantarles cara.
Es un título que recomiendo sin lugar a dudas, si te gustan los JRPG con personalidad, una buena historia de ciencia ficción, y quieres asegurar una gran cantidad de horas a los mandos, este es tu sitio, y disfrutarás de principio a fin, porque tiene todos los ingredientes para ello.









