Este análisis se ha realizado gracias a un código cedido por 2K y escrito en base a la versión de PS5.
2K estrena WWE 2K25, la nueva entrega de su saga dedicada al juego del deporte espectáculo por excelencia.
Ya disponible en PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox Series, Xbox One y PC, esta entrega tiene como cara principal a Roman Reigns. ¿Está el jefazo a la altura? ¡Vamos a descubrirlo!
¡Una dinastía en tus manos!
Una de las grandes propuestas de esta entrega es el modo Showcase con el arco de The Bloodline como protagonista y presentado por Paul Heyman.
En esta entrega repasamos la historia de una de las dinastías más grandes del deporte espectáculo, lo cual funciona y al mismo tiempo no.
Por un lado, contrario a lo que pasaba en entregas anteriores, donde las caras protagonistas de este modo eran Superstars tan conocidas que no podías evitar haber oído de ellas, Bloodline sólo te deja satisfecho si conoces la historia de la compañía.
Si no es tu caso, quizá algunos de los nombres protagonistas de esta dinastía no te suenen de nada. De entrada esto puede dar un poco de bajón, pero no te preocupes que hay un As bajo la manga.
Este As bajo la manga se llama Paul Heyman. Heyman es alguien que se conoce muy bien el negocio y su historia, por lo que cada uno de sus diálogos apunta a tocar algo en tu corazón si eres un fan de viejo recorrido o hacer que te interesen las historias si es tu primera toma de contacto con ellas. Tenerlo como narrador es un auténtico lujo y el motivo por el que deberías darle una oportunidad a The Bloodline.
Además, el modo como tal engancha cosa mala y aunque no conozcas a todos sus miembros. El hecho de poder repetir la historia o cambiarla es un giro único que te anima a probar todas las posibilidades.
¡La fórmula mejora!
Centrándonos en la jugabilidad como tal, aunque desde el parón de 2K20 la saga ha ido mejorando de forma continuada, WWE 2K25 es la entrega donde esas mejoras salen a relucir de forma más significativa.
Los combates se sientes bastante más versátiles que antes gracias a nuevas animaciones en el movimiento de los brazos, pero también con el minijuego en cadena. Los agarres y los puñetazos ahora pueden trasladarse en 1 contra 1 en el que el luchador con más aguante y precisión conseguirá hacerse con la victoria.

Todo esto sin necesidad de ser exageradamente realista y sin renunciar a ese componentes arcade que la saga ha ido adquiriendo en estos últimos años.
En los combates también podemos salir del ring y no sólo ir hasta el "titantron", sino también continuar la lucha en el backstage, con todo lo que esto implica en cuanto a interacción con objetos respecta.
De hecho, tenemos varias opciones de cámara para hacerlo todo un poco más dramático y cinemático. Desde nuestra entrada (con 3 tipos distintos de cámara) hasta lo que se ve en el ring. Todo, desde los detalles en las barricadas del público hasta las animaciones nuevas, apunta a crear una experiencia inmersiva y el 90% del tiempo se consigue.
El otro 10% son esos momentos en los que la cámara no acompaña demasiado y consigue que la acción se sienta un poco robótica. Por suerte, no pasa a menudo y la experiencia general es buena, bastante buena.
¡Aquí reparte todo el mundo!
Otra gran novedad que me ha encantado son los combates intergénero. Son combates que no cambian nada de lo que conocías, pero ahora te dan libertad para escoger a la Superstar de tu preferencia sin limitación alguna.
Esto es algo que se agradece mucho, ya que en entregas anteriores el hecho de que la plantilla femenina fuese bastante inferior en números con respecto a la masculina hacía que escoger a una de las chicas conllevase un gran hándicap en cuanto a variedad.

También regresan MyGM, MyFaction, los cuales si bien no han tenido grandes cambios, siguen siendo formas bastante curiosas de experimentar el universo de la WWE desde otra perspectiva.
El modo MyRise, por su parte, sí que se siente un poco distinto con respecto a entregas anteriores. Ahora se nos ofrece una historia que aprovecha al 100% los nuevos combates intergénero para darnos grandes alianzas y momentazos. Me gustó el MyRise de WWE2K24, pero admito que el de este año lo ha superado.

¡Un desafío abierto!
Pero, si hay algo que desde el primer momento se ha vendido como joya de la corona en WWE 2K25, es The Island. Exclusiva de la versión para consolas campo de pruebas y juegos de Roman Reigns daba la impresión de ser un añadido que no daría mucho juego, pero tiene mucho más potencial del que aparenta.
Con la excusa de un contrato con la WWE, nos aventuramos en un lugar donde todos buscan lo mismo y nadie está dispuesto a renunciar a sus sueños.
Un mundo bastante amplio para explorar y combates de toda clase en el camino hacia la cima nos acompañarán en cada momento.
Los diálogos están hechos al estilo "novela visual" con imágenes estáticas, texto e incluso opciones de diálogo, lo cual es bastante curioso, pero me hace pensar en que una novela visual de la WWE no sería una idea del todo mala.

Por desgracia, pese a ser un modo con mucho potencial, este se ve opacado por todo lo que respecta a la monetización. Se siente bastante predatoria y el progreso es bastante más lento de lo que me gustaría.
Lo bueno es que no deja de ser opcional y enfocada en elementos estéticos, por lo que puedes ignorarla por completo y seguir a lo tuyo, aunque no deja de ser un auténtico bajón el ver los precios de algunas cosas.

¡Puesta a punto!
A nivel visual WWE 2K25 presenta mejoras con respecto a lo visto en su pasada entrega. Este año no sólo tenemos nuevas animaciones, sino algunos aspectos físicos mucho más pulidos.
Esto es especialmente notorio en las entradas, donde quien no sepa de videojuegos creerá que estás viendo un vídeo en directo. Sin embargo, al trasladarnos al ring sí que podemos apreciar que diferencias. Aún así, la mejora es notable y me hace soñar con el potencial gráfico de un juego hecho en exclusiva para la actual generación de consolas
El editor de personajes está de regreso, pero no presenta grandes cambios ni mejoras. Si le dedicas tiempo, podrás obtener resultados increíbles, mientras que si sólo quieres tener algo propio con lo que jugar, quizá el resultado no te convenza del todo.
En cuanto al rendimiento también tenemos mejoría, con una versión que presenta muchos menos problemas que la versión del año pasado (la cual tenía poco). Tened en cuenta que hablo de la versión nativa para PS5, por lo que no puedo asegurar que esto se traslade a Xbox Series y PC.
La banda sonora de WWE 2K25 no decepciona y este año podemos observar cómo es que 2K se aleja de este estilo "urbano" que había colonizado la saga para apostar por música variada y enérgica en la que incluso encontramos a las chicas de BABYMETAL.
El rey sigue vigente
WWE 2K25 revalida el reinado de la WWE y 2K en el mundo del deporte espectáculo. Es un juego que ofrece mejoras y una buena cantidad de modo de juegos, los suficientes como para que no quieras soltar el mando.
La Isla es una idea con mucho potencial que se ve algo opacada por la monetización agresiva, pero espero que en un futuro ese potencial termine de explotar del todo.
Las nuevas ideas como los combates intergénero o el regreso de otras como los combates en cadena funcionan de maravilla y amplían nuestras posibilidades en el juego con mayor número de luchadores de la saga.














