Puede que si ya peináis canas como un servidor recordéis, con una mezcla de cariño y frustración (pero mucho más de cariño, claro) el gran Toki, uno de esos juegos que enamoraban en los salones recreativos.

Se trataba de un juego creado por TAD Corporation allá por 1989, y llamó la atención por varias razones… primero porque controlábamos a un mono que escupía bolas de fuego, segundo porque los personajes, protagonistas y enemigos, eran enormes y el título lucía tremendamente vistoso para la época, lleno de colorido.

Sin duda un clásico que Microïds nos permite revivir con un remake muy especial, de esos que le dan un completo lavado de cara para que parezca otro pero se siga sintiendo igual que antaño.

Puede que el aspecto gráfico de Toki sea muy mono pero… ¿vale la pena? Vamos a comprobarlo…

Sin mucha historia que contar

Como podéis imaginar, tratándose de un juego de recreativa en aquella época los estudios no se gastaban mucho en guionistas y no cuidaban demasiado el componente narrativo.

A pesar de ello la premisa de este Toki, o JuJu Densetsu, como se le conoce en Japón, es bastante original. Una pareja de salvajes que viven en la selva cuan Tarzán y Jane son atacados por un terrible brujo, Vookimedlo, secuestrando a la chica y lanzando un poderoso hechizo sobre nuestro protagonista, convirtiéndole en un simio cabezón.

Por desgracia para él y suerte para nosotros, nuestro querido mono es capaz de escupir bolas de fuego, así que de inmediato se pone manos a la obra para recorrer el mapa superando niveles, a toda clase de enemigos, trampas y jefes finales, todo para llegar al rescate de su amada Miho.

Más allá de eso no hay mucho más, en cada fase se nos ofrece un texto con una breve descripción del lugar al que llegamos, pero tampoco este es un juego que necesite de una gran historia… si queréis narrativa compraros un juego de Quantic Dreams, aquí de lo que se trata es de aplastar bichos con nuestro culo de simio.

Jugabilidad: Esto era un tragaperras de la época

Tal vez el concepto “tragaperras” no lo conozcáis, pero así se definían las máquinas recreativas de antaño, juegos pensados para tener una dificultad importante, que engancharan al jugador dándole varias vidas que, a poco que no fueras experto, se te iban en un santiamén.

Cada GAME OVER era un drama… ¿echo 25 pesetas más (o 5 duros) y continúo donde lo dejé? ¿O abandono? Ya que he llegado hasta aquí… con 100 pesetas yo en mi época distribuía mi hora en los recreativos jugando 5 minutos y mirando cómo jugaban los demás los 55 restantes.

¿Por qué cuento este rollo? Porque Toki es de esos juegos difíciles que llegan incluso a desesperar, nuestro protagonista es enorme y cualquier toque le mata, salvo que obtenga el objeto del casco que hace que aguante algún golpe, pero por tiempo muy limitado.

El título cuenta con cuatro niveles de dificultad, pero la IA, cantidad de enemigos, todo es igual, la única diferencia es que si en el modo fácil nos dan 9 vidas en el normal son 6, difícil 3 y en muy difícil 1. Ni Tom Cruise oiga…

Nuestro Toki, ya centrándome en el terreno jugable, es capaz de saltar sobre los enemigos (no todos), pero también los puede derribar disparándole proyectiles con la boca (de pequeño creía que eran huesos de aceituna). Distintos items nos darán disparos dobles, proyectiles más gruesos, fuego… incluso podremos saltar más alto.

El mono tiene una movilidad reducida, no salta mucho, a veces tendremos que saltar sobre enemigos para recoger items, y solo podemos disparar en tres direcciones (arriba, delante y diagonal). En esencia es un gun-and-run estilo Contra, pero con la dificultad añadida de tener un tamaño grande en pantalla que nos hace más susceptibles a ser alcanzados y morir.

¿Y las fases? Pues hay variedad, visitaremos templos de fuego, nadaremos por lagos plagados de peces, tortugas y tiburones, nos deslizaremos por el hielo y nos toparemos con jefes de mitad de fase y jefes finales, con sus respectivas mecánicas para derrotarles.

Respecto a su duración es muy relativo hablar de ella… si somos unos cracks y lo tenemos super dominado podemos completarlo en media hora, aunque lo normal es que la cosa se vaya a la hora… eso sí, es un juego tan tremendamente adictivo que lo jugaremos una y otra vez, por lo que podemos entretenernos durante meses.

Por desgracia el título no cuenta con muchos más modos de juego que la campaña, no tiene multijugador cooperativo a dos (el tamaño de los personajes y enemigos lo hace imposible) y tampoco se han añadido modos adicionales en esta versión. Le habría venido bien un modo reto, hordas, minijuegos, incluso algo más original, y además habría ampliado algo las horas de juego. Una lástima.

Lo que sí tenemos es una variante a la campaña, Contrarreloj, que básicamente es un contador de tiempo para animar a la gente a hacer los famosos speedrun.

Además cuenta como extras con un Jukebox donde podremos reproducir todas las canciones del juego cuando queramos, un total de 32 temas de los cuales 8 son originales y 24 creados por el compositor Raphael Gesqua.

La verdad esperaba mucho más de los extras, un cómo se hizo, galerías de arte, bocetos… se queda muy corto.

Visualmente Toki es un juego muy… mono

En el apartado gráfico Toki luce maravillosamente bien, el trabajo de Philipe Dessoly, todo un experto en rediseñar clásicos, se luce con unos diseños muy definidos y coloridos para un título que visualmente representa un salto enorme respecto al original.

Tal vez por ponerle algún pero, se podría haber trabajado más en escenarios con fondos animados que le dieran algo más de vidilla, pues aunque están bastante bien diseñados y son variados se ven muy estáticos.

También le hubiese pedido una opción para poder jugarlo con los gráficos originales, pues este tipo de juegos, que tanto apelan a despertar nuestra nostalgia, deberían tener la opción de verse como originalmente, que no cre que cueste tanto.

Lo que sí tenemos es hasta cinco filtros para ir dándole aspecto de antiguo, incluso el que imita el efecto de tubo catódico de los viejos televisores de recreativas, pero todo ello sobre los gráficos actualizados, lo que no deja de ser eso, un simple filtro que no ofrece sensación de estar jugando a nada antiguo realmente.

Respecto al sonido también podemos hablar bien, además de los temas originales se han compuesto nuevos y está muy trabajados, además el juego cuenta con textos en castellano y no tiene voces porque en el juego no es que se hable demasiado precisamente.

Conclusión

Tengo sentimientos encontrados con Toki. Por una parte me ha gustado volver a disfrutar de un juego que me dio tantas alegrías cuando era más pequeño, aunque ese golpe de nostalgia habría sido completo si hubiesen incluido la posibilidad de jugar al original.

El juego puede ser muy corto si somos hábiles con el mando y no tiene extras o modos de juego que lo alarguen, aunque supone un verdadero reto de los que ya no quedan y eso nos puede animar a completarlo una y otra vez en distintas dificultades.

El trabajo artístico a la hora de renovar sus gráficos y su sonido es encomiable, y el hecho de que no existan muchos títulos así en la Store son buenas razones para hacerse con él, sabiendo además que lo podemos encontrar por menos de 20 euros.

Dónde comprarlo

Podéis encontrarlo en formato digital en la PlayStation Store por 19,99 euros y también en físico algo más caro:

Oferta
¿Quieres comentar esta noticia? Puedes unirte a nuestro CANAL DE DISCORD