Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital facilitada por Elendow (Èric Verdalet), título actualmente disponible en PC a través de Steam.

A mitad de año os traje mis impresiones sobre un título español realizado por un solo dev, la idea, original cuanto menos, es la de limpiar el mar ensuciando lo menos posible, todo a través de un submarino y un gancho, en el análisis de The Hookmarine os contaré las bondades de esta creación de Elendow (Èric Verdalet).

Después de joyas como The Buttom o Summoner’s Mess, nos adentramos en el mundo submarino para sacar del océano un barril radioactivo con la ayuda de un submarino sin motores, pero con mucho gancho.

En su día tuve la oportunidad de probar el modo arcade, pero ya he terminado su modo historia, que contiene varias sorpresas más, y me ha encantado pese a su corta duración, aunque siempre tenemos los marcadores mundiales para seguir compitiendo por los mejores tiempos.

Una historia submarina

Tras un breve tutorial, ya sabemos todas las bases para poder realizar nuestro cometido en The Hookmarine, debemos sacar del agua el último barril radioactivo que nos hemos encontrado, pero justo fallan los motores para esta tarea.

Como lo mejor es aportar soluciones antes que quejas, nuestro submarino está equipado con un potente gancho que será nuestro punto de apoyo para movernos, y para movilizar el barril que queda por limpiar.

En el modo historia tenemos varios diálogos breves que nos sitúan en contexto, los cuales aparecen en momentos puntuales, pero, sobre todo, su peso reside en los retos que se van planteando a medida que subimos hacia la superficie.

Podemos ver nuestra marca total según avanzamos hacia arriba

Nos toparemos con tentáculos que enganchan el barril, residuos de petróleo, medusas donde rebotar, minas, y varios obstáculos más que es mejor dejar a la sorpresa del jugador o jugadora, porque ahí reside parte de la gracia.

La misión es sencilla, debemos sacar el barril en el menor tiempo posible, mientras manchamos lo menos posible, ya que el barril al colisionar con una superficie deja la mancha pertinente. El diseño de las diferentes etapas del escenario genera una gran variedad de situaciones, y aporta un buen reto continuo.

También hay coleccionables, unas perlas que nos darán un trofeo si conseguimos todas, un buen aliciente para la rejugabilidad, para aumentar el reto, y para las personas más completistas.

Algún cambio de escenario aporta frescura a su planteamiento

El modo historia puede durar en torno a una hora jugando de forma tranquila, pero se puede alargar si tenemos la mala suerte de ver el barril caer mucho más de lo deseado en una mala maniobra. También hay quien busca completarlo en el menor tiempo posible, ya hay marcadores de menos de media hora.

El poder del gancho

Para alargar la vida útil de The Hookmarine también disponemos del modo arcade, del cual ya os hablé en mis impresiones, pero se basa en sacar de las aguas hasta cinco barriles de desechos radioactivos en el menor tiempo posible, y, obviamente, manchando lo menos posible.

Como ya comenté, me resulta interesante el mensaje que manda Elendow con su juego, si apartamos lo frustrante que puede ser que el barril se caiga a mucha distancia desde el punto que nos encontramos, es una gran crítica a los desechos que nos podemos encontrar en los océanos.

Si el barril cae fuera de la pantalla veremos una marca de hacia dónde cae y la distancia según su tamaño

Es innegable la gran cantidad de vertidos tóxicos que podemos encontrar en las aguas del mundo, así que, lo mejor que podemos hacer es aportar nuestro granito de arena y no tirar basura al mar, sobre todo de vacaciones, donde no todo está permitido.

Este pequeño movimiento puede generar un gran cambio, mientras la política y las autoridades deberían encargarse de prohibir y perseguir a aquellas empresas que vierten materiales y líquidos tóxicos a los mares, cosa que va regular a día de hoy.

¿Por qué engancha?

Nuestra herramienta principal para el movimiento es nuestro gancho, el cual dirigimos con el ratón y decidimos el punto de enganche con un click, donde entra en juego nuestra pericia en su manejo para calcular bien el impulso realizado, así como el uso de la física para movilizar el barril de la mejor manera posible.

Es posible activar ayudas como una guía de apuntado con el gancho

Este utensilio tiene una longitud máxima determinada, así que cuanto más lejos llegue, más impulso nos dará, un hecho a tener en cuenta para realizar bien los cálculos necesarios. Esta mecánica nos incita a mejorar, a intentar resolver cada problema a través de la ruta más óptima, e, incluso, a arriesgarnos si es necesario.

Medir las distancias, así como la velocidad es crucial si queremos alcanzar un buen tiempo, y, si nos ponemos más precisos y precisas, intentar que el barril apenas toque las diferentes superficies que encontremos en el mar.

Elendow ha querido ayudarnos en algunos momentos gracias a puntos donde es más posible que el barril toque suelo, pero siempre cabe la posibilidad de que el barril vuelva al punto de inicio si la suerte no acompaña.

Los diferentes obstáculos son los grandes retos a batir

Apartado gráfico y sonoro

A nivel visual puede parecer sencillo a simple vista, pero las animaciones se han mejorado desde la última versión que pude probar, donde se nota un mundo submarino más vivo, gracias a las algas y los corales, así como por los obstáculos que aparecen en el camino.

El sistema de físicas está muy bien implementado y pulido, y el barril cae o se alza de la forma en que debe hacerlo, y ahí entra nuestra destreza para que siga su camino fuera del agua. A nivel de rendimiento en PC funciona a la perfección, no he encontrado ningún fallo en este aspecto.

A nivel sonoro cuenta con la maestría de Sara López Productiones, así que disponemos de piezas sonoras que acompañan a la perfección en nuestro periplo submarino, con temas relajantes, y otros que no lo son tanto cuando es necesario.

El barril dejará manchas en las superficies donde colisione

En cuanto a las opciones de accesibilidad es posible activar diferentes medidas como la posibilidad de resaltar el contorno del submarino y del barril, así como una guía que nos indique hacia dónde se dirigirá el gancho.

También es posible activar el movimiento libre, pero varias de estas medidas desactivan los logros que podemos conseguir al completar varios desafíos, echo en falta opciones para personas con daltonismo, de alto contraste, o notificaciones sonoras y visuales que ayudarían mucho a aquellas personas que las necesiten.

Conclusiones

Durante mucho tiempo he seguido la pista a esta creación de Elendow, así que me alegra ver el resultado final, donde sabe mantener nuestra atención, incita a retarnos para hacerlo cada vez mejor, y a estrujarnos el cerebro para encontrar las mejores rutas a la superficie.

Al final nos darán nuestro tiempo total y el número de manchas que hemos dejado a nuestro paso

Su corta duración es una de las pocas pegas que puedo decir, aunque también habría agradecido más opciones de personalización para el submarino, como diferentes colores o complementos, además de algún modo cooperativo para dos jugadores o jugadoras.

Los marcadores globales, y de amigos y amigas, ayudan a alargar su experiencia si queremos mejorar marcas, hacer el reto más complicado, o aprender las mejores rutas para completar el modo historia en el menor tiempo posible.

Sin duda, se trata de un gran juego para trabajar la tolerancia a la frustración, para mejorar la coordinación óculo-manual, que incita a usar nuestra inteligencia, la cual puede verse desafiada si el barril cae mucho más debajo de lo deseado, si os gustan los retos, aquí tenéis uno muy bueno, y divertido.

Reseña
Nota final
7.2
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analisis-the-hookmarine-limpia-el-oceano-a-golpe-de-ganchoUn título imprescindible si te gustan los retos, y más con su planteamiento de movimiento a través del gancho del submarino. Su corta duración puede que afecte al disfrute general, pero porque deja ganas de más, donde habrían quedado genial más escenarios, u opciones de personalización, pero se trata de una experiencia divertida y desafiante.