Este análisis ha sido realizado gracias a una copia facilitada por Plaion, título ya disponible para PC, Xbox Series X|S, PlayStation 5 (versión analizada).
¿Qué pasaría si Raymond Chandler escribiese una de sus novelas dentro de trescientos años? Seguramente el resultado sería muy parecido a lo que propone Nobody Wants to Die, una auténtica novela policiaca de los años treinta del pasado siglo ambientada unos trescientos años en el futuro.
Nos encontramos ante una propuesta narrativa retrofuturista en la que visitaremos algunos lugares de la actual (futura) NewYork, que se encuentra en franca decadencia.
Pero, ¿qué nos propone exactamente la obra de Critical Hit Games? Eso es exactamente lo que intentaré explicar en las próximas líneas. Así que, ponte cómodo y sigue leyendo para descubrir qué se esconde tras Nobody Wants to Die.
Una ambientación de película
Lo primero que llamará nuestra atención es la puesta en escena. Estamos ante un videojuego realizado con Unreal Engine 5 y se nota. Este trabajo está lleno de detalles que nos meten de lleno en ese ambiente futurista decadente de una NewYork en franca decadencia futurista.
El estilo gráfico de aspecto hiperrealista nos sumerge en un mundo creíble en el que la muerte, tal y como la conocemos hoy en día, ha desaparecido. Al morir, la consciencia del individuo pasa de un cuerpo a otro, así que, de alguna manera, la persona sigue viviendo, pero con otro cuerpo.
Alrededor de esta realidad, se construye todo un mundo decadente, donde se cuestiona si la mente es capaz de aguantar una “vida eterna” en un contexto como este. Los cuerpos hay que pagarlos y algunos arrastran taras de sus antiguas vidas. A más dinero, mejor cuerpo, muñeca.
El protagonista
Evidentemente, si hablamos de un videojuego cuyo guion podría estar escrito por el mismísimo Raymond Chandler, nos encontramos con un protagonista alcoholizado, que arrastra los problemas de un cuerpo que perteneció a un drogadicto.
El detective James Karra, por tanto, se verá atapado en un mar de drogas “legales” y alcohol que le ayudarán a olvidar los fantasmas del pasado que le atormentarán a lo largo de la aventura.
En este sentido, encuentro un gran acierto el hecho de controlar al detective Karra en primera persona ya que nos ayuda a identificarnos con sus luchas personales, sus traumas del pasado y esos fantasmas que lo atormentan día y noche.
Trabajamos para el Departamento de Mortandad, aunque esta vez actuaremos fuera de la ley. Para este menester contaremos con la ayuda de Sara Kai, quien nos ayudará a esclarecer lo sucedido.
El Inspector Gadget del futuro
La jugabilidad se basa en investigar las escenas del crimen, que ya adelanto que son algo escasas, y descubrir lo que realmente ocurrió en cada una de esas escenas. Para ello contamos con diferentes artilugios que nos ayudarán a lo largo de la investigación.
El mas interesante es el que nos permite manipular el tiempo para reconstruir la escena dentro de unas burbujas de tiempo donde iremos encontrado pistas que nos llevarán hasta el asesino.
Cada pista descubierta, nos irá también aportando luz sobre el contexto que rodea el estilo de vida de los neoyorquinos del futuro, un futuro de lo más deprimente donde se plantean una vida “eterna” mientras puedas pagarla, cambiando constantemente de cuerpo, una existencia en ninguna parte, o la muerte total y absoluta.
¿La vida y la muerte? ¿una vida cambiante pero larga o una vida corta pero intensa? ¿Una falsa eternidad en la Tierra o una posible eternidad futura en el más allá? Como diría Raymond Chandler:
De todas las curiosidades humanas, la curiosidad de un hombre por lo que no puede comprender es quizás la más extraña y duradera.
Y déjame decirte algo: No, no estamos ante un juego para niños, sino que se trata de un juego adulto, con conversaciones y escenas claramente adultas con contenido sexual incluido y mucha violencia de por medio. Avisado estás.
Junto al manipulador temporal, un artilugio de rayos X nos capacitará para descubrir el recorrido oculto de cables eléctricos y de las trayectorias de los proyectiles. Con la luz ultravioleta podremos rastrear los rastros de sangre de las víctimas.
Tres momentos en la eternidad
El juego se fundamenta sobre tres ejes claros: la investigación, las conversaciones con Sara y con un misterioso personaje y los momentos de deducción. Sobre el primero ya hemos hablado. El segundo eje es importante ya que, aparte de las diferentes líneas de diálogo que podremos escoger para responder, hay algunas que sólo serán accesibles según el devenir de la conversación. Y sí, algunas de nuestras respuestas también tendrán consecuencias que afectarán a la aventura.
¿Y qué sucede con los momentos en los que tendremos que determinar el hilo de nuestras investigaciones? No proponen nada nuevo, ya que pueden verse en los últimos videojuegos de Sherlock Holmes, pero son momentos en los que tenemos que construir nuestra hipótesis a base de ir creando una teoría que encaje con los hechos.
Y, como no podía ser de otra manera, utilizaremos botellas de diferentes tipos de alcohol para ir construyendo esas teorías que se irán convirtiendo en el eje de nuestras investigaciones. Para ello, se desplegará ante nosotros un tablero lleno de hexágonos en el que tendremos que ir uniendo diferentes pruebas hasta dar con las opciones correctas.
Ambientación de lujo
Como ya apuntaba al principio, éste es uno de los aspectos mejor trabajados en Nobody Wants to Die. Encontrarnos dentro de un vehículo que podría pertenecer a los años treinta o cuarenta del pasado siglo pero reconvertido en un vehículo futurista, no tiene precio. Lástima que este juego no soporte realidad virtual, porque sería toda una experiencia.
Otro aspecto tratado con una delicadeza extrema es su imprescindible banda sonora. Ese jazz sonando en los momentos de deducción es de lo mejor del juego. Mikolai Stroinski, que ya ha trabajado en The Witcher 3, Diablo Immortal League of Legends, Age of Empires 4 entre otros, es el encargado de crear esa magia musical.
Pero, aunque estamos ante una aventura de lo más interesante, el trabajo de Critical Hit Games tiene algunos peros. El más destacable es su duración. Unas cuatro horas, quizás un poco más si te recreas en las reconstrucciones, es lo que te durará una partida a esta buena aventura. ¿Y esto es malo? Pues, en este caso, bajo mi opinión, dura lo que ha de durar.
Me explico. Llega un punto donde el argumento y la historia no se puede estirar más. Y es ahí donde veo un acierto que la duración no sea mayor. Haber intentado alargar la historia para que la partida no fuese tan corta, hubiese echado por tierra todo el trabajo. Así que, por mi parte, es todo un acierto.
El doblaje en inglés es bueno, aunque no perfecto. La traducción al castellano es correcta y muy necesaria para seguir el hilo de toda la historia. Se agradece que llegue a nuestro idioma un videojuego que basa su gran fuerza en su poder narrativo.
Sobre el rendimiento, decir que en PlayStation 5 tendremos dos modos: el modo rendimiento y el modo calidad. En el primero, la carga gráfica recibirá un mínimo sacrificio a cambio de ofrecer los ansiados 60fps. En modo calidad intentará llegar a los 30fps, pero no siempre lo consigue. Recomiendo el modo rendimiento ya que, la pérdida gráfica no es tanta en realidad.
Conclusiones
Estamos ante un buen debut del estudio Critical Hit Games. Sin duda, su propuesta narrativa es altamente inmersiva y hace cuestionarnos temas muy interesantes que, incluso, podrían rayar la filosofía y la religión.
La ambientación es, sin duda, su aspecto más destacable, seguido por un sistema de juego sencillo pero que encaja perfectamente con el tempo de la narrativa propuesta. La destacable banda sonora acaba por cerrar un nudo que envuelve un trabajo excelente.
Si te gusta el cine negro, las películas policiacas, las novelas de detectives, el retrofuturismo y la vida atormentada de un detective alcoholizado en plena decadencia, no puedes perderte Nobody Wants to Die.















