SuperGiant Games es un estudio de desarrollo y edición de videojuegos independiente muy reconocida por sus trabajos, todos más que notables. Bastion, Transistor y Pyre eran sus títulos hasta la fecha, pero el 17 de septiembre salió de su fase Early Access lo que es la joya de la corona y el trabajo más cercano a la excelencia.

Desde que Hades salió en Early Access la compañía ha ido puliendo y puliendo su juego hasta la obra que nos ha llegado. Una obra que no se parece nada a sus antecesoras, todas totalmente diferentes entre sí; una novela visual de deportes, un ARPG postapocalíptico y una historia futurista.

A los Infiernos

Hades es un roguelite con perspectiva cenital y elementos propios del hack and slash donde nuestra meta es escapar del inframundo a través de una serie de mazmorras para poder alcanzar el mundo exterior. Obviamente, como el titulo nos deja intuir, estamos en una historia de dioses, una historia de mitología griega y una historia nunca vista en un roguelite en la que en cada intento de huida descubriremos algo más de la historia y de sus personajes.

Nos encarnamos en la piel de Zagreo, el hijo del mismísimo Hades. Ha llegado a oídos de los dioses que vamos a intentar escapar del inframundo y en nuestros múltiples intentos de huida ellos nos otorgaran bendiciones que nos ayudaran a hacer más sencillo nuestro camino hacia el Olimpo, potenciando nuestras habilidades y a nuestro personaje.

Cada Dios nos dará unas bendiciones relacionadas con sus poderes; Zeus nos otorgará rayos, Poseidón nos permitirá empujar con el agua, con Atenea podremos reflejar proyectiles y con Artemisa aumentaremos nuestro crítico…

Cada vez que terminemos un intento de huida del infierno volveremos al vestíbulo, que es la sala principal y en la que se reúnen todos los personajes con los que podemos hablar en el inframundo y dónde veremos que la historia avanza cada vez un poquito más. La satisfacción que te proporciona el juego al ver que vas progresando es extraordinaria porque siempre que llegamos algo ha cambiado.

Quizá haya un personaje que antes no estaba, o alguien se ha ido, pero en cada intento algo cambiará y algún personaje nos contará algo interesante que nos brindará nueva información sobre el mundo en el que estamos.

Que bajen los Dioses y lo vean

En el vestíbulo principal podemos encontrarnos a Hades, Dios del inframundo, nuestro padre y aquella persona que utilizará las medidas necesarias para evitar nuestra huida a la superficie. Además de Hades, podemos encontrar otros personajes de la mitología griega muy importantes e interesantes como Tantatos, personificación de la muerte; Hipnos, personificación del sueño; Nicte, personificación de la noche o personajes como Orfeo y Aquiles.

Todos ellos tienen un diseño único, utilizando las características propias que les representan, pero también aportando algo nuevo al concepto del personaje y haciendo una reinterpretación de cada uno de ellos.

Los dibujos de cada uno de ellos cuenta con trazo gordo, colores planos y mucho detalle. Así pues podemos ver a Zeus con su quitón y su barba blanca y un rayo en la mano, Hermes con sus alas doradas, Dionisio con uvas o Artemisa con su arco y carcaj.

Aparte de las conversaciones que podamos tener con los dioses a lo largo de la mazmorra así como con los habitantes de la corte de Hades que nos esperan en el vestíbulo del inframundo, podremos hablar con otra serie de personajes que nos encontraremos en habitaciones del inframundo.

Estos personajes (Sísifo, Eurídice y Patroclo) guardan relación con otros que se encuentran fuera de la mazmorra. Deberemos hablar con ellos si queremos saber más sobre su historia y conocer todo lo que este juego tiene por ofrecer (que no es poco).

Bendecidos por los dioses

Contaremos principalmente con 6 armas: espada, lanza, escudo, guantes, arco y arma de fuego. A medida que avancemos en la historia podremos desbloquear diferentes aspectos de la misma arma que nos darán determinadas bonificaciones y harán cambiar nuestra forma de jugar, o nuestra elección en las bendiciones que los dioses nos otorgan.

Con cada arma tendremos que jugar de una manera diferente. Mientras que con el arco jugaremos manteniendo las distancias en todo momento y potenciando el crítico con Artemisa y alejando a los enemigos con las olas de Poseidón, con los guantes decidiremos optar por opciones más ofensivas como los rayos de Zeus o el daño por castigo o la resaca de Dionisio.

Todas comparten un mismo sistema de ataques, con pequeñas variaciones. Un ataque rápido, uno cargado, otro contundente y por último un ataque a distancia que tiene Zagreo.

Todas estas habilidades sufrirán modificaciones según las bendiciones que recibamos. Cabe decir que el control de cada arma es precisa y totalmente satisfactoria.

Los caminos del señor…

Según el arma y las bendiciones que vayan apareciendo por el camino decidiremos escoger una ruta por encima de otra, esto hará que cada partida sea totalmente diferente a la anterior, Además el juego te premia con bonificaciones dentro de la mazmorra por escoger armas distintas.

Al limpiar cada sala obtendremos el premio que nos indicaba la puerta. Las recompensas pueden ser una bendición de los dioses, un corazón de centauro (que aumentará nuestra vida en 25 puntos) monedas de oro, puntos de oscuridad, llaves, néctar o gemas.

Mientras que las monedas de oro las utilizaremos para comprar en la tienda de Caronte que encontraremos dentro de la mazmorra, los puntos de oscuridad, las llaves y las gemas las utilizaremos, por lo general, fuera de ella.

Los puntos de oscuridad los utilizaremos en el espejo de Nicte. Aquí podremos desbloquear y mejorar habilidades de Zagreo. Las llaves nos servirán también para desbloquear nuevos talentos en el espejo ya mencionado. Las gemas las utilizaremos para hacer cambios en la morada de Hades, añadiendo cosas a nuestra habitación, a la cocina o a la sala del trono. Por último, el néctar será lo que nos hará mejorar nuestra relación con cada uno de los personajes que intervienen en la historia. Al mejorar nuestra relación con los distintos personajes conoceremos más sobre su historia y también nos darán regalos.

El poder de los dioses

Aparte de las recompensas que podemos encontrarnos en las salas comunes también obtendremos recompensas al derrotar a los 4 jefes que nos encontraremos en las 4 zonas en las que se divide el infierno (Tártaro, Asfódelos, Elíseo, Estigia). Al derrotar a cada jefe de zona nos dará una recompensa diferente. Estas son la sangre demoniaca, el diamante o la ambrosia.

La sangre demoniaca la utilizaremos para mejorar nuestras armas, el diamante para desbloquear contratos en la sala del trono y desbloquear nuevas historias  y la ambrosia la utilizaremos para aumentar al máximo las relaciones.

Otro tipo de salas que podemos encontrarnos en nuestro camino son las salas especiales, como la sala de Caos, que tendremos que pagar con un poco de nuestra vida para entrar y que, sufriendo un hándicap momentáneo, nos brindará una mejora. También está la entrada al Erebo que duplicará nuestras ganancias.

Hacer las cosas como los dioses mandan

El juego es completamente adictivo por varias razones. En primer lugar por saber cómo tratar la historia, dándonos un poquito más después de cada intento. Es un premio a nuestro avance, da igual que hayamos llegado al final o nos hayamos muerto prácticamente nada más salir, pues vamos a conocer algo más.

Otra razón más es la dificultad. Totalmente bien medida, siendo un reto constante y cada vez que Zagreo se hace más fuerte gracias al espejo de Nicte y a las armas, también podemos subir la dificultad de la mazmorra mediante contratos que harán más fuertes a los enemigos.

Hablando de los enemigos, otra razón es el diseño de estos. Ya hemos hablado del delicioso diseño de los dioses y de los personajes que intervienen en la historia, pero  los enemigos también tienen un diseño muy trabajado. Sobre todo los jefes. Tanto el diseño de las erinias, como de la hidra y de Teseo y Asterión son diseños espectaculares y cuidados al detalle. El juego está hecho con mucho mimo y eso se nota.

La banda sonora original del juego es otra de las delicias que nos trae. Tanto dentro de la mazmorra mientras estás en una sala peleando, como cuando estás en el vestíbulo, la música se disfruta. Cuando escuchas cantar a Orfeo por primera vez te quedas embobado, y eso pocas veces nos ha pasado en un juego.

Las voces en inglés están también muy bien trabajadas, todas tienen un toque característico que dotan de más personalidad si cabe a cada uno de los dioses. Por poner alguna pega (aparte de no tener audio en español) es la variedad de enemigos. Es cierto que cada zona presenta enemigos nuevos, pero no quita que parezcan pocos.

Conclusión

Estamos ante un juego que gustará prácticamente a todo el mundo. A los que conocían ya algo de mitología griega y a los que no, a los que les gustan los roguelite y los que no. Es el mejor juego que ha sacado SuperGiant Games y es para sacar pecho, porque son palabras mayores.

Ha sabido destacar en género plagado de títulos, destacando en cosas que no destacaba ningún otro. Seguro que nos dejamos cosas, pues son horas y horas que saben a gloria… ¡Que los dioses nos perdonen!

Si no queréis hacer enfadar a los dioses, tenéis el juego en Steam por 20,99€ y vale cada uno de los céntimos.