A nadie se le escapa que en esta generación de consolas parece existir una ingente cantidad de remasterizaciones, remakes, ports, revisiones o como cada uno guste llamarlo dependiendo de los cambios que tengan lugar en consonancia con el título original del que proceden. En el caso de Fairy Fencer F: Advent Dark Force, debemos tener en cuenta que el juego es otra versión del ya aparecido en PlayStation 3 (hace apenas escasos 3 años de su debut japonés, o algo menos de 2 si nos situamos en territorio occidental) actualizado y optimizado para la generación actual de consolas. Al margen de las opiniones personales de cada uno en relación al lanzamiento de revisiones de juegos a corto/medio plazo, cabe preguntarse cuanto ha cambiado el juego en este tiempo, y si merece o no la pena el trabajo de los compañeros de Compile Hearts.

Construido sobre las sólidas mecánicas de juego de la famosa franquicia Hyperdimension Neptunia, nos encontramos con una versión más destacable del juego de rol japonés en todos los aspectos en comparación con su antecesor. Gráficos mejorados, peleas más grandes y dos argumentos adicionales junto con terminaciones para cada chica. ¿Queréis saber más sobre este título? Entonces os aconsejamos que nos acompañéis a lo largo de las siguientes líneas.

Historia

Antes de nada ahondemos un poco en el porqué del nombre del juego, ¿A qué se refiere exactamente Fairy Fencer? Al comenzar nuestra aventura se nos hablará sobre una antigua guerra, un conflicto entre una Diosa y un Dios malvado y tiránico, que ahora y tras una ardua batalla se encuentran congelados en el tiempo y el espacio. Estas deidades utilizaron una serie de armas especiales durante su trifulca bautizadas con el nombre de “Furies”, que fueron empuñadas por un grupo de elegidos que pasaban a ser conocidos como “Fencers”. Estas armas se pueden encontrar en forma de hadas (Fairy), y debido a su inmenso poder, los “Fencers” se dedican plenamente a la búsqueda y recolección de estas.

Fairy Fencer F ADVENT DARK FORCE 1

Más pronto que tarde el juego nos pondrá en la piel del joven y carismático Fang, quien intentará con éxito extraer una espada que se cree popularmente, tiene la habilidad de conceder un deseo. ¿Cuál es la sorpresa del muchacho al retirar la espada del pedestal, y ser recibido por la simpática hada Eryn? Nuestra amnésica compañera dará a Fang la noticia de que es un Fencer, y que la espada que acaba de retirar es una de las Furies, por lo que su deber es buscar y hacerse con el resto de Furies para despertar nuevamente a la Diosa y traer paz al mundo. Aunque esto choca en principio con el estilo de vida “relajado” de nuestro protagonista, finalmente accede a ayudar a Eryn a reunir las Furies e intentar así recuperar su memoria perdida.

La historia aún con sus clichés y sin haber inventado nada nuevo, es ciertamente más destacable si la comparamos con lo que suele provenir de esta desarrolladora. Mientras que el humor bonachón sigue siendo una vez más una seña inequívoca de identidad, al igual que el fanservice, aunque en menor medida que en la saga Neptunia.

Jugabilidad

El juego combina acción y mecánicas típicas de combates por turnos, en su particular sistema de combate, el cual se pone interesante sobre todo cuando disponemos de varios miembros en nuestro equipo (hasta un máximo de seis) en una batalla. Cuando no estamos en combate somos libres de vagar por el mapa, pero en el momento en el que entremos en contacto con un enemigo el combate dará inicio. Además, es interesante saber que si nos acercamos a los enemigos por su espalda y les golpeamos antes de iniciar la pelea, partiremos con ventaja y podremos atacar primero. Obviamente, sucede justo lo contrario si es el rival el que nos caza a nosotros por la retaguardia, por lo que debemos planificar y ser cuidadosos. Durante los encuentros, veremos brillar una especie de anillos de color azul en el suelo alrededor de los personajes y enemigos, cuya finalidad es mostrar el rango de movimiento de cada personaje. A estos se les sumarán otros círculos naranjas de menor tamaño que nos permitirán conocer el alcance de los ataques de los combatientes.

El combate es probablemente la parte más divertida del título, y de corte muy similar a lo visto en la franquicia Neptunia. Cada personaje puede desbloquear hasta cuatro movimientos combinados que se pueden personalizar a gusto del jugador. Además los componentes del equipo disponen de una habilidad llamada “Fairize”, que llevará a nuestros personajes a un nuevo nivel a la hora de pelear, dotándolos de unas llamativas armaduras al igual que lo visto con el modo disco duro de la serie Neptunia. La dificultad es otro de los cambios que se ha implementado en comparación con la versión original de PS3, para ofrecernos una experiencia algo más desafiante. El combate en general es entretenido y muy disfrutable debido en gran parte a la abundancia de opciones de personalización.

La finalidad como ya mencionamos antes, es la de reunir todas las Furies, lo cual nos presenta un patrón bastante sencillo sobre la funcionalidad del juego. Generalmente tendremos que visitar a la pequeña y codiciosa Lola, una vez que le compramos información sobre la ubicación de una de estas armas, marchamos rumbo a una mazmorra en la cual nos espera el jefe de turno custodiando el arma, una vez que hayamos hecho buena cuenta del boss tendremos una nueva hada en nuestro poder, y vuelta a empezar.

Para poder acceder a las mazmorras debemos seleccionarlas en el mapa, y utilizar una de nuestras Furies para desbloquearla. Dependiendo del arma que seleccionemos, la jugabilidad de la mazmorra cambiará levemente. Algunas mejorarán nuestros ataques físicos a cambio de debilitar los ataques mágicos, otros nos impedirán utilizar habilidades pero nos proporcionarán experiencia o dinero extra.

Una vez que encontramos un hada, lo aconsejable es ir a la posada y fusionarlas con las Furies que pueblan el cuerpo de las aletargadas deidades. El juego nos brinda la oportunidad de liberar cualquiera de las divinidades, lo cual es una agradable sorpresa y un aliciente de rejugabilidad para todos aquellos que quieran saber lo que sucede en caso de liberar al Dios Vil o a la Diosa. Las hadas que son fusionadas con Furies vienen en forma de tarjetas que se pueden subir de nivel, aunque no las obtendremos sin una batalla previa. Estas hadas se pueden equipar en nuestros personajes, proporcionándoles así algunas capacidades interesantes. Las hadas otorgan poderes elementales y mejoras de otro tipo como ganar más experiencia, o ser más diestros con el manejo de un tipo de arma determinada.

Al ganar experiencia nuestros protagonistas subirán de nivel y obtendremos unos puntos que podremos utilizar para aumentar sus poderes y habilidades. Disponemos asimismo de tiendas para comprar o vender objetos varios, y con el tiempo sintetizarlos nosotros mismos si disponemos de los materiales necesarios. Hay varios lugares donde puedes ir a hablar con los lugareños para obtener información acerca de donde ir. El dinero también se usa para adquirir información para misiones, para ello tendremos que ir a visitar a nuestra pequeña proveedora de información.

Gráficos, sonido y duración

Los gráficos del juego como en la mayoría de los JRPG, tienden a ser poco impresionantes, y para ser una revisión de un juego de PlayStation 3 llevado a PlayStation 4 deja bastante que desear en este apartado, aunque al menos ha conseguido pasar de los 30 fps y 720p originales de PS3 a los 60 fps y 1080p en PS4, y esa fluidez siempre es de agradecer. Esto se hace especialmente evidente cuando nos detenemos a mirar la escasez de detalles que se da a los ambientes dentro de las mazmorras, que a fin de cuentas es donde pasaremos la mayor parte de nuestras horas de juego. Los fondos planos nunca se las arreglan para sentirse vivos, o al menos interesantes.

Las escenas de corte, secuencias, jefes y personajes sin embargo se ven muy bien. Parece tener también algún pequeño problema ocasional de texturas a la hora de correr por los mapas, aunque no es terrible, carecía de definición y calidad. Esto podría ser algo que podría molestar a algunos, pero seguro que otros lo pasarán por alto sin mayor problema.

La banda sonora funciona bastante bien con lo que propone el juego, y crea una buena ambientación en relación a la acción, no obstante se echa en falta algunos altibajos y momentos épicos típicos de este tipo de producciones. El doblaje es correcto, y aunque carece como es habitual de una traducción a nuestra lengua, sigue manteniendo las voces originales en japonés, lo cual agradecerán todos aquellos jugadores habitual del rol nipón.

La duración siempre es un tema complejo a la hora de hablar de títulos de rol, ya sea en su rama occidental o japonesa. La historia principal del título puede llevarnos alrededor de 30-35 horas fácilmente, pero no podemos olvidar las misiones secundarias y demás, que pueden darnos otras 10-12 horas, por lo que realmente todo dependerá del tipo de jugador que seáis. A esto hay que añadirle la desinformación acerca del tema de la reactivación de los dioses, por lo que si queréis el 100% de la historia es muy probable que tengáis que jugar nuevamente para revivir a la otra deidad y ver así que es lo que ocurre en cada caso.

Conclusión

Compile Hearts sigue trabajando sobre la base que más interiorizada tiene y en la que más cómodo parece sentirse, el rol japonés de corte anime. Fairy Fencer F: Advent Dark Force es una inclusión bienvenida al catálogo de PlayStation 4, y que definitivamente vale la pena si sois fans del género, sobre todo si os gusta el trabajo de la desarrolladora japonesa. El título nos ofrece un sistema de combate muy entretenido, un encantador elenco de personajes, y un montón de opciones de personalización. Además, en esta versión de PS4 podemos disfrutar de un mejor framerate que suaviza el combate, y múltiples finales.

No son muchos los puntos negativos que pueda achacar al título, aunque siempre hay algunas cosas mejorables. Las misiones secundarias por ejemplo, son bastante genéricas y aburridas, y nos tendrán de una mazmorra a otra recolectando los mismos objetos y matando los mismos monstruos una y otra vez. Visualmente aunque es innegable que ha ido a mejor en comparación con su primera versión, sigue estando por debajo de lo que cabe esperar a estas alturas de la generación. Por último, puestos a pedir sería fantástico que los subtítulos tuviesen una opción para jugar en castellano, pero eh, estoy seguro de que aquellos que llevéis a vuestras espaldas una importante cantidad de juegos de rol japonés como yo, sabréis perdonar perfectamente estos dos últimos puntos, dado que son muchos los títulos de este género que vienen sin traducir a nuestro idioma, y generalmente el apartado visual no suele ser nunca lo más espectacular de estos juegos.

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