Este análisis se ha realizado en base a la versión para Nintendo Switch y gracias a un código digital cedido por Ysbryd Games. Juego también disponible en PlayStation 4, Xbox One y PC.

Tras un inesperado cambio de planes, Necrosoft Games e Ysbryd Games estrenan Demonschool, su prometedora mezcla de estrategia y RPG.

Inspirado en el terror italiano y en Shin Megami Tensei, el juego ya está disponible para Nintendo Switch, PlayStation 4, Xbox One y PC (Steam y la Epic Games Store). En este, nuestro análisis, descubriremos si la espera ha merecido la pena.

No quiero ir al cole ¿O sí?

En esta aventura nos pondremos en las botas de Faye, la flamante nueva alumna de la universidad Hemsk se prepara para su primer año.

Sin embargo, ella sabe que esta universidad no es todo lo que se promociona de cara al público. Como heredera de un largo (aunque caído en el olvido), linaje de cazadores de demonios, se dará cuenta de que sus clases serán un poco "distintas" a las de la mayoría.

Una oscura conspiración, una profecía y un mundo que podría decir adiós muy pronto son cosas de este primer año, aunque la pregunta es ¿conseguirá hacer su trabajo sin dejarse suspender?

Turno a turno hacia la victoria

Una de las primeras cosas que destacan de Demonschool es su sistema de combate. Es el clásico sistema por turnos, pero con el pequeño giro de que podemos ver una predicción sobre cómo afectarán en el campo de batalla.

Es un sistema fácil de aprender, pero bastante complicado de dominar debido a la propia dificultad del juego, especialmente al inicio. De inicio Demonschool es uno de esos juegos que te demuestra que la vida es dura y cada error que cometas se pagará caro, por lo que se prioriza más el pensar las cosas a simplemente atacar por atacar.

Por muy poderoso o poderosa que te sientas, en menos de lo que canta un gallo te puedes ver rodeado de enemigos y perder la partida.

Cada uno de los 15 personajes tiene su propio estilo de juego y saber fusionarlos es lo que puede inclinar las tornas a tu favor. Por ejemplo, Namako no es muy buena atacando, pero al moverse a través de un enemigo puede empujarlo hacia otra casilla, lo cual puede dar pie a combos.

Aprovechar las sinergias entre personajes es algo a tener en cuenta, ya que los movimientos por turno son limitados y saber aprovecharlos te facilitará muchísimo la vida. Es una mecánica que comienza de a pocos, siendo bastante intuitiva, y se va volviendo bastante más compleja (y con nuevas posibilidades) según progresemos en la historia.

Como veis, la dificultad no es alta, pero el margen de error es bastante reducido, y ahí es donde se agradece que cada turno se pueda planificar en profundidad antes de darle al botón de "acción".

Si aún así las cosas se hacen cuesta arriba, pero no quieres dejar el juego aparcado. Te alegrará saber que hay una opción de "Casi invencibilidad". No os cortéis en experimentar con esta opción, pues no se penaliza de ningún modo.

¡Aquí también se descansa!

Como no todo en la vida es luchar (incluso aunque el apocalipsis esté al caer), contamos con diversas actividades para mantener a Faye y sus amigos entretenidos.

Desde las clásicas actividades de pesca esta el cantar en un karaoke (que está maldito), Demonschool es un juego que entiende que el fan de esta clase de juegos también necesita un momento para quitarse de encima el estrés de tanto combate milimétrico.

También podemos quedar con nuestros compañeros de equipo para conocer un poco más acerca de su vida e inquietudes, aumentando nuestra confianza con ellos. Con un número más que generoso de personajes jugables, el lado social no podía quedarse atrás.

Visualmente bonito, aunque...

A nivel visual este es un juego que impresiona y gusta desde la primera toma de contacto. Es algo que se podía percibir desde el primer tráiler, pero que aún así no deja de ser algo que de gusto ver en movimiento.

Los diversos escenarios que recorremos a lo largo del juego están bastante detallados e inspirados, y aunque en los combates contra enemigos comunes se flaquea un poco en este apartado, durante las batallas contra los jefes es donde el juego brilla.

Excelente referencia

En cuanto al sonido, tenemos un juego sin voces, pero que se ve acompaño de una excelente banda sonora. Es una banda que va cambiando según el día en el que estemos, por lo que nunca llega a hacerse tediosa.

Necrosoft Games e Ysbryd Games nos presentan un juego traducido al español, aunque... es una que deja bastante que desear con respecto a los estándares a los que usualmente estamos acostumbrados en España.

En primer lugar aclarar que esto no lo digo por el hecho de que la traducción se haya hecho pensando en nuestros hermanos de Latinoamérica. La traducción como tal cuenta con varios errores de ortografía, pero también peca de abusar de los mexicanismos.

Soy alguien que creció en Latinoamérica, así que normalmente no suelo tener problema cuando una traducción no está localizada para España, pero en este caso ha sido algo imposible de notar. Incluso para una traducción latinoamericana, es excesivo.

Acerca del rendimiento, es verdad que de lanzamiento había algún que otro bug, que no llegaban a romper el juego pero estaban ahí, pero con las semanas el equipo ha trabajado arduamente en corregirlos. Mi experiencia reciente ha sido más que fluida y sin grande inconvenientes.

Quiero destacar que este análisis se ha realizado sobre la versión para Nintendo Switch en Nintendo Switch 2 (compatibilidad perfecta).

Un fuerte aplauso

Aunque la espera por Demonschool se ha hecho un tanto larga, Necrosoft Games ha cumplido con creces al entregarnos, no sólo un destacado indie, sino también uno de los mejores RPG del año.

Pese a que la traducción puede echar un poco para atrás, este es un juego que consigue destacar por mérito propio en todos sus apartados e incluso se toma la molestia de ser accesible para quienes quieran disfrutarlo sin grandes complicaciones.

Faye es una protagonista que se hace querer desde el primer momento, y su primer año en la universidad es uno que recordaré con mucho cariño.

Demonschool
¡SE PUEDE ACARICIAR AL PERRO!