Este análisis ha sido realizado con una copia facilitada por Outrageous. Juego disponible en NINTENDO SWITCH, PC, PLAYSTATION 4 (versión analizada) y XBOX ONE.

Introducción

Hay algunos juegos que se arriesgan a ser distintos, intentando usar la baza de la originalidad para destacar entre una oferta cada vez más abultada.

Lo diferente puede enamorar o bien puede aburrir soberanamente, pero en cualquier caso es osado y merece un reconocimiento.

Darq es uno de esos juegos atípicos que entran por los ojos, y así me entró a mí cuando estaba mirando las novedades de diciembre. Dicho y hecho, me propuse analizarlo y aquí estoy escribiendo estas líneas.

Darq 1

Duerme pequeñín

Darq nos pone en la piel de un niño más bien psicodélico, con un traje de mimo francés y un cabezón algo alienígena. El chaval vive en una casa cuya ambientación encandila inmediatamente, con un estilo tirando al blanco y negro pero sin serlo completamente.

La vista es lateral, y pronto descubriremos que en esta casa tan detallada no hay mucho que hacer aparte de irse a la cama…

Darq 2

Es entonces cuando nuestro cuerpo parece desdoblarse y, a modo de sueño o más bien pesadilla, el chavalín se transporta a un mundo onírico tan cuidado y detallado como su propia morada.

Los siete sueños capitales

Esto me lo he sacado yo de la manga, pero sí es cierto que Darq se divide en siete fases bien diferenciadas que representan sendas pesadillas, siendo su corta duración sin duda su talón de Aquiles.

Cada nivel nos pone en un entorno determinado: el hospital, el parque, el tren… Todos sorprenden por su originalidad y excelente factura artística, siendo imposible quedarse indiferente ante una visión tan intimista y detallada.

Darq 3

Darq no es un juego de miedo al ser un deleite estético, es decir no te metes en la piel del personaje sino que lo miras como quien observa un cuadro. Pero sí es una experiencia sobrecogedora por momentos, con un final a la altura de las expectativas y abundantes momentos surrealistas por el camino.

Cierto es que el juego abusa de los sustos, pero a mí este recurso me gusta ya que impide que te vayas acomodando demasiado en tu butaca ante un título que, al fin y al cabo, versa sobre los sueños; y además es justo decir que los sobresaltos están implementados con mucho tino, cuando menos te lo esperas.

Darq 4

Vale, pero ¿de qué va?

Darq es un juego de puzles, básicamente. Quien escribe estas líneas solía renegar del género, pero, aunque evidentemente no vais a encontrar una aventura de 100 horas en un mundo abierto, los puzles ya no son lo que eran. Tal vez desde Limbo, tal vez desde algo antes.

El caso es que no hay nada más gratificante que darle al coco mientras te maravillas de lo que ves en una simulación de aventura. Además la dificultad está perfectamente medida, no siendo Darq ni un juego fácil ni uno de esos donde te quedas atascado horas. Todo es intuitivo y estimulante, siendo ésta quizás su mayor baza.

La originalidad de los puzles es algo digno de admiración, porque pareciera que la cosa consiste en encontrar un objeto aquí y usarlo allá. Pero si echas la vista atrás te das cuenta de que Darq juega con la gravedad, con la profundidad y con abundantes minijuegos a modo de pruebas. Todo ello siempre combinado con el surrealismo y un toque grotesco.

Aspecto técnico

Visualmente Darq cumple con nota. El prota da un cierto repelús como el juego sin duda busca, pero pronto le cogeremos cariño a este extraño niño. O más bien sea lo más humano que encontremos entre la maraña de seres que pueblan las delirantes fases.

Darq 5

La dirección artística es soberbia, los gráficos lucen muy bien dentro de sus modestas ambiciones, y en definitiva Darq es un juego que sin duda entra por los ojos.

Sobre el sonido, como no podría ser de otra forma, en este caso es una pieza esencial del conjunto, ya que sin la música puntual ni los geniales efectos Darq se disiparía como un terrón de azúcar. Sobra decir que en esta experiencia nadie dice una sola palabra, ni falta que hace.

Darq 6

Conclusión

Darq podría ser algo así como el núcleo de un juego mayor, y sería uno alucinante. Sin embargo se adivinan detrás unos recursos moderados que no han permitido alargar la experiencia más allá de unas dos o tres horas dependiendo de cuánto os atasquéis.

La Complete Edition que analizamos incluye además dos nuevas fases: la torre y la cripta, ambas relacionados entre sí de una forma macabra que ya descubriréis. El hecho de que tras terminar el juego propiamente dicho corras a completar estos dos niveles adicionales es un buen resumen de lo que has disfrutado por el camino.

Darq 7

Al comienzo de este análisis dije que la originalidad puede jugar a favor o en contra de un videojuego, y en el caso de Darq sin duda le da un empujón en la buena dirección.

En definitiva Darq es un título que probablemente te enorgullezcas de tener en tu videoteca como una joyita, en esa carpeta donde también deberían estar Limbo, Inside, Vane, Journey y otros juegos que superan la barrera de lo simplemente pretencioso para encumbrarse en el olimpo indie, aunque sea como un dios menor.