Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital facilitada por JanduSoft, título actualmente disponible en digital para Nintendo Switch (versión analizada), PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S, y PC, y próximamente en físico por Tesura Games.

Siempre digo que el talento nacional está a un nivel muy elevado, y no me resulta repetitivo el hecho de poder decirlo, ya que considero que es un orgullo para la industria de los videojuegos en España, en el análisis de hoy podré desgranar uno de estos ejemplos que derrochan talento por los cuatro costados, ya que en Abathor veremos una aventura con todo lo bueno del estilo clásico de los 16 bits, con añadidos que son todo un acierto.

Esta creación de Pow Pixel Games, y publicada por JanduSoft, nos traslada a un continente desolado por las criaturas que han surgido de las Puertas de Abathor, donde cuatro personajes deben unir fuerzas para salvar a todos los seres vivos en este plataformas de acción arcade en 2D, cuya propuesta es exigente, pero que nos da las herramientas suficientes para poder avanzar.

Volvemos a la época de los arcades de los años 80 y 90 con gusto, y con ganas de avanzar a través de las 10 zonas disponibles dentro del juego, que albergan sus propios secretos, mientras disfrutamos de un pixel art que es toda una delicia visual, pero procedo a contar todo lo que esconde la apertura de las Puertas de Abathor.

Historia y mitología

Uno de los puntos que destacan dentro de la propuesta de este título, es la creación de su lore en base a parte de la mitología griega, que se puede apreciar en varios de los enemigos que nos encontraremos, tales como minotauros o arpías, en su arquitectura bien marcada, así como su inspiración en los escritos de Platón, y el mapa de Atanasio, como ya nos contaron en la presentación en las oficinas de Nintendo.

El cuarteto protagonista se desplaza a la Atlántida para salvar lo que queda de ella, una ciudad que siempre se ha movido entre el mito y la realidad a lo largo de los años, aquí podemos apreciar sus tierras, y cómo han sido imaginadas por el estudio de desarrollo formado por los hermanos Garay, pero estos terrenos han sido desolados por demonios y bestias, liberadas por los dioses debido a la arrogancia, los pecados, y los errores cometidos por el pueblo atlante, que ha gobernado los océanos durante mucho tiempo.

Al principio de esta aventura, y cada vez que carguemos partida desde el menú principal, nos darán a elegir entre cuatro personajes, cada uno, y cada una de ellas con diferentes peculiaridades, pero quienes portan espada para realizar ataques, y habilidades especiales. El lore que rodea a esta historia, así como el desarrollo de la misma, podemos estudiarlo en una sección previa a cada fase, o desde el mapa principal, este conocimiento es optativo, pero va apareciendo poco a poco para no apabullar al jugador o jugadora, y es de fácil lectura.

Cada zona cuenta con sus propios detalles y peculiaridades

Puede que en algunas fases aparezcan carteles donde se amplia dicha historia, pero se trata de un título que va al grano si así lo deseamos, donde gran peso reside en su jugabilidad, aún así, recomiendo leer cada parte de la historia, así como de los personajes y las localizaciones, porque nos ayudan a mejorar la inmersión en todo lo que esta ocurriendo, y es muy interesante de conocer, sobre todo si te gusta la mitología. Terminar todas las fases nos puede llevar alrededor de 12 o 14 horas con la pericia suficiente, pero serán muchas más gracias a sus desafíos, y dependiendo de la dificultad elegida.

Jugabilidad clásica

En Abathor encontramos unos controles sencillos, pero que aumentan en complejidad según avanzamos en cada fase, desde el comienzo el juego ya nos sugiere que las primeras zonas son una especie de entrenamiento de nuestras habilidades, donde cada personaje puede saltar, realizar un ataque básico, la habilidad propia del personaje, y otra habilidad diferente como un dash, un esquive, y poderes sobrenaturales en el casos de Azaes, el brujo.

Esta variedad de habilidades aseguran una buena rejugabilidad, ya que cada personaje tiene sus matices, además de stats diferentes entre fuerza, velocidad, y defensa. Este título se aleja del planteamiento metroidvania para darnos una experiencia arcade clásica, además de acercarse más a un estilo beat'em up que tanto gustaba en la época en la que basa su experiencia.

 

 

Ataques cuerpo a cuerpo, proyectiles, y golpes voladores, los enemigos saben hacer de todo

La parte de plataformas dentro del juego cobra gran protagonismo, donde debemos superar diferentes retos de saltos ajustados, otros sobre diferentes alturas, así como aprender a posicionarnos en determinadas plataformas para realizar ataques más estratégicos, porque en Abathor la variedad de enemigos esta a la orden del día, y cada uno de ellos cuenta con sus propios patrones de movimientos, y ataques.

Esto resulta estimulante puesto que siempre nos lleva a crear nuevas formas de adaptación, sobre todo gracias al cambio de zona, donde suele cambiar el escenario, así como los enemigos y su distribución, por ello, es un título que se mantiene fresco con el paso de las horas, y siempre nos sorprenderá con alguna nueva mecánica de la propia fase, o con las peculiaridades de nuevos enemigos.

Su ambientación de fantasía oscura sabe conjugarse bien con las posibilidades que ofrece, como los objetos consumibles, que van desde armas arrojadizas, pasando por pociones y magia, hasta invocaciones devastadoras. En algunas fases de cada zona podemos comprar mejoras a un vendedor de pocas palabras, que pueden aumentar nuestra fuerza, la velocidad de ataque, comprar más créditos, o el incremento de la velocidad, y la potencia de salto entre otras.

Los efectos visuales son muy variados gracias a su buen pixel art

Abathor no ha parado de sorprenderme a lo largo de su aventura a nivel jugable, con fases complejas en cuanto a saltos se refiere, enemigos variados y diferentes entre sí, zonas donde avanzamos sobre raíles en una vagoneta, encima de una plataforma, o cabalgamos un delfín bajo el agua, entre otras curiosas formas de plantear nuevas fases para mantener al jugador o jugadora en un buen nivel de estimulación sensorial.

Esto último va relacionado con la dificultad, al comenzar podemos seleccionar entre fácil, o normal, pudiendo desbloquear el modo difícil al supera la dificultad intermedia, donde podemos conseguir una fase extra y el final verdadero, todo un reto a batir bajo mi punto de vista, y genial para aquellas personas más completistas.

Se trata de un juego que demanda nuestra atención en el buen sentido, para estudiar a los enemigos, sus patrones de ataque, y las posibilidades que ofrece cada personaje. El primero de ellos Crantor, nuestro Conan particular, es algo lento en el manejo, pero bien equilibrado en general, la siguiente es Sais, la valkirya, porta un escudo con el que poder hacer parrys muy útiles, el tercero, Kritias, es ágil y veloz, y el último es capaz de usar una magia concreta que aumenta su poder de ataque, y es devastador en combate.

Las plataformas y los combates saben equilibrarse para ofrecer una experiencia desafiante

Zonas y fases variadas

El juego cuenta con más de 50 fases, cuya dificultad va en aumento de forma progresiva, y siempre viene bien tener preparados unos buenos créditos, porque, al morir, perdemos un crédito y no son abundantes en dificultad normal, si perdemos todos los créditos, volveremos al principio de cada zona, donde la mayoría se desgrana en 5 fases, así que, si perecemos en la quinta sin créditos, volvemos a la primera fase de la zona.

Al saber este dato es importante estudiar el coste beneficio de nuestras acciones, con preguntas tipo “¿Merece la pena el riesgo de adquirir ese cofre elevado?”,” ¿Es necesario acabar con todos los enemigos?”, y con ellas responderte si el riesgo compensa al tener pocos créditos. Esta gestión de nuestros recursos y nuestra valentía juega a favor de Abathor, que sabe compensar bien todo lo que propone, y, aunque en ocasiones puede resultar difícil, ofrece facilidades si sabemos gestionar bien el dinero disponible, y el uso de objetos y habilidades.

Su vertiente multijugador local es una de las más valoradas, ya que podemos avanzar por todas las zonas en compañía, donde se premia a la persona que haya acabado con más enemigos en cada fase, un hecho que suma algo de competitividad a su planteamiento cooperativo, pero siempre es más divertido defender la Atlántida en compañía, y ver las posibilidades que ofrece en grupo. No dispone de multijugador online, pero existe la posibilidad de usar el Remote Play Together en Steam para ello.

Las fases de este tipo no son numerosas, pero son muy agradecidas

Además de algunos cofres secretos, Abathor nos puede premiar si exploramos cada zona a fondo, al destruir algunas paredes, o al volver sobre nuestros pasos, cuenta con las suficientes peculiaridades para invertir algo de tiempo en explorar, pero sin explayarse en ello, siendo más directo en su planteamiento lineal de avanzar por cada zona, donde se disponen algunos puntos intermedios de reaparición, para no tener que volver al principio.

En algunos puntos veremos una estatua que porta un frasco morado, el cual podemos romper si adquirimos la energía suficiente de la criatura que cuida dicho recipiente, y, al romper el frasco lleno, nuestro personaje se transformará cual Caballero del Zodiaco, o creara una criatura defensora sobre sus hombros, entre otras lindeces, que aumentan nuestro poder de forma exponencial, y aporta ese toque tan propio de series y libros de los 90 tan de agradecer.

Los jefes finales de cada zona, o de zonas intermedias, son el verdadero reto a batir, en cuanto veamos una barra de vida en la parte inferior, ya nos avisa que será un gran combate. Cada uno de ellos está bien diferenciados entre sí, y plantean patrones de ataque variados, donde pueden cambiar de abanico de ataques cuando ven amenazada su barra de vida, otro punto añadido a su planteamiento clásico.

Los jefes de cada zona suponen un gran reto a batir

Apartado gráfico y sonoro

A nivel visual destaca desde un primer momento, tanto en el diseño de los personajes, como el de los escenarios, donde le nivel de detalle es elevado, y cuentan con muchos elementos que suman inmersión, y dan una gran ambientación a la Atlántida. Las animaciones del elenco principal, así como de los enemigos, son destacables, y dotan de vida a cada fase, las cuales son variadas entre sí.

Me he topado con algunas hitboxes problemáticas, que han puesto a prueba mi paciencia a los mandos, tanto en algunos enemigos, como en las del personaje principal, aunque, en su gran mayoría, saben ajustarse a las proporciones de cada enemigo, y al abanico de movimientos del personaje principal que esté en uso. El diseño de arte está a un nivel muy alto, y todos sus diseños demuestran muchas horas de trabajo a sus espaldas, para reflejar bien la ambientación, donde destaca el diseño de los personajes principales.

A nivel sonoro es toda una delicia auditiva, ya que cuenta con una banda sonora original colaborativa con artistas como el propio David Garay, JAM Tello, entre otros, y un tema compuesto por Soyo Oka, compositora de títulos como Super Mario All Stars, o Super Mario kart, así como por el gran despliegue de sonidos propios del juego, tanto del escenario, como de enemigos, y adversidades climatológicas.

Los escenarios están llenos de detalles, y se disfrutan más en cooperativo

En las medidas de accesibilidad solo encontramos aquellas referidas a la dificultad, donde podemos elegir el modo fácil con 99 créditos disponibles, y diferentes añadidos extra como más cofres de comida, y de objetos, entre otras facilidades. Cuenta con textos en castellano, y no dispone de modo para personas con daltonismo, ni la posibilidad de modificar el tamaño de los textos, tampoco implementa la activación de notificaciones visuales y sonoras, además de no dar

Conclusiones

Abathor es un título desafiante, que denota mucho cariño en su proceso de creación, el cual se ve reflejado en el producto final, donde los saltos y los combates son igual de estimulantes, y sabe encontrar el equilibrio en muchos de sus aspectos, aunque contiene picos de dificultad elevados que requieren paciencia, y templanza.

El acabado pixel art es realmente de admirar, y convive en sintonía con las animaciones de los personajes y los enemigos, aunque he encontrado algún que otro problema con las hitboxes de ciertos enemigos y jefes finales, así como en el personaje principal que estemos manejando en ese momento, donde he agradecido el parry de la guerrera.

Algunos enemigos tienen cuentas pendientes con el grupo protagonista

Es innegable lo bien que sabe transportar al jugador o jugadora a la época de Super Nintendo, o Mega Drive, donde es imposible olvidar las partidas eternas al Golden Axe, o el Street of Rage 2, y eso ya dice mucho, y bien de él. Habría agradecido una mayor variedad de habilidades, así como de objetos, que plantearan nuevas vías para enfrentar a los enemigos dada su variedad, y para superar cada fase, aunque las transformaciones que ofrece son todo un acierto a nivel jugable.

De momento se puede adquirir en digital para diferentes consolas y PC, pero tendrá edición física de la mano de Tesura Games, destacando la edición coleccionista, que trae la banda sonora original, la cual es muy recomendable, además de diferentes extras como el libro de arte, y un poster, entre otros añadidos.

Si te gustan los clásicos de la época en la que se inspira, el estilo gráfico de los 16 bits, así como los momentos épicos de fantasía oscura, tenéis un gran aliado en Abathor, un título hecho con mucho cuidado y cariño, que sabe transmitir todo su potencial a los mandos, planteando un gran desafío en modo individual, y en modo cooperativo local. No dudes en hacerte con él si toda la coctelera de ideas que plantea llama tu atención, porque quedará satisfecha.

Reseña
Nota final
8.5
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analisis-abathor-una-gran-aventura-al-estilo-clasicoAbathor es una vuelta a los clásicos de 16 bits con todo lo bueno que eso conlleva, y añade elementos actuales que hacen que destaque dentro de su género de aventuras arcade. Los combates y las plataformas son igual de estimulantes, divertidos, y aumentan en dificultad de forma progresiva, aportando grandes sensaciones a cada paso. Algunos problemas con las hitboxes, y varios picos de dificultad excesivos, pueden influir en la experiencia que ofrece, pero, en general, es totalmente satisfactoria.