
El estudio finlandés estaría encantado de recuperar una saga cuya tercera entrega fue desarrollada por Rockstar aunque con la colaboración y consejo de Remedy. El creador de la saga Sam Lake aseguró que si pudieran volver a la serie "sería divertido hacer uno nuevo".
Remedy vendió los derechos de Max Payne a Rockstar tras el primer juego aunque con la condición de poder desarrollar el segundo. A pesar de la venta desde el estudio no ven imposible que Rockstar volviese a contar con ellos para una nueva entrega.
Se sabía que casi seguro sería el último Max Payne que íbamos a hacer. Estoy seguro que podríamos llegar a hacer algo fresco.








