Este análisis ha sido realizado con una copia facilitada por Theogames. Juego disponible en PC.

Casi 25 años después de su estreno original, Warcraft III recibe una nueva expansión con Warcraft III: Reforged - Reino olvidado.

Ya disponible para PC (a través de Battle.net), vamos a descubrir qué puede ofrecernos esta nueva aventura, secuela directa de The Frozen Throne. ¡Consecuencias!

¿Salvador?

Tras los controvertidos e inesperados sucesos de The Frozen Throne, el príncipe Arthas Menethil regresa triunfante a Arthas Menethil tras "cumplir con su misión".

Sin embargo, y sin que nadie se lo espere, lo que prometía ser un día de celebraciones y júbilo pronto se tiñe de sangre cuando el manto de la traición caiga sobre el rey y sus desprevenidos ciudadanos.

El destino del mundo está a punto de cambiar y es posible que el cambio no sea para bien. ¿Podrás alzarte, castigar a los traidores y traer de regreso la paz?

¿Evolución?

Jugablemente, esta es una entrega que se aleja de lo que venía siendo el juego base y sus expansiones hasta ahora. En lugar de seguir la clásica forma de gestión y estrategia que podía llevarnos un buen rato para un solo nivel se opta por un mayor enfoque en la micro gestión de los héroes y la acción.

Con esto no quiero decir que estemos ante un Call of Duty o que la estrategia pase a segundo plano, pero sí que se prioriza gestionar a los héroes de forma individual que el buen uso de recursos y tropas.

Pensad en Diablo 3 o 4, que de sus mazmorras bebe esta expansión y donde el explorar es un factor a tener en cuenta.

La gestión del inventario de cada héroe tiene mucho peso

Lo bueno es que pese a esto el juego no está corto de grandes momentos en los que te sentirás agobiado con hacer mil cosas (como un capítulo en el que debes defenderte de una invasión en muchos frentes. Aunque lo malo es que la curva dificultad es un tanto..."juguetona".

Algunos jefes se pueden sentir como casi imposibles, y el hecho de que ahora tengamos que centrarnos más en la micro gestión de los héroes que en cada pequeño detalle hace que los cambios abruptos en dificultad puedan resultar un poco desesperantes.

El deber de proteger

A nivel de historia, Warcraft III: Reforged - Reino olvidado se divide en una campaña de Prólogo y la campaña principal. Lejos de lo que podrías imaginas, el prólogo está MUY, MUY bien hecho y no sólo te permite comprender bien las nuevas bases, sino que cuentan con una historia interesante con un protagonista que se gana tu cariño bastante rápido.

La campaña principal continúa con las aventuras del protagonista de nuestro prólogo, aunque con un importante giro de guion que evitaré mencionar para guardar sorpresas. Puede llegar a durar un total de 25 a 30 horas aproximadamente, y personalmente creo que cumple con creces en cuanto a historia.

Warcraft III Reforged - Reino olvidado

¡Ahora sí!

La polémica inicial por el apartado visual de Warcraft III: Reforged es de sobra conocida (aunque si eres nuevo en esto, vamos a resumirlo en que no gustó a nadie y muchos fans sintieron que se traicionaba el estilo clásico del juego) y de sobra conocida también debería ser la redención que Blizzard consigue con Warcraft III: Reforged - Reino olvidado.

Con esta expansión tenemos la posibilidad de jugar con gráficos "Definitive Edition", los cuales consiguen ser bastante armonioso con respecto al estilo original. No sólo lo mejora y actualiza, sino que en ningún momento se siente fuera de lugar.

Creo que es lo que todo el mundo esperaba cuando se desató la polémica y es lo que terminará con cualquier discusión al respecto.

Donde sí me siento un poco insatisfecho es en el apartado sonoro. De sobra es conocido el mítico doblaje al español con el que contó la entrega original y sus dos primeras expansiones.

Por desgracia nada de eso vuelve y en esta ocasión, el juego tampoco ofrece voces al español latino, siendo las voces en inglés la única opción disponible. Una pequeña decepción en un juego que cumple con creces en otros apartados.

No hay mucho que tocar en las opciones gráficas, pero el juego es compatible por defecto con monitores "ultra wide" (de hecho, mis partidas han sido en uno de esos), manteniéndose una buena relación de aspecto en el tamaño de la interfaz y los subtítulos.

El buen hacer

Me duele decirlo, pero los últimos años de Blizzard habían sido bastante polémicos, con una comunidad (entre la que me incluyo) que se había sentido abandonada en favor de decisiones más corporativas.

Por suerte, desde hace un tiempo parece que la compañía ha vuelto a encontrar su camino (y lo que parece ser un equilibrio entre ambas posturas) y Warcraft III: Reforged - Reino olvidado es una prueba más de ello.

Puede gustar más o menos la apuesta por un estilo más mazmorrero, pero al menos se han preocupado por dar una expansión bien cuidada en muchos de sus apartados. Una expansión que podría haber tirado de la nostalgia fácil, pero no lo hace y en su lugar redime en muchos aspectos.

Reseña
Nota final
8.7
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analisis-warcraft-iii-reforged-reino-olvidadoWarcraft III: Reforged - Reino olvidado es un paso más en la redención de Blizzard con su comunidad. Es una expansión excelente con una historia atrapante y un protagonista que se gana su lugar a pulso. Quizá a no todo el mundo le guste el cambio de jugabilidad, pero nadie puede discutir que la expansión es de sobresaliente.