Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital facilitada por Nintendo España, título actualmente disponible en exclusiva en Nintendo Switch 2.

Hoy os traigo un análisis de un título que llevo esperando mucho tiempo. Uno de esos que entra por los ojos directamente, pero del cual desconocemos su jugabilidad hasta tenerlo en las manos. En mi análisis de Orbitals os contaré por qué me parece una de las propuestas más bonitas y originales de este año-

Shapefarm y Kepler Interactive dan la mano a Nintendo para traerlo en exclusiva para Nintendo Switch 2. La parte más llamativa es su estética de anime de la época de los noventa que sabe trasladar a la perfección en la parte jugable así como en las cinemáticas.

Un punto muy a su favor es que está completamente en castellano tanto en textos como voces, así que disfrutaremos de una experiencia bastante redonda en todos los sentidos posibles.

Asteroides y supervivencia

Nuestros protagonistas Maki y Homura solo conocen la vida en el espacio. Desde pequeños han vivido en una estación espacial, la cual es su único hogar. Ahora se encuentra en peligro debido a que se ve atrapada en una tormenta cósmica. Las defensas de la estación no son suficientes para las posibles amenazas, así que toca salvar este “mundo” en miniatura.

El capitán de la estación, un tal Togen nos encomienda la misión de encontrar los dispositivos necesarios para mejorar los escudos de la estación espacial. Dos almas intrépidas que deben cooperar tanto a los mandos de la nave exploradora, como en los diferentes escenarios.

La historia se condensa en aproximadamente unas 6 horas de juego, por lo que la trama gana enteros a medida que avanzamos, pero todo se desvela casi en los últimos compases de la misma. Esto hace que no nos centremos demasiado en ella, simplemente en los puzles cooperativos a resolver, que son el auténtico sabor de este título.

La nave nos sirve para explorar fuera de la estación espacial, además dispone de torreta para el combate

Se echa en falta más nivel de exploración, se siente desaprovechadas las salidas al exterior de la estación espacial, ya que los únicos coleccionables son los minijuegos que podemos disfrutar posteriormente en la nave, en su interior también nos podemos relajar viendo las habitaciones de los personajes. No dispone de escenarios extra donde encontrar trajes nuevos, o elementos a coleccionar de cualquier tipo, va directo y al grano.

Maki y Homura

La gran personalidad que demuestra el propio título, tanto en lo estético, como en los guiños a épocas pasadas del anime, se ve incrementada gracias a sus protagonistas. En las cinemáticas, así como en el desarrollo de la parte jugable, podemos ver sus conversaciones, su personalidad, además de su interpretación del la época en la que viven.

Esto hace que tengamos mucho más apego y cariño a los personajes que estamos manejando. Al ser un juego únicamente cooperativo es imposible no comentar la grandeza de sus personalidades y cómo se comunican.

Cada personaje tiene su propia personalidad bien marcada, y sus formas de relajarse

Para poder jugar es posible hacerlo en modo local con la misma consola, o con dos diferentes, incluyendo la Nintendo Switch 1 con el pase amigo. Este pase nos permite jugar de forma online, con tener una copia ya pueden disfrutar dos personas. Este modelo hace mucho más fácil que pueda ser compartido y jugado, así que es todo un acierto.

Cada rompecabezas que nos encontramos exige una alta cooperación, además de la nota acertada de que cada personaje puede usar cualquier herramienta disponible, no están asociadas a un personaje concreto, al igual que en la nave, uno puede pilotar, y la otra persona usar la torreta para disparar sin importar el personaje.

En las propias animaciones de los personajes vemos el buen hacer de Shapefarm, quienes han conseguido impactar con la estética anime dentro del propio gameplay, haciendo que sea una continua delicia visual. Maki y Homura son personajes a los que apetece mucho acompañar, que amenizan cada partida y los que guardaremos cariño desde el minuto uno, y eso es muy complicado de conseguir.

La cooperación es vital para avanzar, y los protagonistas muestran complicidad siempre

La importancia de comunicarse

Un punto que me ha gustado mucho de Orbitals es el hecho de realizar la gran mayoría de puzzles de forma cooperativa, donde comunicarse es la clave del éxito, y la de cuidar de tu acompañante también.

Esto quiere decir que es casi obligatorio coordinarse para pulsar un botón a la vez, para que un personaje pueda avanzar mientras el otro le abre caminos, o, por ejemplo, para poder cruzar por zonas peligrosas mientras uno de los personajes emplea todo su potencial en que el otro esté sano y salvo.

Las herramientas no son especialmente variadas, pero entre las iniciales encontramos un gancho, un lanzarrayos concentrado, y una pistola enorme de agua. Cada una de ellas tiene dos modalidades de uso, que serán vitales para continuar. En el camino nos toparemos con otras más que es mejor dejar a la sorpresa para que disfrutéis de ello.

Una buena comunicación es la clave del éxito, puesto que en muchas ocasiones las acciones son conjuntas

La combinación de todas ellas hace que cada puzle sea todo un curioso reto a superar, a cada cual más ingeniosa que la anterior, antes de cada zona nos indican cuáles debemos utilizar en la misma. Este buen diseño hace que la jugabilidad sea muy disfrutable, ya que, por ejemplo, con el lanzarrayos podemos romper bloques de hielo, con la pistola de agua llenar tanques o dar peso a ciertos objetos, y el gancho será de las más usadas gracias a sus múltiples usos.

El título también sabe jugar con los diferentes planos, ya sean con cámara isométrica, o en formato 2D para variar en su avance y originalidad, así que alternaremos perspectivas en algunas ocasiones para aportas nuevas formas de rompecabezas. Este es el modo de decirnos que no nos acostumbremos a una sola forma de jugar, por ello es todo un un exponente del género, algo ya visto en títulos como It Takes Two o Split Fiction de Hazelight Studios, aunque Orbitals sabe darle su propia personalidad y toque, lo digo con conocimiento de causa porque he terminado los dos juegos mencionados.

Apartado gráfico y sonoro

En esta parte solo puedo deshacerme en halagos. La parte visual es simplemente sobresaliente porque da un golpe a la nostalgia de aquellos animes tan vistos en los 90 como Dragon Ball, Samurai X, Sailor Moon o Marmalade Boy, entre tantos otros, mientras aporta su propia historia, personajes a recordar, y momentos icónicos.

La estética de anime clásico es todo un acierto, tanto en las cinemáticas como a la hora de ponerse a los mandos

No solo se queda en unas cinemáticas excelentes hechas enteramente en dicha estética, también es así en la parte jugable. Eso hace que nos sorprendamos continuamente tanto con el movimiento de los personajes principales, de aquellos que conocemos por el camino, y de cada animación de los escenarios.

A nivel de rendimiento también apunta a la nota alta, ya que funciona de forma muy fluida en Nintendo Switch 2, incluso se permite de forma deliberada la bajada de fps en el movimiento de los personajes apropósito como si se tratase de Spider-Man: Un nuevo universo, lo cual sorprende en un inicio y es una noticia más que bienvenida.

En el apartado sonoro tampoco decepciona porque aporta piezas sonoras acordes a la parte visual, así que encontramos temas muy de los 90 que harán que nuestros oídos disfruten igual que nuestras manos a los mandos.

El cambio de planos suma interés al título, además de dar pie a nuevos puzles

Las opciones de accesibilidad son escasas, aunque es posible poner los textos y las voces en español, con interpretaciones magistrales de voces que reconocemos al momento, por ello nos sentimos como en casa, como cuando nos sentábamos delante del televisor a ver tantas historias provenientes de oriente.

Conclusiones

Estamos ante uno de los grandes ejemplos de como hacer bien un juego cooperativo, donde para avanzar los dos personajes están ligados, con momentos de separación pero con un sentido propio para el rompecabezas. La estética de anime acompaña de forma maravillosa a lo largo y ancho de todas las horas de juego, las cuales se sienten algo escasas y deja con ganas de más, aunque es una buena noticia porque deja un buen poso tras terminarlo.

La historia no es la parte más destacable, la cual gana interés en el tramo final y arroja una idea clara de lo que quiere contar Orbitals, pero se centra sobre todo en la parte jugable que sabe acompañar de cinemáticas hechas a mano por Studio Massket denota un gran cariño por el anime clásico.

Cada zona está llena de detalles con los que interactuar, aunque algunos se quedan solo en anécdota

El cooperativo obligatorio lo es en el mejor de los sentidos, para avanzar la comunicación es vital, para avisar de nuestros movimientos, para coordinarse, o simplemente para que la otra persona se sienta segura para avanzar. La confianza en la persona con la que juegas es clave, sobre todo recomiendo comunicarse con asertividad y cariño, que lo importante es pasarlo bien, no es una carrera contra el tiempo, aquí no gana nadie, solo la cooperación.

El manejo de la nave también es satisfactorio, es donde viviremos más combates, ya sea contra torretas o asteroides, además de algún que otro jefe a derrotar, y nos sirve como medio de transporte de unas zonas a otras, además de ser todo un lobby para probar los minijuegos con puntuaciones, varios de ellos competitivos. Esta nave es una parte que se siente algo desaprovechada porque no hay margen para explorar biomas secretos, o zonas de interés extra, su planteamiento es lineal.

Orbitals es un juego que recomiendo continuamente, que da muchas facilidades para ser jugado gracias a sus múltiples opciones multijugador, además de saber dar en el corazón de la nostalgia mientras aporta su propia historia y personajes a los que vas a querer desde el principio, es una compra obligada por múltiples razones.

Reseña
Nota final
9
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analisis-orbitals-el-arte-de-cooperar-con-buen-gustoOrbitals es todo un alarde de originalidad, lleno de grandes ideas en sus enigmas y rompecabezas, además de aportar un cooperativo ingenioso e inteligente. Se echan en falta más horas de juego y más exploración en la parte espacial, pero, sin duda es una compra segura puesto que pasarás todo el tiempo con buena actitud junto con tu acompañante en esta aventura de Maki y Homura.