Este análisis ha sido realizado con una copia facilitada por Plaion España. Juego disponible en PC, PLAYSTATION 5 (versión analizada) y XBOX SERIES S/X.
Introducción
Analizar John Carpenter's Toxic Commando, el juego que nos ocupa, es en buena medida detenernos sobre el emblemático director que le da nombre, puesto que lo impregna todo con su estilo genuino.
¿Quién es John Carpenter? Pues mirad, prometo que no voy a tirar de internet y sólo os diré que ha dirigido películas icónicas como La Cosa, La Niebla, En la Boca del Miedo, Halloween, Fantasmas de Marte, Starman o Vampiros. Eso por no hablar de 1997: Rescate en New York y posteriormente 2013: Rescate en L.A., las aventuras de "Serpiente" Plissken que inspiraron a Ideo Kojima para llamar Snake al protagonista de Metal Gear Solid.
¿Qué nos dicen todas estas obras del séptimo arte? Pues que Carpenter es ante todo un tipo imaginativo, tratando temas fantásticos con frecuentes toques de misterio cuando no terror. También que tiene una personalidad única e inconfundible, algo que se aprecia apenas has visto un par de sus pelis.
Este bendito señor consigue dotar a grandes producciones de un cierto sabor a serie B, con lo mejor de ambos mundos. Y eso es precisamente lo que ocurre con John Carpenter's Toxic Commando, donde el buen trabajo de Saber Interactive se combina con un guion del propio director, quien por cierto también ha compuesto la banda sonora como suele hacer en varias de sus obras.
Bienvenidos a la locura
John Carpenter's Toxic Commando empieza con un prólogo a modo de tutorial. Jugando en solitario junto a tres bots, nos adentraremos en las fauces de la locura: un territorio acotado por una gigantesca muralla, donde la búsqueda de una fuente de energía alternativa despertó algo prohibido en el subsuelo.
¿El resultado? Una maraña de zombis y cosas peores que surgen incluso del propio lodo infectado.
De este modo, alternando zonas a pie con otras a bordo de un jeep, aprenderemos las dinámicas básicas mientras acudimos al punto de reunión con nuestro contacto Leon, quien hará las veces de mecenas.
¿Original? Para nada, de hecho incluso pretendidamente estereotipado, pero ahí radica la gracia.
Cooperativo y narrativo
John Carpenter's Toxic Commando es un juego cooperativo, donde somos uno de cuatro mercenarios: Walter, graciosete y pagado de sí mismo; Ruby, una tía chunga y algo impulsiva; Astrid, cerebro del grupo; y Cato, una especie de gurú que va pegando tiros. A su vez hay cuatro especialidades: asaltante, ingeniero, sanador y defensor, cada una con su propia "magia" y árbol de mejoras.
La idea, está claro, es repartir leña con otros tres amigos, pero ojo nada nos impide viciarnos en solitario junto a camaradas manejados por la IA. Es más, encontraremos un título con una carga narrativa que nada tiene que envidiar a las llamadas aventuras tradicionales para un jugador.
De este modo, aparte de las secuencias cinemáticas tendremos toda una trama repartida en 3 actos y un total de 8 misiones, cada una de las cuales tiene lugar en un gran mapeado lleno de puntos de interés, rutas alternativas y cosas por descubrir, que podemos recorrer a pie o en uno de los varios vehículos disponibles. Incluso los personajes hablan entre ellos en medio de las partidas.
Como veis John Carpenter's Toxic Commando no sólo combina unos buenos valores de producción con ese aire macarra que se ríe de sí mismo, sino que también plantea una curiosa mezcla de aventura y propuesta online en grandes zonas abiertas.
Zombi que te quiero zombi
Nada de lo dicho se sostendría si no fuera por una buena jugabilidad, en este caso bajo el paraguas de un FPS bastante apañado.
Entre misiones, en la base de Leon, encontraremos algunos minijuegos más bien anecdóticos, la sala de tiro, un panel de personalización tanto para los mercenarios como para los transportes, todo el arsenal, las piezas modificables, los árboles de mejora... vamos lo típico.
Es a la hora de repartir leña donde John Carpenter's Toxic Commando despliega toda su espectacularidad, con oleadas masivas de zombis que alcanzan picos demenciales cuando tenemos que defender un emplazamiento.
Los disparos y las explosiones se combinan con los vehículos, que usaremos no sólo para desplazarnos sino para embestir seres, acceder a determinadas zonas o abrir contenedores con el cabestrante. Particularmente divertido es que uno conduzca y otro use el arma del artillero, en los casos donde está disponible. Si no liarse a tiros desde las ventanillas tampoco está mal.
Siempre podemos ir a saco para lograr los objetivos principales, pero no tardaremos en descubrir que entonces lo vamos a tener chungo. Merece la pena explorar para conseguir puntos, material, desbloquear nuevas armas, y tal y tal.
Además las 8 misiones del juego pueden hacerse algo cortas si no les sacas el jugo, aunque siempre puedes repetirlas en dificultados más altas para conseguir mejores recompensas. De hecho es la idea.
Apartado técnico
Desde el punto de vista gráfico, John Carpenter's Toxic Commando viene con la típica opción calidad activada por defecto, algo bastante incomprensible ya que, aunque se mantiene en unos rocosos 30fps, esa tasa de imágenes parece insuficiente para un juego de acción online.
En su lugar recomiendo activar el modo rendimiento, que eleva los cuadros a 60 por segundo sin aparentes caídas y con un sacrificio de la resolución perfectamente aceptable.
Sorprende la cantidad de elementos en pantalla cuando los zombis lo dan todo, con explosiones, cuerpos volando, ráfagas, vamos la locura. Pero la propia factura de los escenarios raya a muy buen nivel, la verdad.
Con respecto a los protagonistas, cumplen pero se aprecia una diferencia notable entre las secuencias cinemáticas hechas por CGI y aquellas in-game, máxime en las caras y las expresiones faciales.
Los monstruos son bastante variados y, para su cantidad, hay que decir que están bien conseguidos.
Con respecto al sonido, ¡concho si tenemos banda sonora del propio John Carpenter! Musicaza, aunque en momentos puntuales, y efectos sencillamente correctos.
Conclusión
John Carpenter's Toxic Commando es un juego divertido, enfocado a quienes han disfrutado de títulos como Left 4 Dead o World War Z.
No descubre la pólvora y no pasará, ni pretende hacerlo, a los anales del mundillo. Se conforma con entretener, que no es poco.
El mayor pero que se le puede poner es una campaña algo corta y la ausencia de modos adicionales. Soy consciente de que este tipo de propuestas online están "vivas", pero nosotros debemos analizar lo que nos llega.
En este sentido John Carpenter's Toxic Commando pide a gritos niveles puramente enfocados al juego en red, con modos desafiantes, y un cierto soporte en forma de eventos semanales y tal.
Diera la impresión de que se ha construido un muy buen esqueleto al que le falta algo de piel. En todo caso las bases están ahí y si juegas con amigos os lo vais a pasar en grande.















