Señoras y señores, ¡qué generación se nos está quedando!
Desde la perspectiva de un sonyer no podía empezar mejor: Demon's Souls, el último Ratcher & Clank y Returnal en los primeros seis meses, exclusivos de PlayStation 5.
Los usuarios de Series X tampoco se podían quejar, ya que la nueva Xbox llegaba con unas características impresionantes: potencia top, smart delivery, retrocompatibilidad, quick resume, Game Pass y la promesa de un montón de juegazos.
Diera la impresión de que han pasado 20 años y al mismo tiempo parece que ni ha empezado la generación. Tiempos raros estos, sin duda.
Ahorradme tratar en detalle asuntos como la especulación, la crisis de los semiconductores, las adquisiciones masivas de Microsoft, los aumentos generalizados de precio, el cierre de estudios...
Todo ello me recuerda a las siete plagas de Egipto, pero llevadas al plano consolero. ¿Qué queda entre los rescoldos y la humareda?
Xbox está caput, al menos como consola tradicional. Microsoft se encontró con muchos estudios, poco hardware propio, un Game Pass que era un pozo sin fondo y la necesidad de ganar dinero.
El resto ya es historia del mundillo: Gears of War, Forza y Halo en PS5, c'est fini.
PlayStation se quedó tocadísima ante la idea de perder Call of Duty, de hecho irónicamente ha sobrevivido en parte gracias a las producciones de Xbox Game Studios.
En esta generación loca, a Sony se le ocurrió la brillante idea de poner a todos sus estudios a hacer juegos como servicio, e incluso para móviles. También dejaron tiradas las PS VR2, renovaron el Plus para que fuera una especie de Game Pass Frankenstein y... sí amigos, anunciaron el lanzamiento de sus juegos en PC.
Varios años después, unos cinco sin acudir a mirarlo, por fin alguien de arriba coge el timón.
Con la amenaza de Xbox diluyéndose, en Sony parecen haberse dado cuenta de que sacar sus aventuras tradicionales para un jugador en PC no compensa. Los ingresos por juegos de ordenador en el cómputo global de la división no llegaban ni al 2% y las ventas tras el boom inicial seguían cayendo.
El dinero nunca viene mal, que así a lo tonto eran más de mil millones de dólares, pero todo el ecosistema de PlayStation se veía amenazado.
Sí, la idea era sacar los juegos en PC con un retraso mínimo de un año, dos en realidad, pero en los tiempos de los parches casi era mejor esperar a la versión definitiva y corregida, encima en un hardware más potente.
El resultado se puede comprobar en los foros de videojuegos: hay usuarios que ya han dado el salto de PlayStation a PC, total no se iban a perder nada.
Desde mi punto de vista -y hasta un niño lo entendería- era fundamental recuperar la exclusividad de los juegos insignia de PS5. Ahora, quien pretenda jugar a Ghost of Yotei, o a los próximos Lobezno, Saros o Intergalactic, necesitará la consola.
Si todo marcha como debería y como parece, a esos se sumarán otros a medida que Sony recupera la cordura y pone sus estudios first a hacer lo que mejor saben.
En última instancia se trata de devolver el valor a PlayStation, asentar una buena base de usuarios, cobrar royalties a las third parties, vender muchas suscripciones de PS Plus y de paso unos cuantos millones de tus famosos juegos. Y los experimentos con gaseosa oiga.
La noticia se ha sumado a las muchas convulsiones de esta generación loca, despertando toda clase de opiniones, pero aquí quiero llegar.
Entre el posicionamiento de los usuarios identifico cuatro tipos:
- Es lo normal, les ha costado darse cuenta, ya estaban tardando. Aquí me encuentro yo, casi todos los sonyers y cualquier usuario que sea mínimamente honesto.
- Demasiado tarde Sony, ya no hay marcha atrás, no vuelvo ni loco. Esto se lee de ex-sonyers que han vendido sus PS5. Extraño comportamiento, que te haya salido el tiro por la culata pero te revistas de ese aura de dignidad.
- Menuda faena, qué se le va a hacer, no me voy a comprar PS5. Estos suelen ser los peceros más francos, que lamentan la pérdida de juegos pero siguen prefiriendo su ordenador.
- Ellos se lo pierden, van a vender menos, esto no afectaba a PlayStation. A estos les importa un pito que la consola se vaya al garete mientras les siga cayendo algo, pero saben que caminaba hacia el abismo.
Estas posturas y sus respectivas variantes se combinan para enarbolar las típicas banderas, empezar las consabidas batallas campales y llenar los foros de cuñados opinando. Yo mismo supongo que soy uno, todos en realidad puesto que no hay declaraciones oficiales y sólo podemos especular.
Dicen que Sony no quiere llevar sus juegos a la próxima Xbox porque directamente será un ordenador, pero yo dudo que eso les importe, máxime con todos los juegos de Microsoft llegando a PlayStation.
Me inclino más por pensar que, con una Xbox derrotada, están viendo que mucha gente se pasa al PC en lugar de comprar una PS5, ya que las ventas no llegan a alcanzar las cotas de PS4 pero sin competencia directa a la vista.
Por no hablar de lo completamente surrealista que habría sido anunciar la flamante PlayStation 6 con todos su juegos proyectados para ordenador. Se adivinaba un lanzamiento problemático y me alegro de que se hayan percatado, no por quitar juegos a nadie sino precisamente para garantizar desarrollos a futuro.
Total que de momento los juegos first vuelven en exclusiva a PlayStation, al menos las aventuras para un jugador. Ahora bien en la generación de las noticias sonadas, las rectificaciones y, por qué no decirlo, las grandes cagadas... vete a saber.














