Estas impresiones han sido realizadas gracias a una demo anticipada facilitada por JF Games, título próximamente disponible en PC, PlayStation 5 y Xbox Series X/S.

Hoy os traigo unas impresiones de un título que seguramente será uno de los lanzamientos del año, si no lo conocéis, os recomiendo que lo pongáis en vuestro radar. Un juego donde la velocidad, los trucos al estilo Tony Hawk y un acabado visual de escándalo se fusionan para darnos muchas alegrías. He podido probar una demo de Denshattack! de forma anticipada y tiene todos los ingredientes para enganchar desde el inicio.

Undercoders, creadores de títulos como Koa and the Five Pirates of Mara, o Mail Mole, entre otros, junto con Fireshine Games, nos brinda una joya muy vistosa que pondrá a prueba nuestra habilidad a los mandos, todo ello a través de trenes, una propuesta llamativa que consigue captar nuestra atención desde el principio. Gracias a probar los niveles iniciales veo el atisbo de todo lo que propone y seguramente llame vuestra atención.

Nos presentan una historia a priori simple pero efectiva para mandarnos directamente a la acción y la velocidad. Su clave reside en la adrenalina que desprende en cada raíl, cada curva, así como en las situaciones que plantea este título que se encuentra en desarrollo en nuestras tierras.

Adrenalina pura

La propuesta de Denshattack! es totalmente arcade y le sienta como un guante. Tras un par de niveles que funcionan a modo de tutorial, nos lanzamos a dos de ellos donde nos piden objetivos extra para sumar más puntuación. Para poder avanzar cada nivel es posible cambiar de raíles, realizar saltos, caer en seco, derrapar para obtener más impulso, así como realizar trucos que suman puntuación y espectacularidad al gameplay.

Su jugabilidad es directa y sin tapujos, pero se permite darnos florituras como grindear en plataformas concretas, realizar wallrides, trucos imposibles con el tren, además de abrir el apetito con futuros contenidos que veremos en el lanzamiento final.

El juego nos sitúa en un Japón distópico lleno de detalles, ya que atravesamos tanto ciudades como zonas rurales. Para seleccionar nivel disponemos de un mapa de Japón a modo de diorama donde ir a nuestro siguiente destino. Su mayor atractivo son la velocidad y las buenas sensaciones a los mandos, donde he podido sentir una gran sensación de control sobre el manejo del tren, así como un bonita nostalgia sobre títulos clásicos de plataformas y habilidad.

Trucos y más trucos

Estamos ante un claro ejemplo de cómo hacer un buen juego arcade con una propuesta diferente, si bien la realización de trucos como backflips, ollies o kickflips entre otros se ha quedado encapsulado en los videojuegos de skate, aquí lo han incorporado de maravilla. Se pueden encadenar varios trucos para aumentar la puntuación, aunque es importante medir distancias y la altura de cada salto para ello.

El diseño de niveles dispone de los elementos suficientes para poder realizar trucos y saltos de diferentes formas, en algunos de ellos es posible elegir diferentes caminos que nos pueden llevar a otras posibilidades. El juego nos aporta las señales suficientes para poder solventar los obstáculos, y realizar los derrapes cuando sea necesario, las ayudas visuales son todo un acierto para empezar con nuestra creatividad.

Su acabado colorido combina a la perfección con el gameplay, el cual no da descanso gracias a su planteamiento lleno de adrenalina, pero nos regala algunos momentos de apreciación del paisaje que se agradecen. El cambio de cámaras y perspectivas amplía las posibilidades jugables en varios momentos, por ejemplo, al huir de una erupción volcánica donde acechan bolas de fuego debemos cambiar de vías para que no nos alcancen.

Lo que está por venir

Uno de los puntos que más me ha llamado la atención es que Undercoders conocen muy bien su creación, gracias a todo lo vivido en esta demo, como en lo que muestran de cara al lanzamiento. Esos cambios de perspectiva de los que os hablo demuestran el gran mimo que están volcando en Denshattack!, podrían quedarse en una propuesta lineal, la cual ya es gratificante, pero saben aportar frescura a su propia jugabilidad.

Al terminar la demo desbloqueamos el parque de trucos, un nivel más avanzado donde nos muestran más posibles trucos, así como la customización de los trenes. Podemos cambiar el modelo, el patrón de dibujado, así como añadir pegatinas y cambiar el color del mismo, por ello, la personalización está servida y es otro gran aliciente para hacerse con él.

Los efectos visuales suman mucho dinamismo a todo lo que ocurre en pantalla, el tren no es un ser estático, parece tener vida y personalidad, convirtiéndose en un personaje más de la historia, y el protagonista a nivel jugable. La variedad de escenarios también va a aportar nuevas posibilidades, sobre todo a nivel de mecánicas y situaciones. Otro ejemplo notable, con el tren he subido a una noria con la cual he rodado a través del agua para llegar a otras vías más avanzadas, momento en donde casi me levanto a aplaudir.

Denshattack! nos quiere dar diversión sin pausa, con una jugabilidad adictiva que invita a superarnos tras cada nivel donde importa la puntuación, el tiempo de finalización, así como los objetivos extra y objetos coleccionables de cada nivel. Ya no solamente hay que ponerlo en el radar, es que tiene su radar personal, sobre todo por la gran fluidez que demuestra pese a todo lo que ocurre en pantalla.

Poco se sabe de la historia, pero seguramente tenga su peso gracias a los tráileres y a lo que hemos podido leer, nos enfrentaremos a una megacorporación llamada Miraido junto con una banda de rebeldes mientras competimos en todo un espectáculo de trenes y trucos. No faltarán los jefes de zona que nos harán sudar la gota gorda, quienes prometen nuevas mecánicas y momentos donde tendremos que adaptarnos.

Aún no hay fecha de lanzamiento fijada, sabemos que lo veremos esta primavera de 2026 y estoy deseando tenerlo en mis manos para seguir grindeando sobre raíles, girar mi tren en ángulos imposibles, rodar sobre norias, barriles o lo que se preste, pero sobre todo, sentir esa gran sensación de velocidad y control.