Este análisis ha sido realizado con una copia facilitada por Bandai Namco España. Juego disponible en NINTENDO SWITCH, PC, PLAYSTATION 4, PLAYSTATION 5 (versión analizada), XBOX ONE y XBOX SERIES S/X.

Introducción

Little Nightmares es ya toda una saga que yo disfruté por primera vez en un bundle donde se encontraban los dos primeros títulos. Los devoré.

La fórmula no inventa realmente nada y, supongo, tiene su origen en Another Word, aunque esta afirmación puede ser algo difusa por así decirlo.

De cualquier forma, con sus propios ingredientes, ambientación, planteamiento y todo lo que se quiera, al final Little Nightmares se une a esa familia de juegos de desplazamiento lateral a lo largo de una aventura con un elemento común: la majestuosidad de los escenarios y un cierto punto de desconocimiento del entorno y de nuestras propias circunstancias.

Little Nightmares 1

Tras el éxito de las dos primeras entregas Namco Bandai nos trae Little Nightmares III, esta vez totalmente a cargo de Supermassive Games tal vez en un intento por elevar los valores de producción. ¿Qué tal ha salido la cosa?

Duerme niñito

Little Nightmares III, como su propio nombre indica, nos pone en la piel de un niño dentro de sus pesadillas. La verdad es que el chavalín tiene una mente de lo más retorcida para dar lugar a semejantes ensoñaciones, casi goyescas.

Cobra sentido: el propio lugar donde se encuentra el protagonista es una especie de celda acolchada donde se encuentra recluido, por lo que es de esperar que no duerma muy plácidamente.

Little Nightmares 2

Entre los objetos que guarda celosamente se encuentra un muñeco de trapo que, en los mundos de pesadilla, hace las veces de acompañante inseparable.

Aparentemente el tema de las pesadillas encaja como un guante con el género de terror, que se lo digan si no a Freddy Krueger. Pero en el campo de los videojuegos no hay tantos exponentes, cosa extraña ya que parece el medio ideal para crear cualquier mundo imaginable.

De este modo, lo que tenemos aquí son cuatro fases interconectadas por una especie de espejos que atravesamos, adentrándonos en nuevas pesadillas. Entre las mismas veremos una secuencia del niño asustadizo en esa inquietante habitación.

Little Nightmares 3

Síndrome de Stendhal

Hemos dicho que Little Nightmares III bebe de ese género que empezara Another World, pero con el paso del tiempo la fórmula se ha ramificado considerablemente. En este caso el estilo es visualmente impactante y recuerda más a obras recientes como Limbo o Inside, con ese punto tétrico y majestuoso al mismo tiempo.

Quienes hayáis jugado a los anteriores Little Nightmares ya sabéis de qué va el tema: básicamente quedarte embobado y alucinado al mismo tiempo mientras avanzas por realidades imposibles, que no sabes si odias o amas.

Little Nightmares 4

Claro, la cuestión es si Little Nightmares III empieza a estar algo trillado y por tanto pierde esa capacidad indispensable para sorprender, que forma parte intrínseca de su propuesta jugable.

En este sentido hay que decir, en honor a la verdad, que esta entrega no es la más inspirada. En demasiadas ocasiones nos veremos atravesando pantallas invariablemente bellas en su concepción, pero carentes de contenido y consistentes en llegar desde la izquierda hasta la derecha, sin más. Falta alma.

Por fortuna esto cambia sustancialmente a partir de la tercera pesadilla, que se alarga inesperadamente y nos recuerda más a esos mundos particularmente sublimes de los dos primeros títulos.

En medio de la pesadilla

Para profanos de esta saga, decir que Little Nightmares III es un juego de plataformas sencillas con componentes de puzle, algunas partes de acción y una ambientación para quitarse el sombrero.

Podemos escoger entre uno de los dos personajes: el chaval que lleva un arco y lo que parece una chica que porta una voluminosa llave inglesa. Por cierto es posible viciarse con un amigo en multijugador online, ojo no en local.

Ambos interactúan entrañablemente, ya que Little Nightmares III se las apaña para evocar un ambiente intimista y casi tierno en medio de la locura.

Little Nightmares 5

La colaboración mutua de los chavales con sus respectivas herramientas es esencial para salir al paso de numerosos puzles, abrir puertas y trampillas, sortear trampas, etc. En medio de las fases incluso encontraremos algunos mini juegos opcionales que suelen otorgar un trofeo.

También hay una especie de muñequitos diseminados por las diversas pesadillas a modo de coleccionables, que requieren adentrarse por zonas alternativas bastante reducidas, todo sea dicho.

Apartado técnico

Desde el punto de vista gráfico, Little Nightmares III no puede alcanzar cotas mucho más altas que las dos entregas anteriores, donde ya habíamos visto unas "realidades" de ensueño con una factura tanto artística como técnica impecables, destacando quizás los efectos de iluminación.

Sin duda al lado del primero se apreciaría una clara mejora, pero en justicia es más por el paso del tiempo que otra cosa.

Little Nightmares 6

En este caso, tomando como referencia la versión de PlayStation 5, tenemos la posibilidad de elegir entre un modo Belleza (el típico Calidad) que sube unos cuantos píxeles la resolución, probablemente hasta los 4K nativos, y otro Rendimiento que se mantiene a 60fps con un sacrificio más que aceptable. Recomiendo sin duda este último.

A modo de apunte mencionar que hay distintos trajes para cada personaje, a cada cual más grotesco. Vamos que uno duda si los niños estos tienen o dan miedo.

Respecto al sonido raya a muy buen nivel, como no podía ser de otra forma en un juego totalmente apoyado en su ambientación. Los efectos transmiten el desasosiego que pretenden y la música acompaña en momentos puntuales con gran tino.

Little Nightmares 7

Mención también para la vibración háptica del DualSense, que no es para echar cohetes pero al menos se aprovecha discretamente.

Conclusión

En los videojuegos, en el cine e incluso en los libros no es raro encontrar secuelas que superan a la obra original. Pero si os fijáis, es algo excepcional en el caso de terceras partes.

Little Nightmares III lo tenía casi imposible para innovar y el mayor problema que afronta, de hecho, es que la mitad de su propuesta jugable se basa en su capacidad para sorprender.

Little Nightmares 8

Dicho esto y sin ánimo de pasarme de listo, me pregunto en cuántas reviews lo han jugado hasta el final, ya que es un título poco inspirado al principio que sin embargo va cogiendo forma a medida que avanzas por su tétrico recorrido. Y por cierto sin ser precisamente largo, dura más que las dos entregas anteriores.

En cualquier caso una propuesta genuina dentro del mundillo, un juego visualmente precioso y una experiencia indistintamente recomendable, que gustará a cualquiera excepto tal vez a los más machacabotones.