Desde hace ya un tiempo venimos oyendo hablar de las próximas consolas PlayStation y Xbox que, con permiso de una Nintendo jugando en su propia liga, son las que oficialmente vienen marcando los ciclos generacionales.

No me cabe duda de que, si estás leyendo esto, habrás escuchado que esta generación es la peor de la historia. Con estas cosas, como con todo a medida que pasan los años, hay que ser cautos: ¿realmente es la peor, o nos hemos quedado en un recuerdo idealizado?

Sin embargo, incluso entrando a valorar datos puramente objetivos, encontramos hechos inequívocos.

Xbox se transforma, digámoslo así como unos caballeros. En los foros de internet ya se han hartado de poner verde a Microsoft y señalar lo que a todas luces parece el fin de Xbox al menos como consola tradicional.

Esta transformación, capitulación o como queráis llamarlo, coincide con una maniobra a la desesperada que no acabó de convencer a la junta de accionistas, consistente básicamente en comprar medio mercado en un intento por monopolizarlo.

La famosa bomba, que algunos posteaban entre vítores dando rienda a sus instintos más bajos, fue mayor de lo esperado... sólo que les estalló en la cara. No se trata ya de que Microsoft desarrolle para otros sistemas, que puede ser hasta kármico, sino de la cancelación de proyectos y el cierre de estudios.

Hi-Fi RUSH

Por supuesto la onda expansiva alcanzó a Sony, que se hizo caquita y empezó a dar palos de ciego, adelantándose a un supuesto futuro donde veían que Xbox les comía la tostada y demostrando una alarmante falta de confianza en su propia marca.

La resultante es la mayor etapa de sequía de jugos first que se le recuerdan a una consola PlayStation, mientras todos los estudios internos se apresuraban a hacer GaaS, la mayor parte cancelados o retrasados.

De modo que sí amigos, si a eso sumas la crisis previa de los famosos semiconductores, el aumento de precios, una aparente falta de innovación... tenemos la peor generación, da igual que te hayas divertido mucho y que a pesar de todo haya buenos juegos.

Por lo tanto, así como en el pasado oír hablar de las próximas consolas escamaba un poco porque tú estabas encantado, hoy por hoy dan ganas de que las sustitutas lleguen cuanto antes y con ellas, quién sabe, la muy necesaria renovación de un sector en crisis.

¿Es así o nos disponemos a saltar de la sartén al fuego? Sólo el tiempo puede decirlo, pero las pistas no son precisamente halagüeñas.

Tanto Sony como Microsoft parecen haber abrazado la filosofía que iniciara Xbox, ejem, recordemos la consola finiquitada (sic). Así es amigos, uno pensaría que fue una mala idea eso de lastrar Series X con Series S y exigir a los estudios adaptaciones para ambos modelos, ¿cierto?

Nada más lejos de la verdad hombre, vamos a copiarles, ya se sabe, el futuro mágico...

De Microsoft mejor ni hablar, francamente, porque Dios sabe qué va a ser una Xbox en unos pocos años: una máquina como tal, una pegatina en PC consolizados o incluso una especie de certificación para cualquier sistema. Sea como sea, parece que la marca se diluye disimuladamente mientras los de Redmond pegan un viraje lo más digno posible hacia third party.

¿Y Sony? Pues tenemos tres maquinitas a la vista amigos, tres nada menos, no una ni dos.

Al parecer preparan dos consolas de sobremesa, una básica y otra más potente, aparte de una portátil enfocada en el catálogo de PS5.

Esto nos dice, de entrada, que el salto generacional no va a existir y que PS5 va a seguir recibiendo juegos. De lo contrario esta nueva portátil se quedaría estancada desde su misma salida.

Por consiguiente se nos presenta un futuro con multitud de títulos intergeneracionales que funcionarán tanto en PS5 como en PS6, con la ya consabida diferencia de resolución y frame rate.

Por si quedaba alguna duda, se terminó definitivamente eso de los juegazos que parecían imposibles en consolas anteriores. Dudo mucho que veamos algo exclusivo de PS6 hasta muy entrada la próxima generación.

Ante esto, ¿qué comprar? Pues con Sony versionando todo para ordenadores, no sabría decir si un buen PC gamer, aunque entiendo que muchos usuarios entre los que me cuento preferimos la accesibilidad y sencillez de las consolas.

Queda por preguntarse si al menos PlayStation recuperará lo que la hizo grande, esto es las aventuras memorables para un jugador, y si en Sony entenderán que no merece la pena sacarlas en ordenador y poner en riesgo su ecosistema.

La cosa no puede ir peor que en los últimos tiempos, donde casi debemos dar gracias si PlayStation 5 recibe un buen first en todo el año, así que por mi parte espero la nueva generación con los brazos abiertos, junto a un cambio de mentalidad. Al menos Sony parece haber asomado la patita en el ultimo State of Play.

Ya sea una o tres consolas, entiendo que tendrán que dar a sus clientes motivos para hacerse con la nueva PlayStation 6, y eso debería pasar por ofrecer juegos nuevos y exclusivos, al menos de entrada.

Por lo pronto auguro un Bloodborne Remake de BluePoint. Se guardan ese as bajo la manga, por algo Demon's Souls es de lo poco que no ha salido en PC.

Pues nada, que finiquiten ya esta generación y retomen el buen camino, total sólo podemos ir a mejor.