Este análisis ha sido realizado gracias a una copia digital facilitada por Nintendo España, título actualmente disponible en exclusiva para Nintendo Switch 2.

Al fin tenemos en nuestras manos un juego de plataformas 3D propio de Nintendo Switch 2, aunque mucha gente esperaba a Mario, tenemos a un personaje muy querido, y que merecía volver a tener un videojuego propio, en el análisis de Donkey Kong Bananza os contaré todo sobre su glorioso regreso.

En esta ocasión acompañaremos al mono más famoso de Nintendo en una aventura para recuperar todas las bananas del planeta en un viaje hacia el centro de la tierra lleno de plataformas, retos, y destrucción, porque, esto último, es un gran aliciente para jugarlo.

No estará solo, puesto que, una pequeña Pauline, le acompañará en este viaje, ayudando a Donkey Kong con su voz, su música, y su curiosidad con su propio objetivo, que coincide, en parte, con el de nuestro peludo protagonista.

Un viaje en compañía

Donkey Kong se encuentra en su puesto de trabajo con total tranquilidad, dentro de la mina busca sus preciadas bananas que son todo un manjar entre la sociedad de los monos, y aquí nos muestran el primer tutorial, dónde entender las mecánicas principales, pero, sobre todo, a cómo destruir todo a nuestro paso.

Ya nos muestran que la exploración conlleva recompensas, pero todo se tuerce cuando Void y sus secuaces deciden robar todas las bananas del lugar y llevarlas lejos, causando una gran explosión y revuelo.

Es aquí donde nuestro protagonista decide buscar dichas bananas, y acabar con la maldad de este ser, pero, en el camino, encuentra a Pauline, que también quiere ir tras él y llegar al centro de la tierra.

Veremos algunas cinemáticas para contextualizar la historia, y los enfrentamientos importantes

Esta convergencia de objetivos crea una poderosa alianza que le sienta como un guante al título, tanto por la relación de amistad que se establece entre los dos personajes, como por sus sinergias. Aunque la voz de Pauline no se aprovecha al máximo, pudiendo dar más momentos musicales, o que aprovechen el compás de los temas dentro del juego, es parte de la gracia del mismo.

Atravesaremos varios estratos del planeta que se dividen en escenarios únicos, y cambiantes, cada uno de ellos presenta un bioma distinto, y sus propios problemas, donde podemos ayudar a su población, por lo que tenemos mapas variados, y diferentes superficies a destruir en un título más largo de lo esperado, pero con una duración bien medida, y amena.

Modificando el escenario

Cada estrato es un patio de recreo para nuestro mono favorito, se puede destruir la mayor parte del escenario mediante puñetazos limpios, o a través habilidades, de las cuales hablaré más adelante.

Casi todo el escenario es destructible, así que no tengas miedo de experimentar a puñetazos

De momento me centraré en la peculiaridad de este apartado debido a su gran carga de diversión, puesto que no solo sirve para desfogarse, también incita a la exploración debido a que encontramos cofres que pueden contener oro, o localizaciones de bananas o fósiles.

El oro es una moneda de cambio común para ciertas compras de objetos, como globos que nos salvan de una caída segura, para abrir nuevos refugios donde descansar y ganar vida, o cambiarnos de ropa, entre otros usos.

Las bananas son la fuente de nuestras habilidades, y al acumular cinco podemos invertir puntos en el árbol de habilidades de Donkey Kong, donde mejorar sus acciones activas o pasivas, y los fósiles nos sirven para adquirir nuevos ropajes para el dúo protagonista.

Hay algunos escenarios secretos que están configurados como un scroll lateral como una vuelta a los clásicos

El diseño de los niveles es variado, ingenioso, y siempre tiene cosas por descubrir, dada la naturaleza del juego es todo un acierto porque siempre vamos a querer recorrer cada recoveco, y nuestras habilidades lo ponen fácil.

Siempre podemos crear caminos mediante la destrucción del terreno, y para aquellos materiales que no se pueden romper siempre hay una solución para sortearlos, o adentrarnos en ellos.

El juego se siente vibrante, vivo, y emocionante, donde cada momento cuenta, y siempre nos da contenidos para seguir avanzando en la historia principal, y para tareas secundarías, las cuales no son complejas, pero entretienen en su ejecución.

Recolectar bananas es importante para conseguir habilidades, y, obviamente, para el propio Donkey Kong

La variedad de estratos consigue que queramos probar habilidades, patinar sobre trozos de terreno, o experimentar las diferencias entre unos y otros, donde se ha hecho un gran trabajo de diseño, y de distribución, donde la estructura de cada terreno despierta curiosidad (y ganas de ser destrozada con los puños de Donkey Kong), así que la experimentación está servida, y no es destrucción sin sentido, la cual también tiene cabida.

El poder de las bananzas

Aquí viene otro de los puntos fuertes de este juego tan mono, las bananzas son los poderes a través de los cuales el bueno de Donkey se transforma en otros animales para adquirir sus poderes característicos.

Tenemos el del propio mono, la cebra, y la avestruz, y alguno que otro más que no quiero desvelar para no estropear la sorpresa, a cada cual más impresionante que el anterior, que potencian las habilidades, la fuerza, e incrementa el número de puzzles y posibilidades.

Gracias a las bananzas conseguimos poderes variados, y llenos de posibilidades

Aunque hay estratos pensados para cada bananza sus utilidades son variadas, e incitan a la creatividad gracias a sus posibilidades, por ejemplo, con la avestruz podemos planear o aprovechar fuentes de aire para elevarse, la cebra puede correr por superficies a toda velocidad antes de que desaparezcan, o con el propio Kong golpear fuerte y a superficies de gran dureza.

Sin duda alguna estas transformaciones son impresionantes, mejoran la jugabilidad general, ya de por sí entretenida y divertida, donde el ingenio y la creatividad están a la orden del día para aprovechar al máximo todo lo que ofrece este nuevo Donkey Kong en 3D.

Dentro del juego también hay cabida para pequeñas mazmorras de combate o de habilidad, donde nos trasportan hacia un espacio flotante donde realizar desafíos de plataformas en un tiempo determinado, o acabar con un número concreto de enemigos, todo a cambio de unas buenas bananas.

Si usamos las bananzas contra los jefes, estos son mucho más sencillos

Apartado gráfico y sonoro

A nivel visual aprovecha la Nintendo Switch 2 de maravilla, tanto en gráficos, como en manejo, pero en el primero destacan mucho las texturas, la iluminación, pero, sobre todo, las animaciones, dinámicas, generan impacto, y tiene un abanico de posibilidades muy amplio.

Nos sentiremos dentro de una película de animación, donde todo se siente fluido, cohesionado, y el disfrute se asegura en cada momento, sus colores vivos y cambiantes incitan a jugar, y no cansan en ningún momento.

En ocasiones hay bajones de fps cuando la carga de partículas, enemigos, o de gran destrucción del terreno son elevados, pero no entorpecen la experiencia de juego. A nivel sonoro hay un gran despliegue, sobre todo por la presencia de Pauline, pero es un gran recurso que no se ha aprovechado del todo para la jugabilidad.

Es posible cambiar el aspecto de Donkey Kong y de Pauline para adquirir nuevas habilidades pasivas

Los diferentes temas que canta Pauline para activar las bananzas saben acompañar a la perfección, además de darnos una gran variedad de temas en los estratos, en los combates contra jefes, y es posible seleccionar las mismas en los refugios.

En las opciones de accesibilidad hay limitaciones, no existen opciones de alto contraste, o de activar notificaciones visuales o sonoras, tampoco es posible aplicar filtros para personas con daltonismo, ni modo copiloto, aunque hay opción de dos jugadores o jugadoras, donde uno, o una, maneja a Pauline con sus opciones limitadas.

Dispone de voces y textos en castellano, pero no es posible cambiar el tamaño de los mismos, pero es posible modificar la sensibilidad de la cámara, la intensidad de la vibración de la misma, o desactivarla. También existe un modo de juego con más ayuda, que nos guía por cada estrato para aquellas personas que así lo desean.

Con el modo foto podemos captar momentos llenos de detalles como este

Conclusiones

Donkey Kong Bananza es un sueño hecho realidad, un juego de plataformas y aventuras donde se puede modificar el escenario a base de puñetazos y habilidades, pero dando un sentido a estos movimientos, tanto para explorar, como para avanzar en la historia, o simplemente para descubrir secretos.

Las posibilidades que ofrece este juego son amplias, variadas, y, sobre todo, divertidas, puesto que nos da un lugar al que siempre vamos a querer volver, y donde querer pasar horas y horas sin mostrar ningún signo de aburrimiento.

De las pocas pegas que puedo poner a este nuevo Donkey Kong en 3D es su dificultad, la cual es poco exigente, un hecho que se remarca en los jefes, los cuales duran poco tiempo si sabemos qué habilidades usar, o simplemente por su propio planteamiento.

También es posible arrancar trozos de terreno para usarlos como arma, para lanzar, o para lo que quieras

Algunos de ellos se repiten en mecánicas, y descubriremos de forma muy sencilla sus patrones de ataque aunque tengan varias fases, pero el diseño de varios de ellos son originales, y saben forzar para bien el uso de lo aprendido hasta ese momento.

Puedo decir que actualmente es uno de los buques insignia de la nueva híbrida de Nintendo, una compra obligada para toda persona amante del género, y del mono más expresivo de los videojuegos, porque su nuevo diseño le aporta un gran abanico de emociones, y expresiones que solo hacen que nos encariñamos más con él.

La interacción del dúo protagonista es todo un acierto, y hacen un tándem que invita a continuar en la historia, la cual es simple, pero intensa en algunos momentos, y es la excusa perfecta para continuar y así ver cómo se desarrolla.

Es un título que asegura muchas horas de diversión, variedad de ropa que aporta habilidades pasivas, y protección contra ciertos tipos de daño, estratos variados por explorar, y un sistema de físicas y de modificación del terreno que deja con la boca abierta.

Aplaudo la gran mayoría de detalles de Donkey Kong Bananza, porque nos vuelve a remarcar que los juegos de plataformas y de aventuras son todo un acierto, donde tiene cabida la creatividad sin límites, y aporta un lugar al que volver para divertirnos sin condiciones.

Reseña
Nota final
9
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analisis-donkey-kong-bananza-diversion-y-libertad-sin-tapujosDonkey Kong Bananza es todo un derroche de creatividad, libertad, y buen hacer dentro de un videojuego de aventuras y plataformas, donde la destrucción del terreno está servida pero con un sentido propio gracias a que recompensa la curiosidad. Algún fallo a nivel de rendimiento puede resentir la fluidez general, y su dificultad no es elevada, pero tiene todos los ingredientes para divertir durante horas sin cansar, y es un título donde siempre vamos a querer volver.