Tras el éxito de Journey to the Savage Planet, Raccoon Logic está de regreso con Revenge of the Savage Planet. ¡Ahora es personal!
Esta secuela ya está disponible para PC, PlayStation 5 y Xbox Series, siendo todo un éxito en ventas y nuestro análisis del día de hoy. ¿Qué tiene para ofrecer? ¡Vamos a descubrirlo!
Ay, el capitalismo
La empresa en la que trabajabas ha sido adquirida por una mucho más grande, pero lejos de suponer un alivio para tu estabilidad laboral... te han despedido.
Los supuestos recortes necesarios para comenzar con buen pie en la fusión te han alcanzado. Aunque lo peor de todo no es eso, es que te han despedido en mitad de un viaje de trabajo en un planeta desconocido y alejado de la civilización.

Si funciona, no se cambia
En lo que a jugabilidad respecta, Revenge of the Savage Planet continúa en la línea marcada por la primera entrega, animándonos a escanear y luchar contra todo lo que se nos ponga por delante para descubrir "qué es lo que pasaría sí".
La recolección de recursos es una de sus claves, siendo la única forma que tendremos para ir mejorando nuestro equipo y poco a poco ir desbloqueando nuevas zonas de cada planeta o nuevas formas de aprovecharnos de la fauna local para acceder a nuevas recompensas y enemigos.
Cada alienígena (¿o eso somos nosotros?) tiene su propia debilidad y habilidad, por lo que no todo funciona para todos. Especialmente si lo que queremos es capturarlos.
Y sí, puedes capturar a los animales locales como si de "Pokémon" se tratase. La mecánica para hacerlo es fácil de entender, pero la habilidad para darles en su debilidad ya es otro asunto. Coleccionarlos nos permite crear investigaciones en nombre de la ciencia, pero también los añaden a una gran colección en la que podemos pasar el rato jugando con ellos.
Los recursos se obtienen de más formas que simplemente sacando la pistola y disparando a la fauna local. También los encontramos en la flora y en zonas escondidas reservadas para aquellos curiosos que amen explorar cada rincón.
Ni una piedra sin levantar
Esta es otra de las claves: la libertada para explorar. Es cierto que hay unas zonas muy específicas que van ligadas a qué tanto hayamos mejorado nuestro equipo, pero grandes porciones de cada planeta se pueden visitar sólo con las ganas de salir y curiosear por ahí.
Las mejoras del traje y armas no son excesivamente limitantes para progresar la aventura, pero bien es cierto que en más de una ocasión habrá que farmear recursos. Eso sí, por suerte el farmear por recursos en los mundos del juego se ha convertido en algo bastante más llevadero que en su entrega previa.
Eso sí, se nota mucho el tener una mejora con el no tenerla, ya que no sólo permiten desbloquear funciones nuevas como la de usar un lazo como gancho o lanzar chorros de agua para limpiar algunas zonas, sino también
Adicionalmente, podemos jugar en equipo tanto en multijugador local a pantalla dividida como en línea, siendo uno de los elementos que destacan en esta secuela. Yo soy un lobo solitario, pero me quito el sombrero ante la decisión de permitir un multijugador de plataforma cruzada.
Cualquier parecido con la realidad...
Revenge of the Savage Planet no tiene una historia especialmente compleja ni apasionante, sino una que sirve como excusa para dar pie a nuestras ansias de exploración, destrucción y venganza.
El juego nunca pretende ir de profundo ni ser lo que no es, pero tiene el buen humor para hacer sátira con situaciones que pueden parecer absurdas, aunque por desgracia se acercan más y más a lo que podría ser nuestra realidad bajo este sistema en el que el crecimiento sin límites es el mayor deseo de las grandes empresas.
Color y vida
Visualmente Revenge of the Savage Planet es una entrega que supera a su primera parte al ofrecernos animales mucho más creativos y cuatro planetas que a nivel visual gozan de unos biomas impresionantes.
Es un juego que se ve bien y bonito sin necesidad de recurrir a gráficos de última generación, además de contar con cinemáticas de acción real que te sacarán más de una sonrisa (o te pondrán incómodo).
En cuanto al audio, el juego tiene una banda sonora que destaca, aunque puede llegar a sentirse bastante repetitiva cuando pasas demasiado tiempo en un planeta. Las actuaciones de voz en los vídeos son de sobresaliente, dando ese tono exagerado y de villano de caricatura que uno esperaría en un juego como este.
También es posible escoger nuestra propia voz. Contando con un buen abanico de opciones y la posibilidad de cambiarlas en cualquier momento si lo que buscamos es experimentar.
Finalmente y en lo que a rendimiento respecta, este es un título que no me ha dado muchos problemas a la hora de funcionar e incluso es posible continuar con nuestra partida en una Steam Deck.
En la portátil de Valve el juego se mueve en una tasa de 30 frames usando unos 10 TDP, pero también podéis reducirlos a 8 para jugar a 25 frames por segundo. Puede parecer injugable a esta tasa, pero realmente se disfruta bastante.

Todo por mi finiquito
Revenge of the Savage Planet es una secuela que supera a todos los niveles a su entrega previa sin necesidad de hacer grandes cambios. ¿Es esto malo? En absoluto. Es una fórmula que sigue siendo igual o más divertida que antes gracias a las nuevas posibilidades en equipo y biomas.
¿Nos deleitará Raccoon Logic con una tercera entrega? Parece poco probable conseguirlo sin que la fórmula, que ahora funciona, se desgaste, pero el capitalismo espacial siempre puede ser más alocado y exagerado (para bien o para mal).



















![[Análisis] Adorable Adventures Adorable Adventures](https://allgamersin.com/wp-content/uploads/2026/02/Adorable-Adventures-Art-100x70.jpg)