Hoy viajaremos al pasado para analizar uno de los ordenadores 8 bit más míticos de la historia, el Spectrum de las teclas de goma, como se le conocía en aquellos tiempos. Pero tranquilos, que visitaremos el pasado desde nuestro presente ya que, tenemos en nuestras manos, el que seguro será uno de los regalos retro nostálgicos estrella de estas navidades: The Spectrum.
Estamos a comienzos de los años ochenta, el mundo vivía bajo la amenaza nuclear del bloque soviético, España estaba en pleno éxtasis del mundial de futbol celebrado en casa y Naranjito inundaba nuestra infancia.
Y allí llegó, como un flash del futuro, una máquina pequeña que podíamos enchufar a cualquier televisor y que, mediante cintas de casete, cargábamos lo juegos más alucinantes de la historia. Incluso algunos eran esos mismos que jugábamos en los salones recreativos.
Pero, volvamos al presente. Estamos a finales de 2024, las consolas más potentes de la historia están al alcance de nuestra mano, los PC's han alcanzado niveles de potencia jamás imaginados y la realidad virtual se ha colado en nuestros hogares como una ventada al futuro que nos espera.
Y en medio de toda esa vorágine de tecnología de lo más puntera, nos llega una inyección de nostalgia pura que va directamente a nuestra mente y a nuestro corazón haciendo florecer unos recuerdos que creíamos enterrados para siempre.
Aquellos felices años ochenta
The Spectrum se ha convertido en la experiencia más retro nostálgica que he vivido este año. Poder sacar de la caja “el mismo” ordenador que antaño ocupó un lugar tan importante en mi corazón ha sido una experiencia que hay que vivirla.
Si ya tuviste uno en su momento, te sorprenderá esta réplica casi exacta del modelo “gomas” del Spesctrum. Detalle importante: el teclado es completamente funcional. De hecho, lo necesitamos para poder seleccionar las opciones de los 48 videojuegos que se incluyen.
Títulos tan sencillos de entender, pero tan complejos de superar, como es el caso de Manic Miner, lucen de maravilla en nuestras pantallas gigantes (antes se jugaba en televisores de tubo de unas 20 o 24 pulgadas y en monitores de tubo de 14 pulgadas).
En este sentido sólo puedo decir que, rememorar algunas de las viejas glorias más importantes de antaño que nos hicieron nuestra niñez un poco más feliz, es algo que todos los que vivimos aquella época debemos experimentar una vez más.
Siempre he recordado que la dificultad de los videojuegos de antaño era alta, pero jugar otra vez a títulos como Saboteur, Phantis, Army Moves o Exolon me recuerdan que los Dark Souls actuales no son más que un reflejo de toda aquella dificultad.
Superar las pantallas, las fases, los retos que los programadores nos prepararon en aquellos días se hace muy cuesta arriba en nuestra época actual, pero sirve para echar un vistazo a los inicios de este hobby tan querido.
The Spectrum: especificaciones
Seamos claros: no estamos ante el hardware del Spectrum original, sino ante una reproducción muy fiel y llena de cariño de uno de los pioneros de los micro ordenadores. Cuenta con una construcción muy robusta y de calidad. Y, como no podía ser de otra manera, se han incluido mejoras de vida y adaptaciones a los tiempos que corren.
En este sentido, contamos con una salida HDMI HD de 720p lo que permite, como decía unas líneas más arriba, disfrutar de The Spectrum en cualquier televisor moderno. Este Spectrum moderno también incluye cuatro entradas USB para acoplar gamepads y joysticks. Hemos podido probar el que venía incluido en nuestra unidad y sólo puedo hablar maravillas. Un buen gamepad que nos permite jugar a todos los títulos disponibles. Me ha gustado el detalle del cable para conectarlo al The Spectrum. Con su 1,8m es más que suficiente para echarnos unas buenas partidas.
Pero cuidado que, si eres de los que jugaban con teclado, también podrás reproducir la experiencia ya que el teclado es, como ya dije, plenamente operativo e incluye todas las funcionalidades de 1982.
The Spectrum incluye la posibilidad de rebobinar la partida hasta 40 segundos, algo que se vuelve del todo imprescindible para superar algunos retos imposibles y también podremos guardar nuestro avance en las cuatro ranuras que incluye.
Un detalle interesante. Los más nostálgicos podremos activar un filtro visual CRT para tener una experiencia todavía más cercana a la original. Pero quizás, una de las características más importante es que, podremos añadir nuestro catálogo de juegos del Spectrum a través de una memoria USB, con lo cual, tenemos retro diversión para mucho tiempo. Permite emular todos los juegos programados para el ZX Spectrum original, desde los 16k a los 128k.
Retro Games LTD, los creadores de esta pequeña joya, también han incorporado la posibilidad de programación en BASIC, con lo cual podremos hacernos nuestros propios “pokes” o, incluso, programar un videojuego.
También me encanta que se incluya una revista en papel, a todo color, comentando algunos juegos con “pantallazos”, un poco de historia y muchos recuerdos de cuando no existía internet y teníamos que fiarnos de publicaciones tan añoradas como Micro Hobby, la cuál incluía un casete con demos, trucos y algún videojuego completo de tanto en tanto.
Por cierto, The Spectrum no incluye cargador para conectarlo a la corriente. Pero no hace falta. Sirve el cargador de cualquier teléfono móvil con salida de 5V. Así que no supone ningún problema.
Conclusión
The Spectrum es, sin ningún lugar a dudas, el mejor homenaje al ZX Spectrum original y una manera de viajar al pasado para todos aquellos que tuvimos la gran bendición de vivir unos tiempos en los que el pan con nocilla era nuestra merienda (o los Bollycaos), Hombres G era el grupo español de éxito (en 1985 todos sabíamos lo peligrosos que eran los polvos picapica) y nuestros amigos eran aquellos tipos raros de clase que tenían un ZX Spectrum para dejarnos juegos.
Pero también es interesante una pieza de hardware como The Spectrum para entender de dónde viene nuestro hobby, el proceso evolutivo que ha tenido hasta hoy, y lo agradecidos que podemos estar de vivir, seguramente, el mejor momento de los videojuegos, con las máquinas más potentes y las tecnologías más impresionantes y futuristas.
The Spectrum es una máquina que recomiendo completamente. El precio es muy atractivo, sólo 99,99€ y el gamepad cuesta 24,99€.
Este subidón de nostalgia retro se va a convertir en todo un caramelito estas navidades. Una opción muy interesante para regalar, divertirse y recordar el pasado juntos, riendo, contando anécdotas pasadas y saltándose alguna lagrimita (ni descarto ni confirmo este último suceso en mi persona).














